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WHOI fueron los descubridores del galeón San José

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Woods Hole Oceanographic Institution – WHOI los descubridores del galeón San José

Aunque cualquier empresa interesada puede ofertar, el diaro Colombiano El Espectador revela la historia de la entidad que lo encontró a finales de 2015, y es la primera opción para asociarse con el Gobierno en la tarea de subir el tesoro a la superficie.

La misma tarde del 4 de diciembre de 2015, luego de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara vía Twitter: “Gran noticia ¡Encontramos el galeón San José!”, el científico Jeff Kaeli no se aguantó las ganas de contar lo que había estado haciendo en Cartagena durante semanas y tuiteó en inglés: “¡Es oficial! Por esta razón he estado en Colombia! ¡Encontramos el Galeón San José!”.

Jeffrey W. Kaeli fue uno de los operadores del vehículo submarino no tripulado Remus 6000 que estableció las coordenadas exactas para confirmar que se trataba del galeón español hundido por los ingleses cerca de las Islas del Rosario el 8 de junio de 1708.

Dos días después la investigadora oceánica Amy L. Kukulya, amiga de Kaeli, reconfirmó en Twitter: “En Colombia se descubre el naufragio del legendario galeón español, encontrado por mis colegas @Whoi @remusauv”. La científica Loral O’Hara también dejó constancia de las buenas noticias desde “Columbia”: “@WHOI y Remus reportan descubrimiento del legendario galeón San José”. Horas después el propio Grupo Remus admitió: “Los Remus 6000 que faenan en aguas colombianas han encontrado los restos del naufragio del San José, 307 años después de su hundimiento”.

Testimonios como estos responden la pregunta que el Gobierno Nacional no ha respondido: ¿Quién encontró, con el apoyo de la Armada Nacional de Colombia, el naufragio? -El proceso de búsqueda y localización del “santo grial de los galeones de la Colonia” ha estado cobijado por el secreto que en esta fase prevén las normas de asociación público-privada con que se formalizará la operación de rescate antes de que termine 2017-.

Fue el Whoi, que es la sigla de la Woods Hole Oceanographic Institution, la firma de investigación oceanográfica privada más grande del mundo. La misma prestigiosa entidad que pasó a la historia por el descubrimiento del Titanic en septiembre de 1985, fruto de un trabajo paciente, respaldado por tecnología de punta, exhibida a cualquier turista en su sede principal en el pueblo de Woods Hole, Massachusetts, costa atlántica de Estados Unidos, cerca de Nueva York. Allí funciona el centro de educación e investigación Whoi, donde trabajan científicos de todo el mundo, incluidos colombianos financiados por Colciencias, comprometidos con la filosofía de quienes lo fundaron en 1930: explorar todos los océanos del planeta para beneficio de la humanidad y, en teoría, sin ánimo de lucro.

Como si se tratara de un parque de Disney, cualquiera puede recorrer la exposición sobre la emocionante búsqueda del Titanic y tomarse selfies en las réplicas del Knorr y el Alvin, los submarinos que localizaron y detallaron el famoso buque que se hundió en el Atlántico Norte a comienzos del siglo XX. Seguramente el hallazgo del San José se convertirá allá en una próxima atracción.

Una vez la Armada Nacional verificó que se trataba de los mejores oceanógrafos, durante 2015 designó al buque ARC Malpelo, el más moderno del país, para apoyar las labores en alta mar. El monitoreo del lecho marino del archipiélago del Rosario se dirigió con el Seabed Prince, “Príncipe de los fondos marinos”, un buque rojo y blanco, operado por la empresa Swire Seabed AS, construido en 2009 y parte del grupo Swire Pacific Offshore (SPO) desde febrero de 2012.

