martes, octubre 26, 2021

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Vicepresidenta Martha Lucía Ramirez acerca de la situación del San José en 2021

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En entrevista al diario Vanguardia, Martha Lucía Ramirez, Vicepresidenta comentó acerca de la situación que enfrentará el proceso de contratación para la extracción del pecio del Galeón Señor San José.

Fragmento de la entrevista:

Un asunto que usted tiene pendiente para este 2021 es avanzar en la extracción del Galeón San José, luego de que se declarara patrimonio cultural ¿Cómo avanza eso?

-Lo más importante del Galeón San José es que al decláralo patrimonio cultural de la nación podemos evitar que cualquiera de las piezas de ese recate vaya a parar en manos de los anticuarios, coleccionistas o negociantes de antigüedades.

Eso implica que la APP (alianza público privada) que estaba negociándose desde el Gobierno anterior tiene un cambio de fondo y por esa razón estaremos evaluando con él si estaría en capacidad de seguir adelante en la extracción de ese patrimonio sumergido y a qué precio lo haría para seguir con el segundo paso, que es definir el museo del Galeón.

¿Cuándo se definiría la extracción del tesoro?

-Estamos mirando el tema jurídico. Estamos viendo cómo sería el nuevo contrato con el originador porque lo que puede suceder es que en las nuevas condiciones a él no le interese continuar con la APP, entonces el Gobierno colombiano haría una convocatoria nueva para que haya otras opciones.

De aquí al mes de junio tendríamos definida la forma jurídica de la nueva contratación, si se hace nueva o si se mantiene el originador actual.

Lea la entrevista actual en:

https://www.vanguardia.com/colombia/otro-cierre-total-en-colombia-es-impensable-marta-lucia-ramirez-HB3276687

Ciclo Derecho Marítimo: Del Atocha al San José

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La Real Academia de la Mar ha programado un Ciclo de Conferencias online sobre Derecho Marítimo con frecuencia mensual.

La tercera conferencia es impartida por D. Mariano J. Aznar. Catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad Jaime I de Castellón y miembro del International Committee on the Underwater Cultural Heritage (ICUCH) / ICOMOS, con sede en Francia, y su título es Del Atocha al San José: España y su política jurídica exterior en la “protección del patrimonio cultural sumergido”.

Ojo Camilo Gómez, que el gobierno no se atreva a firmar con los neopiratas la tal APP del galeón San José

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Por: Francisco Hernando Muñoz Atuesta

Es literalmente aterrador que el director de la Agencia Nacional para la Defensa Jurídica del Estado -ANDJE, el doctor Camilo Gómez Alzate, haya dicho el pasado 17 de noviembre de 2020 al diario El Heraldo de Barranquilla que el «Caso del Galeón se define este año». ¡Qué más quisiéramos todos! Pero lamentablemente esa tal “definición” no parece ir en el sentido de la ley y la razón, sino más bien en favor de la trama de expolio del galeón San José, maquinada desde el gobierno anterior.

La frase lapidaria presagia el desastre sobre el patrimonio de los colombianos, ya que aunada a las también declaradas por el mismo “servidor público” el pasado 13 de noviembre de 2020 en rueda de prensa convocada en Cartagena de Indias, donde afirmó: “Cabe recordar que una demanda buscaba la inviabilidad de adelantar una APP para contratar las actividades de exploración e intervención del galeón San José. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca negó las pretensiones al considerar que el Ministerio de Cultura tiene autorización legal para contratar”.

Cuando el doctor Gómez habla en pasado de la demanda de Acción Popular que cursó en primera instancia ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, la cual en este preciso momento se encuentra en grado de apelación ante el Consejo de Estado, usando la expresión “buscaba”, la misma puede tener una connotación perversa y peligrosa para el patrimonio de todos los colombianos que es preciso advertir.

¿Qué insinúa el Director de la ANDJE? ¿Piensa el gobierno firmar la aberrante APP de expolio del galeón San José sin esperar el fallo del proceso de apelación de la Acción Popular que en este momento cursa ante el Consejo de Estado? ¿Cómo estará maquillando Gómez, bajo los lineamientos de la Ministra de Cultura, la justificación para contratar con esos neopiratas que “redescubrieron” el galeón San José en 2015 y han violado buena parte del ordenamiento jurídico del país para llegar hasta este punto?

Firmar el infame contrato de la tal APP (MC APP 001 2018), sin previo conocimiento de la decisión que tome el Consejo de Estado, causará un grave perjuicio patrimonial a la Nación, será muestra inequívoca de la mala fe de los funcionarios involucrados que hayan decidido sobre la suerte de esa tal APP, pues firmarla literalmente significa: blindar al concesionario y condenar a Colombia. Y si la ANDJE no tiene claro esto, puede revisar el recurso de apelación presentado al Consejo de Estado, del cual se les mandó copia hace ya varios meses. También podría explicárselo con plastilina de ser necesario…

Los artífices de esta encerrona no deben olvidar que el nutrido grupo de ciudadanos preocupados que hemos adelantado la defensa del patrimonio de los colombianos representado en el galeón San José, estamos decididos a llevar este vergonzoso proceso hasta instancias internacionales de ser necesario.

De tal manera que advertimos a los colombianos que contra toda evidencia y moral se está anunciando, por parte de quien ahora se ufana de “liderar el proceso de defensa del Galeón San José”, la posibilidad de firmar la tal APP de expolio del galeón San José. Es hora de exigir todos a este gobierno, mínima legalidad, porque grandeza en este asunto está definitivamente fuera de su alcance.

@franciscomunoza
Veedor Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia

Cinco tesoros que permanecen hundidos en las aguas del mar Caribe

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Además de los tesoros recientemente encontrados en el interior del galeón San José, el mar Caribe ha albergado en sus aguas las valiosas cargas de embarcaciones que naufragaron desde mediados del siglo XVI.

Los barcos, cargados con tesoros de la época de la colonia, hacían largas travesías partiendo de los puertos de Veracruz en México, Cartagena en Colombia y El Callao en Perú. Los tesoros más representativos son:

Flota Las Córdobas: compuesta por 8 galeones al mando de Luis Fernández de Córdoba con rumbo a La Habana, naufragaron en aguas cercanas a la isla de San Andrés. La caravana fue azotada por una tormenta y cuatro de las naves que la componía terminaron en el fondo del Caribe: el San Roque, el San Ambrosio, Nuestra Señora de Begoña y el Santo Domingo. Las mercancía hundidas en esta flota fueron consignada en el archivo histórico como: 80 toneladas de oro, 500 toneladas de plata, 70 kilos de esmeraldas y las pertenencias de alrededor de 1.200 marinos.

Nuestra Señora del Juncal: insignia de la flota Nueva España, perdió el rumbo en una trayectoria hacia Cádiz, España, con escala en La Habana, el 14 de octubre de 1631 debido a fuertes vientos que se convirtieron en tormenta, se estima que la carga se componía de maderas preciosas, sedas, cerámicas orientales y especias; también oro, plata y esmeraldas. Se presume que la embarcación se encuentra en el mar territorial cubano.

Nuestra Señora de Atocha: en 1985 es encontrado el casco del galeón español en las costas de Florida, Estados Unidos, por el buceador Mel Fisher. El hundimiento se produjo en el verano de 1622 a su regreso a España desde La Habana, como consecuencia de su partida en la temporada de vientos de septiembre. Las embarcaciones que lo custodiaban también terminaron en hundimiento. 24 toneladas de plata en 1.038 lingotes, 180.000 pesos en monedas de plata, 582 lingotes de cobre, 125 barras y discos de oro, 350 cofres de índigo, 525 fardos de tabaco, 20 cañones de bronce y 1200 libras de platería y marroquinería fueron los tesoros que contenía su interior.

El Concepción: El galeón, perteneciente a la Flota Nueva España, parte del puerto de Veracruz, en el golfo de México, con rumbo a España, acompañado por una caravana de 30 naves. En su carga se estimaron 25 toneladas de oro y plata, acuñadas en miles de monedas de Felipe IV, correspondientes a la producción de los dos años anteriores de las minas de México y de Potosí, en Bolivia. El galeón es encontrado en 1978 por el explorador Burt Webber en aguas dominicanas.

Nuestra Señora de Las Mercedes: Construido en La habana en 1786, fue una fragata de la Armada Española encargada del intercambio de plata mexicana por mercancías orientales (cerámicas, sedas y especias). La embarcación es hundida en un enfrentamiento con la Armada británica, al momento del hundimiento sus bodegas contaban con 500.000 monedas acuñadas en Perú a finales del siglo XVIII, un equivalente a 17 toneladas de oro y plata, telas de vicuña y canela.

Tomado de: https://www.eluniversal.com.co/mundo/cinco-tesoros-que-permanecen-hundidos-en-las-aguas-del-mar-caribe-213184-GSEU316440

El galeón San José: una obsesión que nos costará una fortuna

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Por: Juan Guillermo Martín, PhD.*

Con la sentencia del Tribunal Superior de Barranquilla de ordenar las medidas cautelares de secuestro sobre el tesoro del Galeón San José, se levanta un nuevo debate y aparecen nuevos protagonistas en este proyecto de saqueo que tiene poderosos intereses detrás, tanto nacionales como internacionales. No en vano el nobel de la Paz se hizo cargo de promover, desde el inicio de su gobierno, una ley a medida del San José (la Ley 1675 de 2013), buscando posicionar a sus socios en el supuesto rescate.