Desde su cubierta se manejaron vehículos no tripulados, cámaras de alta resolución submarina Schilling HD35, otras de la Inside Pacific Inc., aparte de otros equipos de precisión de la Palfinger Marine y Emepc 2094. Operarios con el emblema de Swire Seabed aparecen en los videos difundidos por el Gobierno desde finales de 2015, con uniformes color naranja, manipulando equipos UTEC DA 4G O 40. Había 70 tripulantes extranjeros.

A la plataforma de ese barco llegó el presidente Santos en el helicóptero de la Armada ARC 228, para recorrerlo bajo la guía de Ernesto Montenegro, director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) y cerebro de la operación del lado colombiano. En la sala de mando lo pusieron al tanto del primer año de la fase de prospección: le mostraron los planos levantados del San José, con resaltados amarillos y morados, dependiendo de si se trataba de información confirmada o por confirmar, y en letras verdes las zonas de exploración marcadas con letras mayúsculas A y B, en las que se observan anotaciones como “verificar si hay palanquetas o enramadas”. Cada dato es confrontado con los documentos originales y sellados de la historia del galeón, digitalizados en el Archivo de Indias de Sevilla, España, donde está la historia de cada embarcación oficial de la Colonia, desde su fabricación hasta su hundimiento, así como el manifiesto de carga y hasta su inventario de cerraduras y llaves, así como la relación de tripulantes y viajeros.

Para cada objetivo, desde las arcas con tesoros, pasando por el armamento, hasta los restos humanos y las porcelanas, hay mapas de base, divididos por áreas delimitadas en gráficas digitales azules, con zonas amarillas y rojas marcadas por los sonares. Especialistas en mecatrónica, robótica, oceanografía, química y física aportan información. Una vez se decida el contratista que completará la asociación público-privada, la “exhumación” demandará unos seis meses.

Por ahora, quien tiene la primera opción es el Whoi, por ser el descubridor, el que arriesgó su capital para demostrar que podía hallar el San José. Sin embargo, el Gobierno convocó una audiencia pública en Cartagena el pasado 14 de julio para explicar que cualquier empresa interesada y calificada puede hacer una oferta para el rescate.

Del proceso está pendiente la firma estadounidense Sea Search Armada, porque desde 2007 la Corte Suprema de Justicia la declaró la descubridora de un naufragio que sería el San José -en coordenadas denunciadas por SSA desde 1982 y ratificadas por la Armada Nacional-, con derechos sobre la mitad de lo que se considere tesoro, es decir, los elementos repetidos o que no sean calificados como patrimonio sumergido inalienable por el Consejo Nacional de Patrimonio.

Según dijo el abogado de SSA, Danilo Devis, ellos no se presentarán como ofertantes, sino demandarán al gobierno y a su contratista y, mientras la disputa judicial por el San José se define, pedirán el embargo de cualquier objeto que sea subido a superficie. SSA ha intentado desde hace diez años realizar el rescate por su cuenta, con autorización colombiana, pero le han negado la expedición al lugar, en el caso del gobierno Santos porque asegura que localizó el galeón en un sitio distinto al que los norteamericanos habían reportado.

Ellos insisten en que vendrán en buques con bandera de Estados Unidos, el presidente Donald Trump notificado de por medio, para hacer valer sus derechos. La Armada colombiana activó anillos de seguridad y la ministra de Cultura, Mariana Garcés, será la encargada esta semana de hablar por primera vez del papel del Whoi y del futuro del naufragio que se convertirá en museo en Cartagena.

El Whoi se ha concentrado durante los últimos años en entender cómo afecta y afectará al mar el cambio climático, y las consecuencias sobre los seres humanos. La institución forma los científicos más importantes a nivel oceanográfico del mundo. Las mil personas con las que trabaja se especializan en vida oceánica, océano costero, océano y cambio climático, y exploración de los fondos oceánicos. Este último departamento es el que estaría encargado de ejecutar un acuerdo de trabajo con el Gobierno de Colombia para asesoría y transferencia de tecnología en todo el proceso de georreferenciación, inventario, estudio y rescate del galeón San José luego de 35 años de frustraciones y litigios.

Por eso el presidente Santos dijo el 5 de diciembre de 2015 que para esta misión lo asesoró del dream team de los océanos, como llaman al equipo que encontró el Titanic: científicos del Instituto de Arqueología Náutica estadounidense, de la Oficina Nacional de Santuarios Marítimos, del Centro de Recursos Submarinos y del ya mencionado Woods Hole, sumaron esfuerzos para garantizar el éxito de la expedición oceánica más exigente y de la cual hemos visto documentales desde que localizaron el naufragio hasta que lo reconstruyeron digitalmente en tercera dimensión sentando las bases de la arqueología marina moderna. Quienes trabajan en el proyecto San José, como en el Titanic, firmaron “cláusulas de reserva”.

Para una fuente de la Armada Nacional, que pidió omitir su nombre, conocer a estos expertos ha sido un honor. Aprendió cómo se halló y se sigue aprendiendo del Titanic, modelo que se está usando en el caso colombiano, aunque el trasatlántico está a casi 4.000 metros de profundidad y el galeón a mil.

La flota del Whoi incluye dos Remus 6000 y los robots Knorr y Alvin, aparte de los ultramodernos buques oceanográficos R/V Atlantis y R/V Oceanus, que cuentan con el apoyo, si lo piden, de la Marina de Estados Unidos. En caso de que se requiera submarino tripulado, el Whoi ofrece el R/V Tioga, un vehículo a control remoto por cable llamado Jason/Medea y vehículos autónomos como el Explorador Béntico Autónomo y el Seabed.

Desde que se fue a pique en 1912, con 2.224 pasajeros a bordo, el Titanic estuvo perdido casi un siglo en el fondo del mar hasta que, en septiembre de 1985, los restos fueron encontrados por el equipo liderado por Robert Ballard, científico que también habría sido consultado para oír su opinión sobre la forma como debe abordarse el San José. Desde el Knorr, Ballard ubicó al Titanic con base en la información del robot no tripulado Argos, que durante diez días había hecho un barrido del suelo marino.

En total se han hecho nueve expediciones al que se convirtió en el sepulcro de 1.514 personas y cada vez se desarrollaron más las posibilidades del Remus 6000 y del Remora 6000, los submarinos con aspecto de torpedo, no tripulados y que ahora están al servicio del proyecto del Gobierno de Colombia, equipados con cámaras fotográficas, de video, radares y sonares de última generación, que permiten levantar un mapa tridimensional.

La “metodología Titanic” será la base para el trabajo en el San José al menos durante los próximos cinco años, explica un arqueólogo submarino que asesora al Gobierno en la etapa de prospección. Para imaginar lo que viene, me invita a revisar la edición sobre la “Expedition Titanic 2010” que publicó la revista de la National Geographic en 2012.

A la hora de procesar fotografías el Whoi pone a disposición su Laboratorio de Imagen y Visualización Avanzada. Bill Lange es quien lo dirige y confronta los datos de los submarinos a control remoto ROV con los de los autónomos conocidos como AUV. Gracias a esa fusión reconstruye escenarios vedados al ojo humano.

El primer paso es crear una base de datos a partir de las evidencias del lugar, que se cruza con la base de datos que ya se tiene sobre la historia del galeón. De esta manera no se cometerán errores que afecten el patrimonio sumergido a la hora de intervenir el naufragio. Pieza por pieza, cañón por cañón, objetos, metales como oro y plata, piedras preciosas, tal vez partes del casco, se irán catalogando allí y subiendo a la superficie “entre algodones” para ser sometidos a un proceso de conservación antes de cualquier tipo de exhibición.

¿Quiénes más integraron ese dream team del que se está sirviendo Colombia?