Ya es claro que no hubo nunca un mapa del tesoro y que el hombre de la barba blanca, Roger Dooley, tuvo acceso a las coordenadas mientras trabajó para otra empresa de cazatesoros, la IOTA Partners, filial de la Sea Search Armada. También sabemos que, gracias a la acuciosa investigación de Francisco Muñoz, veedor nacional del patrimonio cultural sumergido de Colombia, Dooley estuvo incluido en la lista Clinton. Muy pronto veremos cómo lo sacan del negocio por la puerta de atrás, para no despertar sospechas.

Las demandas al proceso presentadas por el exmagistrado César Duarte le impidieron al gobierno Santos adjudicar la licitación de la APP a la empresa de cazatesoros Maritime Archaeology Consultants Switzerland AG (MAC de aquí en adelante). Una empresa recientemente constituida, sin ningún tipo de experiencia en este tema, salvo el dinero y los contactos para contratar los servicios que bien pudo el Estado colombiano contratar sin intermediarios.

Admito públicamente que me convocaron para redactar el Decreto 1698 de 2014, que reglamenta la Ley 1675. Una trampa que me puso el director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia -ICANH-, Ernesto Montenegro, para comprometerme en este tema. Lo que este personaje nunca ha dicho es que el documento que yo presenté, y por el que me pagaron el equivalente a mil quinientos dólares, nunca fue usado. Con mi propuesta habría resultado imposible que un cazatesoros como Dooley hubiese podido trabajar en Colombia. Exigencia de permisos de trabajo, áreas de exploración muy limitadas, homologación de títulos de todos los involucrados y participación obligatoria de colegas colombianos habrían impedido el saqueo del patrimonio subacuático del país.

Al iniciar el gobierno Duque se presentó la inmensa oportunidad de rectificar el rumbo. El tema se puso en manos de la vicepresidenta de la República, Marta Lucía Ramírez. Su posición ha sido contundente: el San José es patrimonio cultural, indivisible y no será vendido ni subastado. Sin duda alguna el pronunciamiento que queríamos oír aquellos que nos dedicamos a la docencia y a la investigación científica, aunque a la fecha aún no ha sido declarado oficialmente área arqueológica protegida.

Pero las esperanzas pronto se desvanecieron. Su interlocución con la academia no pasó de una corta reunión de la que no queda ni un acta oficial. Incluso el gobierno Duque mantiene a la pieza clave de Santos en el proyecto, Ernesto Montenegro, el funcionario que diseñó la Ley 1675 de 2013 y ha figurado como co-investigador del proyecto San José. Lo hemos visto muy contento en los videos oficiales, celebrando con champaña en compañía de los cazatesoros de MAC y justificando sin descanso la comercialización de contextos arqueológicos, incluso minutos después de que la vicepresidenta dijo todo lo contrario en el mismo escenario. Típica audacia de quien se sabe intocable.

En estos días nos sorprende la nueva noticia, de parte del periodista Jesús García Calero, del diario ABC de España, en donde demuestra la participación del profesor de arqueología Carlos Rómulo Del Cairo en la fase de exploración del San José, por módicos 48.000 dólares. En entrevista con este personaje, García Calero revela sus “razones”: se “sacrificaba” para que nada se vendiera. Un “sacrificio” al que se negaron otros colegas, estos sí de reconocida reputación e intachable ética.

En el evento inaugural del posgrado diseñado por Del Cairo, programa académico que en un principio aparecía alineado con la legislación colombiana y luego prefirió usar un disfraz e inclinarse hacia la Convención de UNESCO de 2001, la vicepresidenta se hace presente y reitera su posición pero hace énfasis en un detalle que no resulta menor: que se están evaluando opciones para adelantar el proyecto con MAC sin vender una sola pieza, buscando evitar una demanda al Estado. Es decir, ahora los contribuyentes pagaremos una cifra astronómica por este proyecto, adelantada por burdos cazatesoros y “académicos” que se justifican con una supuesta experiencia que nadie conoce, poniendo en riesgo un contexto arqueológico único. Lo más sensato sería que el San José se quedara en las profundidades del mar, hasta que contemos con los recursos, instalaciones y personal idóneo para adelantarlo.

El gobierno Duque tampoco ha tenido voluntad para modificar o derogar la Ley 1675 de 2013, paso fundamental y contundente para salvaguardar el patrimonio subacuático de la Nación. Incluso ha respaldado el nuevo posgrado en patrimonio cultural sumergido, dirigido por Del Cairo, en donde el director del ICANH también es docente, con numerosas becas para diversos profesionales, la mayoría de la Armada Nacional. En Colombia, las becas del Estado se asignan a programas académicos acreditados y con trayectoria, pero en este caso especial, la fortuna los ha acompañado.

El futuro del San José es más incierto que nunca, con un gobierno que desestima las recomendaciones de expertos y se alinea con “académicos”, nacionales e internacionales, que son capaces de cambiar sus principios, si alguna vez los tuvieron, por 48.000 dólares. Pronto sabremos cuánto más. Prepárense porque son varios “arqueólogos” como Dooley, Montenegro, Del Cairo y sus amigos los que esperan ansiosos. Esto nos costará una fortuna que saldrá de los bolsillos de todos los colombianos, así como el reconocimiento y la dignidad científica acumulada hasta ahora.

* Arqueólogo y profesor universitario.

Via: https://www.elespectador.com/opinion/el-galeon-san-jose-una-obsesion-que-nos-costara-una-fortuna-columna-849840

2021 año decisivo para el Galeón San José

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Aunque aún se están haciendo los ajustes de la Alianza Público Privada (APP), se espera que en este nuevo año finalmente el mundo comience a conocer más detalles de este tesoro.

El viernes 27 de noviembre de 2015, tras un esfuerzo conjunto del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), la Armada de Colombia y un equipo de científicos internacionales, se halló en inmediaciones de la Costa Caribe un yacimiento arqueológico correspondiente al galeón San José.

El hallazgo es considerado uno de los más importantes de los últimos años y promete revelar detalles de la historia económica, social y cultural de su época. Sin embargo, aún no se han podido dejar claras todas las reglas del juego para su exploración, intervención, conservación y divulgación. Hasta ahora solo se tiene certeza de que es un proyecto de muy largo plazo.

¿Qué ha pasado con la APP?

Meses después del descubrimiento del galeón, el Gobierno nacional anunció que contaba con una propuesta de Alianza Público Privada (APP) con la cual se buscaba, sin recursos públicos, desarrollar el proyecto científico para la recuperación del San José. La propuesta cumplía con los “más altos estándares científicos, tecnológicos y financieros requeridos para la preservación y divulgación de este patrimonio cultural de los colombianos”.

En ese tiempo, cuando se confirmó el punto donde se encuentra el galeón, se estimaba que su extracción, con los métodos para no deteriorar los elementos, podría superar los 70 millones de dólares, incluyendo la construcción de un museo que estará en Cartagena.

El pago de los servicios a dicha empresa se haría con la parte extraída que no sea considerada patrimonio cultural y el manejo por tres años de dicho museo, empero, en 2018 se suspendieron los términos de la APP hasta tanto el Tribunal Administrativo de Cundinamarca no emitiera una decisión judicial sobre una acción popular.

Tras casi dos años de litigio, en junio de este año el tribunal falló en contra de la acción popular y denegó las pretensiones de los demandantes, por lo que la Veeduría Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia (VNPCS), coadyuvante de la acción popular, indicó que el proceso se llevaría entonces ante el Consejo de Estado, con el fin de terminar con la APP.

Un cambio de rumbo
Paralelo al proceso judicial, a través de la Resolución 0085 del 23 de enero de 2020, firmada por la entonces ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez Camacho, todos los restos del galeón San José fueron declarados Bien de Interés Cultural de la Nación, por lo que no se podrán pagar los millones de dólares que cuesta la extracción con los lingotes de oro, o cualquier otro tesoro que se dice están entre sus ruinas.

Esta declaratoria cambió las reglas del juego de la APP y llevó a repensar el mecanismo con el que se explorará el galeón.

Aunque se esperaba que para esta fecha estuvieran listas todas las definiciones legales bajo la nueva modalidad, aún el Estado guarda silencio sobre lo que pasará.

“Todo el sitio del naufragio es considerado como una unidad Patrimonio Cultural de los colombianos, eso implica que lo que se había pactado antes con los ingleses ya no se puede hacer y toca cambiar toda la estructura de la APP, porque no se pueden llevar ni una astilla del galeón, eso es patrimonio imprescriptible e inalienable, es decir, no se puede entregar nada para ningún propósito distinto.

“Esto es para que los colombianos lo conozcan y sea parte de la historia”, señaló el director de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, Camilo Gómez Alzate. Añadió que para el nuevo proceso no se hablará de rescate sino de expediciones arqueológicas.