Gregory Packard, director del Laboratorio de Sistemas Oceánicos del Whoi, fue “el mago” que operó los Remus 6000 hasta lograr las condiciones de iluminación y telemetría requeridas para una profundidad donde el océano sólo ofrece oscuridad, y David Gallo, director de Proyectos Especiales del Whoi lideró la expedición Titanic 2010 junto a arqueólogos de la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica (Noaa) y representantes del Instituto Waitt, fabricante de los Remus. Además, se habla de la firma Hydroid Inc., especializada en submarinismo arqueológico y registrada en Pocasset, Massachusetts, división de la multinacional norteamericana Konsberg Maritime.

Sea porque van a trabajar con el gobierno de Juan Manuel Santos o porque saben de la importancia científica del hallazgo del San José, estos cerebros, en su mayoría estadounidenses y británicos, han puesto en sus radares a Colombia. Vaticinan que el San José se convertirá en “el Titanic del siglo XXI” camino a la elaboración del primer mapa tridimensional de galeones hundidos. “El mar Caribe colombiano es el mayor camposanto (no olvidan a los miles de tripulantes ahogados) de las cápsulas de tiempo que permitirán recuperar la memoria de la época posterior al descubrimiento de América”.

El arqueólogo explica que a ese nivel de conocimiento, la mayoría de investigadores submarinos se conocen y se apoyan, razón por la cual terminan encontrándose en escenarios similares. Tal fue el caso del vuelo MH370 de Malaysia Airlines, desaparecido el 8 de marzo de 2014 y que no ha podido ser localizado en el océano Índico.

Otra experiencia traída a Colombia donde sí pudieron probar una vez más las ventajas de los Remus 6000 fue en la búsqueda del vuelo 447 de Air France que se perdió en el Atlántico después de despegar de Brasil rumbo a Europa, con 228 pasajeros a bordo la noche del 31 de mayo de 2009. El lugar de impacto en el océano era desconocido y para encontrar las cajas negras y los restos hubo que reunir a oceanógrafos de 11 institutos que trabajaron basados en la última señal de navegación que había transmitido la computadora del avión. Teniendo en cuenta las corrientes oceánicas, que también serán otro factor importante para evaluar la posición y acometimiento del San José, delimitaron un área de búsqueda de 750 millas cuadradas.

Las principales herramientas de precisión fueron estos vehículos submarinos autónomos que pesan 1.900 libras y pueden viajar 22 horas continuas, a velocidad promedio de seis kilómetros por hora, para permitir escaneo a un ritmo de media milla de terreno por pasada. Allí estuvo, como en el caso del Titanic, Dominique Rissolo, director del Instituto Waitt, para verificar que los aparatos estaban usando a tope los sonares de visión lateral para armar el mapa del lecho e identificar objetos anómalos hasta descubrir los restos del avión y de los pasajeros.

A este tipo de estudios se refirió el presidente Juan Manuel Santos cuando explicó que el sonar había detectado en principio miles de anomalías en el terreno y se mantuvo el rastreo hasta que 30 fueron catalogadas como de origen antrópico, es decir, cultural, y entre esas estarían seis, una correspondió al San José y las otras a posibles naufragios de varias épocas.

Son técnicas perfeccionadas por Andrew J. Sherrell, uno de los tres genios de sonar más experimentados del mundo, en inglés un Lead Sonar Analyst de categorías 1 y 2, que presta servicios a través de Sherrell Ocean Services, con la que participó en la búsqueda del vuelo MH370. Es graduado en ingeniería oceánica del Instituto de Tecnología de Florida y se hizo conocido como empleado de Oceaneering International Inc. y del Harbor Branch Oceanographic Institute.

David Gallo, el director de proyectos especiales del Whoi, lo calificó vía Twitter como “el mejor experto en sonar con el que he navegado”. Lo llama “El señor de los pings”, en relación con el talento que tiene para manejar los programas computarizados de los submarinos en asociación con los sonares. Los pings tienen que ver con una señal sonora que se envía para detectar si hay algún obstáculo; si ésta vuelve significa que hay algún cuerpo o barrera en la trayectoria de la transmisión. Así se puede calcular la distancia del objeto detectado mediante el tiempo que tarda en retornar la señal.

En los videos difundidos por el gobierno se dice que “la historia del galeón saldrá a flote y revelará todos sus secretos”. Esperemos que sea cierto.

* Autor del libro “El galeón San José y otros tesoros. Relatos de intrigas y conspiraciones” (sello Aguilar).

Via el Espectador Colombia

Presidente Petro anunció intención de sacar el Galeón San José

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En entrevista con José Manuel Acevedo, el mandatario dijo que ha estado conversando con Roger Dooley, quien dijo haber encontrado el pecio en 2015.

El Galeón San José podría dejar de estar en el fondo del océano en algún lugar próximo a la bahía de Cartagena. El presidente Gustavo Petro anunció en entrevista exclusiva con José Manuel Acevedo que está interesado en extraer el tesoro del pecio más buscado por los arqueólogos y antropólogos expertos en la historia de los barcos.

El San José fue hundido aparentemente en medio de una batalla con una flota naval inglesa en 1708 cuando partía desde la bahía de Cartagena hacia España. Desde entonces la historia cuenta que su cargamento en oro y joyas de los indígenas de Perú y Colombia, podría ser uno de los más costosos que se conozca.

¿Cómo podría ser extraído el San José?

En 2015 el expresidente Juan Manuel Santos anunció que el Gobierno colombiano había dado con las coordenadas exactas del Galeón San José, de la mano de una empresa privada que estaría interesada en conformar una Alianza Público Privada para rescatar el tesoro, a cambio de quedarse con parte del cargamento. Maritime Archeology Consultants apareció junto al antropólogo Roger Dooley, quien dijo haber encontrado el lugar exacto del barco. El Ministerio de Cultura a cargo de Mariana Garcés comenzó el inicio de la APP que consideraba la construcción de un museo en Cartagena y el rescate del barco sin un solo centavo de inversión de recursos públicos.

La compañía con el dinero y la tecnología necesaria para hacer la extracción podría quedarse con hasta el 50% de lo que fuese considerado no patrimonio marítimo, de acuerdo con un consejo asesor experto integrado por representantes de varias universidades y estudiosos en el tema. El Gobierno no tendría que invertir ni 100 pesos.

Una de las características para la entrega de piezas al privado sería la repetición de algunas de ellas. Sin embargo, varios grupos de antropólogos y profesores universitarios se opusieron a que parte del tesoro le fuera entregado a un privado para su provecho y le pidieron al Gobierno frenar la APP. El Ministerio de Cultura reveló entonces fotografías en alta calidad que se lograron del pecio, en las que se puede apreciar parte de la vajilla del barco y algunos atisbos de lo que parecen piezas de oro.

¿Qué dijo Petro?

El presidente Gustavo Petro dijo que ha estado conversando con Roger Dooley porque es su interés extraer el tesoro del barco. “Dicen que era el barco más cargado de oro de la época. Y hemos estado conversando con Roger Dooley para ver si logran una propuesta. Yo quiero sacarlo”, dijo el jefe de Estado. Dooley ha estado en Palacio en algunas reuniones con el mandatario, como lo reveló La Silla Vacía.

Maritime Archeology Consultants ya había hecho una inversión de alrededor de 6 millones de dólares para la estructuración de la APP, en la que competiría con otros empresarios del mundo en condición de estructurador del proyecto, lo que le significaba una ventaja, además de poseer las coordenadas exactas. Si alguien superaba su propuesta, el Gobierno tendría que entregarle el proyecto a la mejor oferta. Pero eso en la práctica es impensable, con base en la inversión y el conocimiento del primer oferente.