“Esto cambió de una expedición para sacar un tesoro a una para hacer arqueología, donde todo se queda en Colombia y eso es todo lo que se está cambiando”, dijo.

Según explicó Gómez Alzate, cuando se termine de resolver la contratación se pasará al modelo de financiación, donde esperan contar con cooperación internacional.

Cabe recordar que Colombia no hace parte de los convenios internacionales que obligan a los países a compartir el patrimonio, razón por la cual el tesoro del galeón, como patrimonio cultural, permanecerá en el país exhibido en un museo. Desde el Ministerio de Cultura respondieron algunas preguntas trascendentales para entender lo que ha pasado con el galeón San José.

¿Cómo lo encontraron?

Con un método de exploración denominado Prospección Sistemática Regional, que emplea sonar, cámaras fotográficas especiales y un AUV (Vehículo Autónomo Subacuático) para navegar, desde el cual se operan los equipos.

¿Se puede sacar alguna conclusión sobre la causa del hundimiento del barco?

Es temprano aún para sacar conclusiones, pero la evidencia recopilada apunta a que el barco no explotó, como se ha dicho en casi todos los libros de historia.

¿En qué estado encontraron las cosas?

Todavía no es posible saberlo. Pero, por la evidencia visual, podemos afirmar que la embarcación no ha sido intervenida.

¿Cuánto durará la recuperación de lo hallado?

Es un proyecto de muy largo plazo que puede durar varios años. La etapa que se ha adelantado es apenas la de exploración. Faltan las de excavación, intervención, conservación y divulgación.

¿Por qué están seguros de que es el galeón San José?

La información de sonar fue evaluada por equipos de científicos nacionales y extranjeros.

Se han registrado cerca de cien millas cuadradas, lo cual le da a Colombia un conocimiento claro y específico de esta zona en torno al patrimonio cultural sumergido. Por las especificaciones de los cañones de bronce, que están en buen estado, no existe ninguna duda de que se trata del galeón San José.

¿Quién maneja la información confidencial del San José?

El registro completo de los bienes contenidos en el hallazgo quedan en manos del Ministerio de Cultura y el Icanh; la información de mayor confidencialidad, a saber, las coordenadas, quedan bajo la protección del Archivo General de la Nación. Así mismo, el Ministerio de Defensa y la Armada Nacional dan fe de que el galeón San José está completo, no ha sido saqueado y, hasta la fecha, nadie ha tenido acceso a este.

Hechos históricos

El 28 de mayo de 1708, el galeón San José zarpó de Portobello, en el istmo de Panamá, con destino a Cartagena, acompañado por 14 naves. Las dos principales, eran la nave capitana San José y la nave almiranta San Joaquín.

Luego de once días de travesía y a punto de entrar al puerto de Cartagena de Indias, la flota se vio confrontada a los barcos ingleses dirigidos por el comodoro Charles Wager. La batalla fue inminente y en el intercambio de artillería el San José se fue al fondo del mar iniciando la noche del 8 de junio de 1708, sin que hoy conozcamos el motivo real de su hundimiento.

Este buque, de los más importantes que se hicieron en los tiempos coloniales, naufragó tras enfrentarse con una flota inglesa. Estaba a punto de llegar a Cartagena, de ahí salía rumbo a la Península Ibérica, pero este viaje nunca ocurrió. En la batalla, el barco se fue a pique con sus 600 ocupantes y una herencia invaluable para la humanidad.

Después de 307 años de búsqueda, un grupo de científicos y arqueólogos subacuáticos hicieron el más grande hallazgo submarino de la humanidad: encontrar el San José, uno de los últimos galeones del siglo XVII, hundido en aguas colombianas. El Gobierno colombiano hizo este anuncio en diciembre de 2015.

Via: https://www.eluniversal.com.co/cartagena/2021-un-ano-decisivo-para-la-exploracion-del-galeon-san-jose-FH3999777

Veeduría Popular por Cartagena: El presidente debe revocar proceso de la APP Galeón San José

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El presidente debe revocar proceso de la APP Galeón San José: Veeduría

El abogado Héctor Pérez Fernández, solicitó al mandatario nacional frenar el proceso ante presuntas irregularidades.

Mediante una carta dirigida al presidente de los colombianos, Iván Duque, desde la capital de Bolívar solicitaron revocar el proceso de la Alianza Público-Privada, que permitiría el rescate del Galeón San José sumergido en aguas del Mar Caribe.

La petición fue realizada por el abogado Héctor Pérez Fernández, presidente de la Veeduría Popular por Cartagena, y en ella asegura que pudieron haberse presentado posibles irregularidades en el trámite, e incluso, expresa que se corre un riesgo jurídico de que el estado colombiano se quede sin nada.

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La única empresa que se presentó es la inglesa MAC, que tiene gravísimas acusaciones. Ante todas estas incertidumbres, se debe revocar el proceso que lo que traerá son muchos perjuicios para los colombianos”, dijo el jurista.

Pero el pedido va un poco más allá, y conmina al presidente Duque para que declare al navío como patrimonio de los cartageneros, para que de esta manera los beneficios extraídos se utilicen en la erradicación de pobreza.

Fuente: https://caracol.com.co/emisora/2020/08/28/cartagena/1598647438_666722.html

¡Yo acuso…! Carta abierta al Presidente de la República

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Por: Francisco Hernando Muñoz Atuesta

¡Yo acuso…!
Carta abierta al Presidente de la República

Veedor Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia

Miembro de Número de la Academia de la Historia de Cartagena de Indias

Señor
IVÁN DUQUE MÁRQUEZ
Presidente de la República de Colombia

Excelencia, ya os he escrito antes por diferentes medios sobre las amenazas que se ciernen sobre el galeón Señor San José sin saber si en efecto recibisteis mis misivas. Vuestro silencio me hace temer no ha sido así y dado que este espantoso crimen contra la Historia dejará sobre vos la más vergonzosa e imborrable mancha, me he permitido asegurar a la Nación por este medio que si os encontráis completamente al tanto de lo que sucede y no podréis alegar ante ella ignorancia ninguna.

Puesto que se ha obrado con tan sin razón, hablaré:

En vuestra campaña a la presidencia de la República nos engañasteis a los colombianos mostrándoos en desacuerdo con lo que hoy no queda duda es la trama más espantosa contra el patrimonio cultural de la Humanidad que se haya maquinado jamás. ¿Creéis que por haber realizado la hipócrita declaratoria de los restos del naufragio del galeón San José como un Bien de Interés Cultural de la Nación ya habéis cumplido? ¿En serio consideráis que salvaguardar en el papel el más valioso bien patrimonial de los colombianos os excusa de los daños a los que le habéis condenado? Colombia llevará sobre si esta abominable mancha, será un nuevo estigma sobre todos los colombianos, como lo es hoy el narcotráfico, pero os aseguro que vuestro nombre estará ligado por siempre a ella, todos sabrán que este crimen se cometió con vuestra indolencia y permisividad.

Hacer esto lo considero mi deber, no quiero ser cómplice, estoy harto de tantos desvelos y sobresaltos que arremeten contra mi alma de historiador al imaginar cómo un grupo de despreciables apátridas comercia el patrimonio cultural de los colombianos, y lo peor, lo hacen en vuestro tiempo como primera autoridad de la República y es por eso me dirijo a vos gritando la verdad con todas las fuerzas que al corazón de un Veedor ciudadano le concede la Constitución de su Nación. ¿A quién más puedo acudir en un país devorado por la corrupción sino al primer mandatario?

Os diré la verdad acerca de la trama criminal que se ha diseñado en contra de los restos arqueológicos del naufragio del galeón Señor San José y su inminente condena a fenecer en gran medida en manos criminales.

Un hombre nefasto dirige la trama, el expresidente Juan Manuel Santos, quien una vez alcanzó el poder liquidó el proyecto de ley que cursaba en el Congreso por iniciativa del gobierno Uribe y presentó otro en su lugar, diseñado a la medida de sus perversos planes, dando origen a la inconveniente ley 1675 de 2013; una ley que supuestamente defendería el patrimonio cultural sumergido ¡mentira! El patrimonio arqueológico, tanto terrestre como sumergido, no necesitaba mayor defensa, pues ya estaba protegido por la Ley 397 de 1997.

Para ello el funesto cabecilla se asoció con unos personajes idóneos para el expolio, encabezados por un supuesto arqueólogo cuyo pasado criminal le antecede ampliamente, lo cual no fue óbice para que posaran juntos como los mecenas de la historia bajo el apoteósico aplauso de los áulicos fautores de la trama.

El remedo de arqueólogo tenía un “valioso aporte” a la criminal empresa, había conseguido muy a su estilo, la información necesaria sobre la ubicación del naufragio, de una compañía norteamericana con la cual trabajó. Esa empresa había buscado el galeón San José a inicios de los años 80´s con autorización del gobierno colombiano, e invirtió el equivalente hoy a unos 40 millones de dólares y efectivamente logró encontrar el campo arqueológico de la batalla de Barú ocurrida en 1708 donde se encuentran los restos del galeón San José. Por cierto, a esta empresa el Estado colombiano la intentó burlar inútilmente y la misma, tras dilatado pleito, obtuvo de la Corte Suprema de Justicia de Colombia derechos sobre el 50% de los tesoros que de ese sitio fueran extraídos.