El gobierno Duque sepultó la APP y no tomó ninguna decisión sobre la extracción del pecio, lo que dejó tranquilos a numerosos antropólogos que consideran que es mejor dejar el tesoro en el fondo del mar, a entregar parte del patrimonio a una compañía privada.

El Gobierno podría revivir la APP o buscar un negocio directo con Dooley y MAC para lograr la extracción del barco, que pondría a Colombia en los ojos del mundo. El camino para rescatar al San José, lo que sería una proeza en la historia del rescate de barcos hundidos, está por verse.

Le puede interesar: “¿Y entonces más guerra?”: presidente Gustavo Petro sobre diálogo con ‘Iván Márquez’

Por: Noticiasrcn.com

Hallan el barco intacto más antiguo del mundo al fondo del mar Negro

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Hallan el barco intacto más antiguo del mundo al fondo del mar Negro

Arqueólogos encontraron este naufragio de 2.400 años en las profundidades de las costas de Bulgaria.

Un equipo de arqueólogos encontró los restos de un barco de comercio griego del año 400 antes de Cristo. La embarcación fue descubierta intacta en el fondo del Mar Negro, frente a las costas de Bulgaria y a más de 2000 metros de profundidad. Según los especialistas el navío ha permanecido en el mar por más de 2400 años, lo que lo convierte en el hallazgo hundido más antiguo del mundo.

La expedición Black Sea MAP (Maritime Archaeology Project) sondeó durante más de tres años unos 2.000 km de fondo del Mar Negro, frente a las costas de Bulgaria, mediante un sonar y un vehículo teledirigido, con varias cámaras concebidas para la exploración en aguas profundas.

El equipo anglo-búlgaro descubrió más de 60 naufragios que datan desde la Antigüedad hasta el siglo XVII. El barco mercante griego, es el hallazgo intacto más antiguo hasta el momento. Los especialistas del equipo de Black Sea Map precisaron que la razón por la cual la embarcación comercial logró conservarse a través de los años se debe justamente a la profundidad del agua donde fue encontrada.

A ese nivel de profundidad el agua es anóxica, es decir, carece de oxígeno y por ese motivo puede “conservar las materias orgánicas durante miles de años”. El reciente hallazgo se trata de un “tipo de barco de comercio griego” que hasta ahora solamente “fue observado” en las decoraciones de las “antiguas cerámicas griegas”, indicaron los científicos.

En este proyecto de investigación participaron expertos de la Universidad de Southampton. Según señalan, la falta de oxígeno en las profundidades del mar Negro es la razón por la que el pecio se encuentra en tan buen estado. Este tipo de barcos hasta la fecha sólo se conocían en los dibujos que se podían encontrar en las vasijas griegas, por ejemplo.

Se han conservado hasta las espinas de los peces que comieron los griegos, señalan los arqueólogos. Además de los numerosos restos de barcos, los expertos también hallaron restos, entre otros cerámicas, de un asentamiento de la Edad de Bronce.

Via: La Nación Argentina

 

El 14 de julio se conocerá la empresa responsable del rescate del Galeón San José

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El 14 de julio se conocerá la empresa responsable del rescate del Galeón San José

Hasta el 14 de julio no se conocerá la identidad del inversionista que financiará la empresa que busca rescatar del fondo del mar los restos y la carga del Galeón San José, el “Santo Grial” de la arqueología subacuática, como lo catalogó el presidente Santos ayer desde Cartagena.

Durante décadas se ha especulado acerca de lo que se llevó el San José, además de las vidas humanas de centenares de pasajeros y tripulación. No son un asunto menor, ni la carga (que reclaman entre otros España y un grupo de ‘cazatesoros’) ni las vidas humanas (el Gobierno español ha reiterado que el barco mismo es la tumba de un grupo de sus conciudadanos fallecidos hace más de 200 años) que yacen a unos 700 o 1000 metros de profundidad.