Con la información del falso arqueólogo y con la ingente gestión del Drem Team estatal -meticulosamente escogido-, se dio inicio a la etapa de exploración de la perversa trama. Lográndose en mayo de 2015 la autorización para explorar un área de 256 mil metros cuadrados en nuestro mar Caribe, en cercanías de las islas del Rosario, vecinas de la ciudad de Cartagena de Indias.

No olvidemos que los distinguidos exploradores contaban con las coordenadas que el pseudo-arqueólogo asociado había “aportado”, y por tanto, estaban absolutamente seguros de la ubicación “exacta del barco” y así lo manifestaron por escrito al gobierno.

La recompensa estipulada para los asociados podía ser de hasta un 50% de la preciosa carga del galeón San José -gracias a las “bondades” de la ley 1675- así que la remuneración fue “negociada” por el Dream Team estatal… no importó que inicialmente se hubiese ofrecido un 10% y que los exploradores hubiesen suplicado para que la misma fuera del 20%. La corrupción hay que hacerla respetar, así que el negociado se determinó en un conveniente 45%.

Pero para fortuna del patrimonio cultural sumergido de los colombianos los exploradores no encontraron nada en esa área.

¿Qué pasó? ¿El arqueo-gánster había mentido? No lo creo. Simplemente, las coordenadas que sustrajo a los norteamericanos correspondían a protocolos de posicionamiento global anteriores a 1984 -que son los que actualmente rigen el sistema GPS-, y teniendo en cuenta que el arqueólogo impostor decía “dedicó más de 30 años a la investigación histórica” -la que a fin de cuentas no era otra, que la publicada desde 2010 por la gran historiadora estadounidense Carla Rahn Philips “El tesoro del San José” quien, según sus estudios ubica el naufragio del Galeón al Noroeste de las islas del Rosario-, habrá considerado el pseudo-arqueólogo que las coordenadas denunciadas por los norteamericanos en 1982 estaban demasiado al Noreste del área indicada por la Historiadora norteamericana, y por ello indicó un área un poco más al Sureste, pero se equivocó, y considero esta fue la causa por la cual no encontraron el naufragio en aquel primer polígono de 256 Km².

Así que, a pesar de que se autorizó a estos exploradores de 2015 para que buscaran en parte de la misma área que había sido autorizada por el Estado colombiano a los norteamericanos en los años 80’s, con la cual, como va dicho, libró el Estado colombiano un pleito de más de tres décadas, el cual culminó en 2007 con el enunciado fallo de la Corte Suprema de Justicia que le otorgó a los norteamericanos el 50% de los tesoros, no dieron los bribones con el naufragio a la primera.

ES QUE EL GOBIERNO COLOMBIANO JAMÁS HA DEBIDO AUTORIZAR LA BÚSQUEDA DEL MISMO BIEN EN LA MISMA ÁREA que había autorizado en los 80’s, pues al hacerlo sumaba al 50% que sentenció la Corte Suprema de Colombia a favor de los norteamericanos, un 45% adicional que fue la remuneración que acordaron con el staff del “Honrado Juan” los exploradores de 2015.

Lo anterior, sin importarles que al hacerlo, incrementaban la inseguridad jurídica sobre el patrimonio cultural sumergido contenido en el galeón San José a un absurdo 95%. Seguramente consideraron que estaba bien dejar a los colombianos con el 5%, a fin de cuentas, eso para un país donde la gran mayoría anda ocupado rebuscándose el sustento día a día, y que solo un pequeño porcentaje de sus naturales saben que significa “patrimonio cultural sumergido”, un cinco por ciento era más que suficiente…

Pero a pesar que todo salió mal en la primera exploración, la trama no se rindió y logró que el 19 de octubre de 2015 la DIMAR en asocio con Mincultura, entregara en un mapa las coordenadas del hallazgo de los 80’s claramente delineadas y escritas en papelería oficial -eso si, con la clara advertencia de que se trataba de “información reservada”-.

Dicha “filtración de coordenadas” fue DENUNCIADA por esta Veeduría ante la Fiscalía General de la Nación en mayo de 2019, y a pesar de que la denuncia iba acompañada con las respectivas pruebas, el eficiente ente investigador colombiano no ha dado hasta hoy ningún resultado. Esto a pesar de que el mismo Mincultura confesó posteriormente -en comunicación dirigida a la Contraloría General de la Nación-, que esas coordenadas se dieron fue “precisamente para proteger los derechos de la empresa norteamericana”…

Así que, con las coordenadas filtradas en el bolsillo, los exploradores de 2015 obtuvieron un nuevo polígono para explorar de 1.511.000 metros cuadrados, es decir un área seis veces superior al primer polígono, definitivamente, estaban decididos a encontrarlo y esta vez se aseguraron de que la zona de exploración cubriera todas las posibilidades -ya estaban curados en salud-.

Aclaro que este nuevo polígono también se sobreponía en parte al de los norteamericanos de los 80’s. Esta nueva autorización para explorar les fue otorgada a los cuestionados exploradores el 20 de octubre de 2015, es decir, exactamente UN DÍA DESPUÉS de la infame “filtración de coordenadas” dada a los exploradores por parte de los apátridas de la DIMAR y Mincultura.

Con esas argucias volvieron los dedicados exploradores sobre la zona autorizada a los norteamericanos de los 80’s y el 26 de noviembre de 2015 REDESCUBRIERON el campo arqueológico del galeón San José, y el patrimonio cultural sumergido de los colombianos, contenido en esa área, alcanzó la temida INSEGURIDAD JURÍDICA del 95%.

Menos mal, que un grupo de ciudadanos preocupados adelantamos una serie de acciones legales que dieron su primer fruto el 23 de julio de 2018 cuando se logró la suspensión del proceso contractual de la Asociación Público Privada estructurada por el líder de la trama y sus impolutos colaboradores -y algunos asesores particulares del mismo pelambre- cuyo evidente fin no ha sido otro, que dilapidar descaradamente el patrimonio cultural de los colombianos.

Pero ahí no pararon las cosas, en 2016 el “Honesto Juan” con sus asociados y equipo estatal, volvieron sobre los restos del galeón San José, ahora con un barco equipado con herramientas de última generación, para hacer un registro fotográfico y la toma de muestras bióticas y abióticas del contexto arqueológico. Para ello, lograron que la DIMAR -otra vez se “equivoca” esta entidad- autorizara una faena de 15 días a los eminentes exploradores, la cual fue acompañada por parte de los involucrados en la trama. Aquí surge una gran inquietud, el registro fotográfico y toma de muestras es un procedimiento que debe tomar solo unas pocas horas. ¿PARA QUÉ ENTONCES AUTORIZÓ LA DIMAR 15 DÍAS DE OPERACIÓN?

La pregunta anterior sería parcialmente contestada el pasado 2 de diciembre de 2020, cuando la Universidad del Norte de Barranquilla presentó a un verdadero arqueólogo vinculado a la Universidad de Southampton en Inglaterra, quien es un profesional de reconocida experiencia internacional en contextos de profundidad. Este ESPECIALISTAcomparó los registros fotográficos y de radar publicados en medios de comunicación por el gobierno colombiano y demostró científicamente que el contexto arqueológico del galeón San José daba muestras de estar ACTIVO, esto significa que daba muestras de haber sido tocado en medida indeterminada, es decir le metieron mano… es decir que lo han podido haber saqueado…

Estos hechos fueron DENUNCIADOS por esta Veeduría ciudadana, ante la Fiscalía General de la Nación el pasado enero de 2021, e igualmente comunicados al Consejo de Estado, donde se pidieron medidas cautelares de urgencia para la protección de lo que nos quedara del galeón San José.

PARA INDIGNACIÓN ABSOLUTA DE TODOS LOS COLOMBIANOS, la semana pasada al hacer una revisión del estado de las denuncias instauradas para una supuesta exposición programada ante una ilustre senadora de la República, quién canceló la audiencia sobre la hora con argumentos totalmente falaces por parte de sus emisarios, nos percatamos que la Fiscalía General de la Nación, había enviado la denuncia al Congreso de la República -presumimos ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes- y dejado el caso en la Fiscalía: INACTIVO.

Sobre esto último se envió un derecho de petición al señor Fiscal General de la Nación, solicitando explicación a su actuación, la cual parece más una “jugadita” para no procesar a la mayoría de los denunciados, pues el único aforado que debe atender la Comisión de Acusaciones es al honorable Juan Manuel Santos por haber sido presidente de la República, los demás involucrados -entidades y personas- han debido ser procesadas ante otras autoridades, incluyendo, por supuesto, a la propia Fiscalía General de la Nación.

De paso informo que la solicitud de medidas cautelares hecha ante el honorable Consejo de Estado, aún no progresa. Sigue en estudio por el magistrado ponente encargado del caso por esta alta Corporación, a pesar de haber transcurrido más de dos meses y que la figura de “medidas cautelares de urgencia” tiene preestablecidos tiempos puntuales los cuales están hace rato agotados. Aclaro que esta Veeduría le manifestó -literalmente- al magistrado ponente: ¡que han podido o pueden, estarse robando el Galeón San José y su contenido, con la posible connivencia de las autoridades competentes o su omisión, por no haber ejercido estas al parecer el control, inspección y vigilancia para proteger el pecio, pese a ser esta su obligación! Y ni así se pronuncia el alto funcionario…

¡Ah! ¡Cuanta vaciedad! Parece mentira que en este país nuestras autoridades sean tan indolentes, por decir lo menos…

He aquí, Excelencia, una parte de los hechos que demuestran la magnitud de la trama que pretende negar a los colombianos su derecho constitucional de acceso a la cultura; si, esa misma Constitución que vos jurasteis defender y cumplir… Podría ahondar mucho más o traer ante vuestros ojos otros apartes de esta espantosa trama y de otras denuncias instauradas ante esas mismas y otras autoridades, pero vuestro tiempo es oro… así que con lo que va dicho considero tenéis suficiente…

Diréis… son instancias lejanas y distintas a mis funciones… ¿Qué queréis que haga ante la división de poderes creada hace siglos por el mismo Montesquieu? Pues os añado que él mismo filósofo argumentó: “Todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”, y esto es precisamente, Excelencia, lo que os reclama la Nación… Porque a fin de cuentas, no podréis parecer inocente al tiempo que el resto del Estado parece culpable…

Y os recuerdo que sois vos el líder, la cabeza del Estado, no podéis escudar vuestros deberes diciendo, encargué de esto a tal o cual persona… sois el único responsable de que los bribones triunfen o fracasen… supongo no diluiréis vuestra responsabilidad, eso únicamente se espera de un cobarde y ciertamente vos no lo sois…

Tal es la verdad, Excelencia, verdad tan espantosa que no dudo quedará como una mancha en vuestro gobierno. La luz de verdad prevalecerá, os aseguro que nadie la podrá detener, quizá retrasar un poco si, eso es ya evidente… pero al final triunfará contundentemente ante tribunales internacionales, esto os lo garantizo.

Excelencia, concluyo, que ya es tiempo:

Yo acuso al expresidente Juan Manuel Santos, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al Ministerio de Cultura y su ministra en la época en que sucedieron los hechos, Mariana Garcés Córdoba, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al asesor jurídico del Ministerio de Cultura, en la época en que sucedieron los hechos, señor Juan Manuel Vargas Ayala, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al Instituto Colombiano de Antropología e Historia -ICANH y su director en la época en que sucedieron los hechos, Ernesto Montenegro Pérez, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la firma autorizada por el Ministerio de Cultura de Colombia para adelantar la exploración en 2016 MARITIME ARCHAEOLOGY CONSULTANTS SWITZERLAND AG dirigida por los señores Ross Kevin Hyett y Oliver Plunkett, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la Armada Nacional de Colombia, responsable, entre otras, de las funciones de control de la operación en que se supone sucedieron los hechos en 2016, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la Dirección General Marítima -DIMAR y su director en la época en que sucedieron los hechos, señor contralmirante Pablo Emilio Romero Rojas, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al arqueólogo Carlos Rómulo del Cairo Hurtado, vinculado a la Universidad Externado de Colombia, que acompañó la exploración de 2016 por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José. Este personaje además recibió inexplicablemente de parte de la empresa exploradora -AC, suma cercana a los USD $50.000.

Yo acuso a la compañía norteamericana WOODS HOLE OCEANOGRAPICH INSTITUTION -WHOI y el personal que acompañó la exploración en 2016 a bordo de la embarcación “SEABED PRINCE”, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la empresa noruega SWIRE SEABED AS, propietaria de la embarcación “SEABED PRINCE” la cual realizó la exploración en 2016, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la compañía norteamericana OCEAN INFINITY y sus representantes legales, señores Oliver Plunkett y/o Ross Kevin Hyett, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la empresa PUERTO MAMONAL S.A. -Sociedad portuaria- y su representante legal José Luis Fuentes Casadiego, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al INSTITUTO DE INVESTIGACIONES MARINAS Y COSTERAS “José Benito Vives de Andréis” -INVEMAR, y personal indeterminado encargado de la línea base ambiental del medio biótico, que estuvo por tiempo indeterminado a bordo del “SEABED PRINCE” durante la enunciada exploración, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al CENTRO DE INVESTIGACIONES OCEANOGRÁFICAS E HIDROGRÁFICAS -CIOH, y personal indeterminado encargado de la línea base ambiental del medio abiótico, que estuvo por tiempo indeterminado a bordo del “SEABED PRINCE” durante la enunciada exploración, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la CAPITANÍA DE PUERTO DE CARTAGENA DE INDIAS, encargada de las inspecciones correspondientes a inicio y término de las operaciones de la embarcación “SEABED PRINCE” por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la agencia marítima “ISACOL”, entidad privada encargada de la representación de la embarcación “SEABED PRINCE”, durante la mencionada exploración, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a todas aquellas ENTIDADES Y PERSONAS indeterminadas, cuya participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, haya desencadenado como consecuencia el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a los ENTES DE CONTROL DE LA REPÚBLICA, cuyas acciones u omisiones, hayan desencadenado como consecuencia el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, por persistir obstinadamente en mantener vigente la Asociación Público Privada la cual contempla ser remunerada con parte de un Bien de Interés Cultural de la Nación.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, porque patrocináis la capacitación académica sobre patrimonio cultural sumergido, con parte del personal e instituciones denunciadas en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, por persistir obstinadamente en que sea con parte del personal e instituciones denunciadas por el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José, que se tenga que realizar el proyecto, pareciera que con esto se quisiera que los mismos tengan la oportunidad de borrar sus propias huellas y que nunca se sepa realmente en qué medida fue violado el contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, por negarse a la conformación de una agencia especializada para adelantar el proyecto científico del pecio del galeón San José, dirigida por profesionales multidisciplinarios surgidos desde nuestras universidades, con el apoyo de profesionales y entes internacionales de reconocido prestigio técnico y moral.

Yo acuso a los MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES por su silencio cómplice y cobarde con el cual han hecho el juego a la infame trama de expolio.

Yo acuso a la CLASE POLÍTICA COLOMBIANA por su inexplicable silencio, por no realizar el debido control político a la evidente pésima gestión del gobierno.

Yo acuso al ALCALDE DE CARTAGENA DE INDIAS por no haber declarado el galeón San José como un Bien de Interés Cultural de ámbito distrital, empoderando a los cartageneros de este singular patrimonio, lo que pondría límites a las maleficencias de Santafe.

Yo os acuso a vos, EXCELENCIA, por no haber intentado detener este desastre contra el patrimonio cultural del pueblo colombiano, así como a todos y cada uno de vuestros funcionarios, cuyas acciones u omisiones, hayan desencadenado como consecuencia el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo os acuso a vos LECTOR de estas líneas por vuestra indiferencia con el patrimonio cultural de la Nación.

En cuanto a las personas a quienes he acusado y acuso, debo decir que a la gran mayoría no los conozco ni he visto jamás, ni siento por ellas rencor ni odio alguno, simplemente las considero seres de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y la justicia.

Solo un sentimiento me mueve, solo deseo que la verdad y la razón vean la luz, lo cual imploro en nombre de la humanidad que ha perdido tanto en manos de los corruptos. Mi más ardiente protesta no es más que el grito de mi alma indignada para que se respete el patrimonio cultural sumergido de los colombianos.

Excelencia, os invito a que le habléis de frente a la Nación, a que permitáis a la verdad y a la razón un espacio en vuestra ocupada agenda, dando la oportunidad a los “ciudadanos preocupados” de enfrentar, FRENTE A VOS, a vuestros funcionarios y que la trama criminal que amenaza nuestro patrimonio sea puesta en evidencia o desmentida públicamente.

Termino dando gracias a Émile Zola por la inspiración, espero alcanzar en parte su éxito y difusión, aunque no el sufrir sus mismas consecuencias.

Santiago de Cali, marzo 22 de 2021

El tesoro del Galeón San José seguirá dormido en el fondo del mar

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El litigio jurídico ha enredado todo aún más y como el gobierno Duque no hará nada, este quedará a merced de los piratas modernos para que se lo roben.

Por: Daniel De Narváez McAllister

Recuperar una tasa de porcelana del periodo Wanli de la dinastía Ming, a 600 metros de profundidad, con un robot de operación remota, ROV, no solo es extremadamente difícil y delicado por su fragilidad, sino que es muy costoso. La recuperación arqueológica del galeón San José se estima oscila entre los 100 y 200 millones de dólares, siguiendo los protocolos técnicos más estrictos, solo se puede sufragar de dos formas: o desembolsando dinero público con cargo al Presupuesto General de la Nación, o pagándole al contratista con aquellos bienes que no son considerados “patrimoniales”, según los define la Ley 1675. Eso, o dejarlo expuesto en el fondo marino, cuando ya varias docenas de personas conocen las coordenadas exactas al milímetro.