Para quienes trabajamos en arqueología, la emoción del hallazgo y la posibilidad de recuperar parte de la historia marítima de España y América, las técnicas de construcción naval y una aproximación única a un momento particular de la vida social y económica, y por qué no, a las historias individuales de las personas que murieron trágicamente aquel 8 de junio de 1708, justifica el esfuerzo que, actualmente, lidera el Gobierno colombiano a través del Ministerio de Cultura y del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH).

Como no se había visto antes en nuestro país, un hallazgo arqueológico es tratado con un protocolo de Estado, al estilo de países como Egipto, que congregan a jefes de gobierno y altos dignatarios para la presentación de los nuevos hallazgos arqueológicos.

Contrario a la mezquindad de algunos arqueólogos -cuyos intereses políticos y económicos desconocemos, y que preferirían dejar el Galeón en el fondo del mar- el gobierno de Santos se ha decidido por la figura de la Asociación Público Privada (APP), en el propósito de obtener los recursos económicos que permitan la investigación, intervención, conservación y divulgación de todo lo relacionado con el Galeón, para disfrute de los colombianos y de quienes nos visiten, dándole a nuestro país un nuevo atractivo turístico imperdible, con todos los beneficios que ello implica.

“En agua o en tierra ES patrimonio cultural: inalienable, inembargable e imprescriptible”

Por supuesto, es de subrayar que dicha APP es posible gracias a la Ley 1675 de 2013 o Ley de Patrimonio Sumergido a la que, siendo un proyecto en discusión en el Congreso de la República, se opuso de manera vehemente quien escribe, junto con un grupo de colegas y ciudadanos.

En su momento, el Gobierno hizo valer sus mayorías en el Congreso para aprobar esta norma, a pesar de los argumentos esgrimidos en favor de que el patrimonio cultural sumergido tuviese el mismo régimen legal de protección del patrimonio arqueológico terrestre. «En agua o en tierra ES patrimonio cultural: inalienable, inembargable e imprescriptible», fue uno de los lemas del espontáneo movimiento ciudadano Unidos por el PCS.

Galeón San José
Galeón San José

Gracias a esa intervención, el proyecto de ley mejoró en algunos aspectos, de los cuales vale la pena resaltar el que congregará otra vez a los colombianos el 14 de julio: la posibilidad de contratar las actividades de intervención y aprovechamiento económico a través de la ley 80 y otras normas de contratación pública, ¡que no estaban en el proyecto original!

No se pudo ganar en su momento la dura batalla por la eliminación del criterio de repetición y la prohibición expresa de pagar al inversionista privado con hasta (otra expresión introducida en el fragor de las discusiones en la Cámara de Representantes, cuando los poderosos ‘cazatesoros’ pedían taxativamente la mitad de lo hallado) el 50% de lo hallado que no fuese declarado patrimonio cultural (es decir, lo repetido).

En el proyecto original, dicha facultad estaba en manos de una Comisión que creaba la misma ley, compuesta por siete u ocho miembros, todos nombrados por el Presidente de la República. Por fortuna, en alguno de esos debates se logró que tal labor quedara en manos del Consejo Nacional del Patrimonio Cultural, de conformación más plural y con mayores garantías de independencia de sus miembros.

Afortunadamente, también, estas y otras acciones de un pequeño grupo de académicos (como por ejemplo la recolección de 3000 firmas para pedir al presidente Santos no sancionar la ley), apoyados por partidos minoritarios en el Congreso, muy conscientes ellos del valor del patrimonio cultural y la importancia de su preservación, terminaron de redondearse a favor del patrimonio cultural en la Corte Constitucional que, en tres sentencias moduló los alcances nefastos de la ley que salió del congreso.