El proceso de adjudicación del rescate del Galeón San José está más enredado que un costal de anzuelos, sin traer a colación los problemas con España ni con Sea Search Armada.

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca acaba de fallar “declarando no probadas las excepciones y denegadas las pretensiones” de la Acción Popular entablada por el reconocido exmagistrado César Duarte Acosta contra el Ministerio de Cultura y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, ICANH. El doctor Duarte solicitó al Tribunal ordenara la suspensión del trámite de adjudicación dentro de la Asociación Publico Privada, APP, del rescate del galeón San José a la empresa suiza Maritime Archaeology Consultants Ltd, MAC.

La principal objeción del Dr. Duarte y de su coadyuvante, el historiador Francisco Muños Atuesta, Veedor nacional, es la fórmula según la cual el originador, MAC, recibiría como pago un porcentaje de los bienes rescatados, aquellos que no constituyan patrimonio cultural de la Nación, como lo son las monedas, barras de plata y esmeraldas en bruto, según lo estipula la Ley 1675 de 2013. Los doctores Duarte y Muñoz han informado que se proponen ambos apelar el fallo ante el Consejo de Estado. El Tribunal en su fallo declaró no probadas las excepciones propuestas por MAC, por Mincultura y negó las pretensiones del doctor Duarte Acosta; cero hits, cero carreras.

A finales del año pasado, en el Acta No. 9 del 19 de diciembre 2019, el máximo ente cultural, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural determinó fulminantemente que “la totalidad del hallazgo identificado como el Galeón San José está constituido por bienes considerados patrimonio cultural de la nación”. Es difícil de entender esta declaratoria, habiéndose perdido los tres manifiestos de la carga, nadie conoce ni siquiera vagamente el contenido de la carga abordo del San José. Aunque existiese el manifiesto, el contrabando puede llegar a constituir el 25% o el 50% de la carga. La discrepancia que surge es ¿cuándo se debe hacer esa declaratoria, antes o después de extraídos los artefactos? La Ley 1675, en su Artículo 14 estipula: “El contratista deberá entregar al Ministerio de Cultura la totalidad de los materiales que sean extraídos. El Ministerio de Cultura levantará el respectivo inventario técnico, realizará la clasificación de los bienes y presentará informe al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, quien expedirá la resolución, de acuerdo con los criterios establecidos en el artículo 3o de esta ley, de los hallazgos que constituyan o no Patrimonio Cultural de la Nación.”

El Consejo aparentemente expidió su resolución quizás algo prematuramente, en su afán de evitar pagarle al contratista MAC con un porcentaje de hasta el 45% de las piezas repetidas, las monedas, las barras de plata y esmeraldas en bruto. La implicación de esta declaratoria de Bien de Interés Cultural es equiparar las piezas patrimoniales, las joyas, instrumentos de navegación, etc. a los bienes cambiarios repetidos, no-patrimoniales, para prohibir, con intenciones ciertamente nobles, pagar la recuperación con parte de los bienes repetidos provenientes del San José.

Es posible que con este fallo se haya despejado momentáneamente, mientras falla el Consejo de Estado en 20 días, una de la numerosa lista de barricadas en el tortuoso y difícil camino hacia el rescate del galeón más emblemático del hemisferio occidental. La vicepresidenta Marta Lucia Ramírez ha manifestado tener la misma preocupación del Dr. Duarte y del Veedor Muñoz: “Si bien es cierto que encontramos este trámite avanzado, algunos de sus elementos jurídicos nos generan dudas, y en particular nos preocupa la posibilidad de que el pago al contratista se realice mediante la entrega de piezas extraídas del Galeón San José.”

El Tribunal Superior de Cundinamarca falla estableciendo que “…el 100% del hallazgo denominado “Galeón San José” es considerado bien de interés cultural del ámbito nacional, no hay posibilidad de remunerar al originador del proyecto con piezas del mismo, razón por la cual, se reitera que las entidades demandadas no han vulnerado, o están vulnerando, los derechos o intereses colectivos relativos a la moralidad administrativa…” Dicho de otra forma, si el Ministerio de Cultura quiere seguir adelante con la adjudicación de la Asociación Publico Privada a MAC, debe pagarle al contratista-originador MAC con dineros a cargo del Presupuesto General de la Nación, dinero no presupuestado en estas épocas de pandemia global. Complicado.

En resumen, el gobierno del presidente Duque tiene tres opciones. La primera es no hacer nada durante estos dos años que le restan y rezar para que piratas modernos no expolien tanto los bienes patrimoniales y los no-patrimoniales indiscriminadamente, si no es que ya lo lograron. Hay submarinos silenciosos que fácilmente llegan a los 600 metros… La segunda opción es seguir adelante con la APP que dejó la administración anterior con MAC, sacar la chequera y desenfundar los 100 millones de dólares o más que vale el museo, el laboratorio, rescatar y conservar el pecio del San José. Por último, el gobierno se puede echar para atrás y acogerse a la Ley 1675, abrir una licitación pública internacional amplia y transparente (Articulo 10), y recuperar así para los museos el 100% de los bienes patrimoniales, las custodias, bandejas, joyas, astrolabios, porcelanas, instrumentos, artillería, etc. y sacrificar el 5% o el 10% de los bienes no-patrimoniales para sufragar el rescate, echándose el gobierno al bolsillo el 90% de las monedas, esmeraldas y las 200 toneladas de oro y plata.

Mel Fisher, quien fuera quizás el mas exitoso de los buscadores de tesoros modernos, recuperando 400 millones de dólares de las entrañas del Atocha y del Santa Margarita en los Cayos del Marqués, en la Florida, solía decir: “El tesoro trae problemas, ¡tesoros grandes traen problemas grandes!” Qué cierto.

Via: https://www.las2orillas.co/el-tesoro-del-galeon-san-jose-seguira-dormido-en-el-fondo-del-mar/

Rodarán película sobre el Galeón San José

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Rodarán película sobre el Galeón San José

Los cazatesoros que reclaman la mitad del Galeón San José encontrado en diciembre de 2015, como lo anunció el Presidente de Colombia Juan Manuel Santos, están empeñados en demostrar que el presidente no ha hablado con la verdad respecto a las coordenadas en las que fue hallada la embarcación y llevarán la pelea a la pantalla grande.

La empresa estadounidense Sea Search Armada (SSA) que está peleando el San José desde 1992 cerró un negocio con Gavin WIlding, una productora de cine de Los Angeles, que comenzará a rodar una película sobre el descubrimiento del San José, que recoge toda su versión sobre los hechos por los cuales se consideran con derecho a reclamar parte del tesoro.

Según el apoderado de la SSA, Danilo Devis afirma que

“esto dejará como una farsa el descubrimiento del San José que se anunció en 2015″.

La puja entre el gobierno del presidente Santos y los cazatesoros está más tensa que nunca.

A comienzos del mes, la SSA envió una carta al presidente diciéndole que irían a verificar el galeón en la zona que ellos denunciaron, y se comprometieron a que si no estaba ahí renunciarían por completo al San José, pero el abogado Danilo Devis aún espera la respuesta.

¿Pretende el Estado burlar a los Colombianos y a la empresa norteamericana Sea Search Armada?

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(Resultado de sonar) «Objetivo principal» denunciado por SSA en el año 1982.
Largo: 140 pies (40 metros). Fotografía propiedad de SSA.

Es deplorable ver al Estado colombiano pretendiendo burlar a sus propios ciudadanos en una trama infame que involucra miles de millones de dólares -supuestamente contenidos en el galeón San José-, posando con un discurso falaz como aguerrido defensor de los intereses nacionales, utilizando como chivo expiatorio a la empresa norteamericana Sea Search Armada -SSA, la cual denunció en el año 1982 el hallazgo de especies náufragas, con los restos supuestamente pertenecientes al galeón San José, cuyos derechos -reconocidos por la Corte Suprema de Justicia de Colombia- causan una evidente inseguridad jurídica sobre el 50% de los bienes contenidos en ese naufragio.

¿Burlar a SSA?

Este tema del denuncio de especies náufragas en aguas colombianas realizado por parte de la empresa SSA en los 80’s, ha tenido un pésimo manejo por parte de los funcionarios encargados de esta responsabilidad, desde el gobierno de Turbay hasta Duque. Han transcurrido más de 30 años de litigios en los tribunales colombianos, que culminaron el 5 de julio de 2007, con una sentencia de la Corte Suprema de Justicia a favor de SSA, en la cual se les concedió el 50% de los bienes que sean extraídos del naufragio -que tengan calidad de tesoros-, sentencia reforzada con un embargo sobre dichos bienes que garantiza el cumplimiento de la propia sentencia, sin importar cuándo se rescaten.

El hallazgo de especies náufragas por parte de la empresa SSA en sus exploraciones en los años 80’s, es un hecho absolutamente cierto, está más que comprobado que ésta empresa norteamericana encontró en el área que le fue autorizada para explorar, los restos de al menos un naufragio, y entre esos restos, denominó al más voluminoso de ellos, como el “objetivo principal”: una “anomalía” de 140 pies de largo con entre 12 y 25 metros de ancho (imagen 1), en el cual hay piezas de artillería y madera que indudablemente corresponden a especies náufragas, supuestamente coincidentes con un navío español de la época del galeón San José.

Dichos restos fueron ampliamente documentados en los 80’s -y al Estado le consta-, pues todo el proceso de exploración fue acompañado por observadores e inspectores de la Armada Nacional, que vieron los restos del naufragio con sus propios ojos, hay informes, cientos de imágenes, horas de video y testigos que dan fe de esta innegable realidad.

Hasta este punto, lo sucedido con SSA es sin duda censurable y hasta bochornoso, en la medida que no se justifica que el Estado colombiano haya buscado por todos los medios intentar desconocer la realidad del hallazgo de especies náufragas por parte de esta empresa norteamericana. Realidad de la cual no escapará Colombia, por más que intente aplicar la estrategia del avestruz -meter la cabeza en la arena para no ver al depredador que la acecha-. Es sólo cuestión de tiempo para que Colombia se tenga que sentar a arreglar este entuerto, de ello no hay la menor duda y, si en alguna de las cuentas que ha sacado el Estado colombiano, ha calculado, que podrá burlar a los señores de Sea Search Armada, están completamente equivocados, más temprano que tarde, los tribunales de Estados Unidos harán respetar los derechos de esta empresa, y esto también lo sabe el Estado.

¿Burlar a los colombianos?

Lo que no tiene perdón de Dios, es que “aquel otro 50% del contenido del galeón San José”, ese remanente sobre el cual no pesaba ninguna inseguridad jurídica, se lo haya intentado feriar Juan Manuel Santos, cuando trajo en 2015 a una compañía inglesa, para “redescubrir” ese mismo bien en esa misma zona, ofreciendo entregar hasta el 45% de esos mismos bienes, con lo cual incrementó la inseguridad jurídica sobre este patrimonio de los colombianos hasta en un 95%; menos mal que este atentado no se ha podido concretar -hasta hoy- gracias a las acciones legales emprendidas por un grupo de “ciudadanos preocupados”; aunque es oportuno aclarar, que sigue latente la amenaza, pues la infame Asociación Público Privada -APP, que se inventó Santos para “redescubrir” el galeón San José, sigue vigente a la fecha de este escrito 04/09/2020, gracias a la “complacencia manifiesta” del gobierno de Iván Duque, ejecutada por su Ministra de Cultura, a quien poco parece importarle que el galeón San José, haya sido declarado -por su propio Ministerio- como un Bien de Interés Cultural -BIC, el cual, por lo tanto, no puede ser utilizado como medio de pago, como lo tiene previsto esa aberrante APP de Santos, que la Ministra se resiste a cancelar.

No podemos dejar de agregar a la “complacencia manifiesta” del gobierno la “negligencia evidente” de la Agencia Nacional para la Defensa Jurídica del Estado -ANDJE, «El originador ha dicho hace tres meses que está dispuesto a buscar fórmulas que no impliquen el pago en especie» (Camilo Gómez. Director de la ANDJE. Revista Semana 12/27/2019). No pues, valiente defensa…

La tesis de Santos y su camarilla, señala que las coordenadas de 2015 no coinciden con las de 1982 -utilizan el termino coordenadas con connotación de polígono y por supuesto que los polígonos si coinciden y se sobreponen en la parte del hallazgo-(imagen 2).

Polígono amarillo (1.100 km2) concedido a Glocca Morra Company (Sea Search Armada), el punto amarillo indica la localización del hallazgo denunciado en 1982. En rojo los polígonos autorizados en 2015 (1.511 Km2), el punto rojo se supone representa el punto del hallazgo denunciado en 2015. En verde la zona en que se sobreponen los polígonos de 2015 sobre el de 1982. Imagen elaborada por la Veeduría Nacional de Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia -VNPCS, utilizando el programa Google Earth.

La tesis de Santos, acolitada por el gobierno Duque, plantea una interpretación subjetiva sobre el verdadero alcance de la mencionada sentencia de la Corte Suprema de Justicia del 5 de julio de 2007, que favoreció a SSA, pues la interpretan al acomodo de los intereses de la trama del expolio: “La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez reiteró en nombre del Gobierno que la compañía cazatesoros Sea Search Armada no tiene ningún tipo de derecho sobre el galeón San José, esto tomando en cuenta que dicho naufragio no se encuentra en las coordenadas dichas por esta compañía“ (EL Colombiano 20/06/2019). Hay que tener claro que esas palabras de la Vicepresidente, deben obedecer a su propia y muy particular interpretación de la sentencia, o a la del gobierno, simulando desconocer que la interpretación que realmente va a valer en todo este asunto, será la que haga el juez que conozca del caso, y esto será cuando el embargo ratificado en la sentencia de la Corte Suprema, se perfeccione. Lo que hay que evitar a toda costa, es que mientras que esto pasa, se siga intentando feriar el patrimonio de los colombianos, con actuaciones, en apariencia torpes -entregar una misma zona de exploración para encontrar un mismo bien-, hecho que más bien parece obedecer a una abominable trama criminal, la cual, en el mejor de los escenarios, en estos momentos, sólo deja por fuera de la enunciada inseguridad jurídica, un mísero 5% del patrimonio contenido en el galeón San José, que es a lo que aún no embolatan nuestros dirigentes.

Pero si creen que van a dejar a los colombianos “viendo un chispero” con esta trama que armaron sobre el galeón San José, tengan presente que quienes estamos defendiendo el patrimonio de los colombianos llevaremos este asunto hasta tribunales internacionales de ser necesario, donde confiamos que todos y cada uno de los funcionarios involucrados terminará dando razón de su conducta.

Fuente: Elexpediente.co

Denuncian violación al contexto arqueológico del galeón San José

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La acción penal la interpuso la Veeduría Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido (Vnpcs) que asegura que el tesoro del galeón habría sido alterado.

Ante la Fiscalía fue denunciada la presunta violación al contexto arqueológico del galeón San José, la cual ya había sido advertida por otros arqueólogos en el pasado y también por la firma Sea Search Armada que afirmó haber encontrado el galeón mucho antes de que se notificara su descubrimiento por parte del Gobierno nacional en 2015.

Así mismo, la Veeduría Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido (Vnpcs) ya había alertado de la situación en octubre del año pasado, pero fue hasta ayer que se instauró formalmente la denuncia. (Puede leer: Denuncian que el tesoro del galeón San José habría sido alterado)

De acuerdo con la veeduría, en las mismas fotos del Ministerio de Cultura sobre el galeón se evidencia la ausencia de sedimentación en algunos objetos, lo cual sería prueba fehaciente de que el campo arqueológico fue intervenido.

“Cualquier persona aficionada al buceo sabe que los objetos en el fondo del mar son cubiertos a través del tiempo por partículas sedimentarias, y mientras mayor sea ese período de tiempo, mayor será la sedimentación que los cubra, característica que es mucho más evidente en zonas marinas afectadas por desembocaduras de ríos, como lo es en la que fue hallado el galeón San José, donde la pluma del río Magdalena es el principal generador de sedimentación”, dijo Francisco Muñoz, representante de la Vnpcs.

Por ese hecho, la denuncia fue interpuesta en contra de la compañía extranjera Maritme Archaeology Consultants Switzerland A.G la cual lideró la faena de exploración al galeón autorizada por el Ministerio de Cultura entre el 17 de mayo y el 1 de junio de 2016. Así mismo se involucró al presidente de ese entonces Juan Manuel Santos; la ministra de Cultura de la época, Mariana Garcés; su asesor jurídico, Juan Manuel Vargas; el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, la Armada, la Dimar y otras entidades y compañías tuvieron que ver con la exploración del Galeón.

A ellas se les denunció por los presuntos delitos de violación del contexto arqueológico del pecio del galeón San José, abuso de la función pública, asociación para la comisión de un delito contra la administración pública, favorecimiento, conspiración y prevaricato por omisión.

“Partiendo de la inminente violación del contexto arqueológico del galeón San José, se teme, con alto grado de probabilidad, que el mismo haya sido objeto de saqueo por parte de los involucrados en dicha exploración y que se hayan podido hurtar piezas o elementos en cantidad indeterminada, por lo tanto, se solicita respetuosamente al investigador determinar en qué medida fue intervenido el contexto arqueológico del galeón San José y sus responsables”, dice la denuncia.

Además piden determinar la cantidad de metros cúbicos intervenidos, qué piezas o elementos fueron hurtados, y en qué circunstancias de lugar, tiempo, modo y ocasión fueron sustraídos, almacenados o comercializados.

En el Consejo de Estado

Sobre la irregularidad de la presunta alteración del tesoro y otros aspectos, también cursa un caso en el Consejo de Estado que busca frenar la ejecución de la Asociación Público Privada (APP) para el rescate del galeón.

Los demandantes piden que el rescate no sea realizado por medio de una APP sino por el mismo Estado, o en su defecto a través de una licitación pública que implique una evaluación científica de parte de arqueólogos idóneos que puedan determinar su valor.

Via: https://www.eluniversal.com.co/cartagena/denuncian-violacion-al-contexto-arqueologico-del-galeon-san-jose-FD4072744

Se duda que España pueda reclamar derechos sobre Galeón San José

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La dorada leyenda del galeón San José amenaza con abrir grietas en unas relaciones hasta hoy «sensacionales» entre España y Colombia. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, anunció ayer que buscará un acuerdo amistoso con Colombia para reclamar «nuestros derechos» en lo referido al galeón San José, hundido hace tres siglos frente a Cartagena de Indias con oro, plata y esmeraldas. El Gobierno español sale así al paso de la opacidad de Colombia y la falta de información sobre la bandera del galeón hallado. No en vano, García-Margallo no tiene dudas de que se trata de un «barco de Estado», y no de titularidad privada, lo cual hace que esté protegido sin duda por la inmunidad soberana.

El derecho internacional señala que los barcos de guerra tienen inmunidad soberana, gozan de una especie de extraterritorialidad

«La inmunidad soberana sobre el buque implica que ningún estado pueda tomar una decisión unilateral sobre lo que afecte al buque sin la conformidad del estado de bandera», explica José María Lancho, abogado experto en patrimonio histórico. En este sentido, el derecho internacional señala que los barcos de guerra tienen inmunidad soberana, es decir, gozan de una especie de extraterritorialidad como si fueran un pequeño espacio de territorio de su Estado de origen allá donde estén. Especialmente si han sido hundidos en combate. El San José, hundido tras una emboscada realizada por una flota británica en el siglo XVIII, llevaba en su bodega todo tipo de objetos valiosos, ejemplos del arte y la tecnología de esa época una enorme colección de monedas acuñadas en América en cantidad de varias toneladas, barras de oro y de plata, así como toneladas de joyas y piedras preciosas. Precisamente por esta razón, uno de los argumentos empleados, sin éxito, por la empresa cazatesoros Odyssey durante el juicio por el tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes fue que se trataba de un barco en misión comercial.

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Tras casi cinco años de litigio, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos obligó finalmente a la empresa Odyssey Marine Exploration a entregar a España el tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes (595.000 monedas de plata y oro), encontrado en 2007 frente a las costas del Algarve portugués. Una sentencia que es señalada como el punto de inflexión en la protección de los bienes culturales subacuáticos y un precedente a tener en cuenta con el galeón San José. «Vale la pena recordar lo ocurrido con la Señora de las Mercedes. El principio de inmunidad soberana es lo único que está protegiendo ese patrimonio», recuerda Lancho, que participó en la defensa jurídica del Gobierno español en el caso «Odyssey». «Lo que decidamos sobre el Galeón San José va a afectar al resto de los galeones hundidos en aguas de todo el mundo».

El Convenio de la Unesco

La gran diferencia entre el caso de la fragata Las Mercedes y el galeón San José es su ubicación: mientras Las Mercedes yace cerca de las playas del sur de España, el San José reposa bajo el océano a unos 8.000 kilómetros de distancia de la costa española. La opinión pública, europea y americana, hasta hace pocos años, consideraba el patrimonio subacuático como «tesoros ocultos» en estos casos y aceptaba que vinieran a pertenecer a quiénes los encontraban, pero desde 1985 con la Ley de Patrimonio Histórico y la Convención de la Unesco sobre el Patrimonio Subacuático se declaró estos pecios como un bien de interés general de las sociedades, los Estados, las Naciones y la Humanidad entera. La Convención enuncia principios tales como que el patrimonio acuático no será objeto de explotación comercial y, muy especialmente, la preferencia por la conservación «in situ» de este tipo de restos arqueológicos, y desde luego respeta el principio de inmunidad soberana de los buques de guerra.

«Colombia no puede sostener desde su propio derecho que no respeta el principio de inmunidad soberana»

En primera instancia, el Gobierno se ha remitido a esta Convención (aunque Colombia no lo firmó) para respaldar sus reclamaciones, que en ningún caso pasarían por comercializar este tesoro, puesto que lo prohíbe expresamente la ley española. El papel español iría encaminado a preservar esos restos arqueológicos en las mejores condiciones. «No sé por qué el Gobierno se ha remitido únicamente a la Convención de la Unesco, que ciertamente se debe apelar, porque a la opinión pública colombiana este argumento no le va a resultar convincente», considera Lancho, que propone no precipitarse y esperar antes de «prejuzgar» o «criticar definitivamente» la actuación colombiana. En este sentido, Colombia no suscribió la Convención de la Unesco pero si ha asimilado otras leyes internacionales del mar que darían pie a respetar la inmunidad soberana y «ha interiorizado el contenido jurídico de la convención». «Colombia no puede sostener desde su propio derecho que no respeta el principio de inmunidad soberana», apunta Lancho.

La principal amenaza a las reclamaciones españolas, no en vano, está en la ley para extraer el patrimonio sumergido, que el Congreso de este país aprobó en 2013 a raíz de un litigio a propósito también del galeón San José. Durante más de 30 años, la empresa norteamericana Sea Search Armada (SSA) reclamó al Estado colombiano derechos sobre el tesoro del galeón San José, que afirmaron haber hallado en 1982. La empresa pidió en vano recibir el 50% de los bienes que no fueran considerados patrimonio. El pleito finalizó en 2013, cuando la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia ratificó el fallo a favor de Colombia. Ese mismo año, el Congreso aprobó una ley para extraer el patrimonio sumergido que plantea condiciones exactamente iguales a las que exigió la empresa cazatesoros durante tres décadas. La legislación fue duramente criticada por expertos internacionales como el director de Patrimonio Mundial de la Unesco, Francesco Bandarin, o la presidenta del Congreso Mundial de Arqueología, Claire Smith, pese a lo cual fue aprobada con 54 votos a favor y 9 en contra.

El obstáculo de la ley colombiana de 2013

La Ley de Patrimonio Sumergido permite al Estado, a través del Ministerio de Cultura, contratar a compañías privadas para que realicen la exploración y extracción de embarcaciones hundidas, que aparentemente es lo que está ocurriendo ahora con la búsqueda del San José, donde una empresa permanece todavía en el anonimato. El marco jurídico determina que la empresa contratada para rescatar los tesoros sumergidos puede quedarse con la mitad de lo extraído que no sea considerado patrimonio.

Este punto es el que más dudas plantea y más peligroso resulta en términos científicos: ¿Qué se considera patrimonio sumergido y qué no? Para el Gobierno, solo aquellos bienes que sean representativos o únicos son patrimoniales. Por el contrario, aquellos que hayan sido producidos en serie o no tengan un valor cultural pueden comercializarse. Así, lingotes de oro, perlas, piedras preciosas y semipreciosas en estado bruto, y monedas pueden incluirse en el pago a la empresa contratada para el rescate.

Por otra parte, el enorme tesoro que se le imagina en las tripas del barco ha hecho pasar a un segundo plano que el San José fue, además, la sepultura de cerca de 600 marineros españoles. En una batalla que se prolongó dos días, cerca de la isla de Barú, el San José se fue a pique después de recibir cañonazos del buque inglés Expedition y con él se fueron al fondo del mar casi la totalidad de sus 600 marineros y pasajeros. Desde España se ha apelado a la significación moral que supone acceder a un yacimiento donde perecieron cientos de hombres.

Fuente: ABC de España

¿Colombia está entrampada con el galeón San José?

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El siguiente análisis de inconsistencias e irregularidades del proceso de APP hace parte de la ESTRATEGIA GENERAL de protección del galeón Señor San José.

No intenta validar el proceso de APP, el cual debe ser cancelado integralmente por ser un ACTO CRIMINAL ante el patrimonio cultural de la nación desde el mismo instante de su concepción.

De ahí que la labor de control y vigilancia que vamos a presentar de revisión jurídica y administrativa de las actuaciones del proceso de APP, sólo pretende evidenciar las enormes irregularidades sobre las cuales fue diseñada y estructurada esta aberración.

La denuncia por la presunta FILTRACIÓN DE COORDENADAS fue realizada formalmente ante los órganos de control del estado colombiano (FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN, desde el 13 de mayo de 2019, hasta la fecha no hay noticias concretas sobre el avance de las ismas se presumen “ENGAVETADAS”.

La alerta que se plantea “¡Colombia entrampada con el galeón San José?”, obedece al estudio cuidadoso de los pliegos de la funesta APP. Aquí no se intenta defender otra cosa que los superiores intereses de Colombia.

El manejo que el establecimiento ha dado al tema del hallazgo de especies náufragas en una misma área de exploración en los años 80’s y en 2015, ha llevado al país a una encrucijada judicial y por tanto será en los tribunales donde se afronten las consecuencias y se imputen responsabilidades.

El gobierno simula de forma irresponsable “estar convencido” de que los denunciantes de los años 80’s no tiene derecho alguno. El intentar desconocer la existencia de un fallo de la Corte Suprema de Justicia, y aventurarse a realizar su propia interpretación del mismo antes que el proceso judicial concluya, eleva la inseguridad jurídica sobre el patrimonio público de la nación representado en el galeón San José hasta un 95%.

Nuestra recomendación al gobierno es:

Los querellantes a los tribunales, los responsables a prisión y el patrimonio cultural sumergido de la nación al Museo.