Por ejemplo, declaró inexequibles dos parágrafos que le quitaban el carácter de patrimonio cultural a los bienes seriados o con valor de cambio o fiscal (monedas, lingotes, etc.) y, por otro lado, introdujo, en adición a los criterios de representatividad, singularidad, repetición, estado de conservación e importancia científica y cultural, contenidos en la Ley 1675, el criterio de unidad, según el cual, cuando una declaratoria de interés cultural recae sobre una colección o conjunto de bienes, esta contendrá las medidas pertinentes para su conservación como unidad indivisible (Sentencia C-264/14). Desde una perspectiva arqueológica, esta noción hace referencia a que, como es universalmente aceptado, un yacimiento arqueológico constituye una unidad cuya legibilidad e interpretación es posible si se documenta, recupera y conserva como tal.

Los anuncios de una investigación científica rigurosa, a cargo de los mejores científicos del mundo, con la mitad de ellos formados en Colombia y con las consideraciones hechas sobre conservación de los bienes y su depósito y exhibición en Cartagena de Indias, han llevado a desvanecer paulatinamente nuestros peores temores, presentes durante el trámite de la ley.

Por supuesto, aún queda la posibilidad de que se pague al inversionista con aquello que no sea patrimonio (que será nada, si el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural aplica de manera rigurosa los criterios anunciados anteriormente). Si el Consejo no aplica estos criterios, aún queda la posibilidad, contemplada en la misma Ley, de pagar al inversionista con recursos de la Nación. En ese caso, ¿cuánto puede valer un proyecto de esta magnitud? ¿50, 300, 500 millones de dólares? ¡Mucho menos de lo que cuesta anualmente la corrupción! ¡Mucho menos de lo que costaron los sobrecostos de Reficar!

Y esta inversión, en cambio, servirá, como bien dijo el Presidente en su intervención desde Cartagena, para que el Galeón San José, sea también un motivo para unirnos como nación.

Es cierto que aún le faltan otros frentes a Santos, a Garcés y a Montenegro en su empeño por “rescatar” el San José. La Sea Search Armada y el Gobierno español tienen sus pretensiones, y están a la espera de lo que se encuentre y del destino final que se le dé. Pero esa es otra historia.

JOSÉ LUIS SOCARRÁS
Director Programa de Arqueología
Universidad Externado de Colombia.
Twitter: @socarraspi / El Tiempo

Cartagena será la sede del museo para el Galeón San José

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Esta semana se conoció que el ministro de Justicia de español Rafael Catalá viajó a Colombia a tratar diversos temas entre los que se ha incluido principalmente el futuro del Galeón San José recientemente hallado.

En declaración al diario El Tiempo, el ministro Catalá indica que:

“Tenemos unas relaciones entre España y Colombia extraordinarias, de pasado compartido, de realidad presente, con mucha cercanía y simpatía, no de tensión o conflicto. En ese contexto, el caso del galeón San José hay que abordarlo desde el diálogo: no se trata de ver quién tiene más derecho, basado en un convenio internacional. Estoy seguro de que cada uno puede alegar (derechos).

Nosotros podemos decir que ese buque es español, pues según el derecho internacional un barco tiene la nacionalidad de la bandera que lleva cuando se hunde. Ahí están enterrados cientos de españoles que fallecieron con ocasión del naufragio, y por lo tanto nosotros pensamos que lo mejor que se puede hacer con un barco hundido es respetar el patrimonio cultural que eso significa y dejarlo donde está.

Quizá recuperar algunas muestras para que tenga un valor museístico, crear incluso un museo y que se pueda generar un entorno turístico de submarinismo asociado al galeón. Se pueden hacer muchas cosas que estoy seguro que los expertos son capaces de identificar”

Ahora, ¿recuperarlo por un supuesto valor económico del tesoro? Ese valor se lo gastará cualquiera, España o Colombia, en uno o dos años, y el galeón desaparecerá. Si sigue allí, dentro de 50 años nuestros nietos podrán conocer ese patrimonio cultural, un patrimonio cultural de todos”

Creación de un museo en conjunto

Esta decisión propuesta por España va en el mismo sentido del camino elegido por Colombia para crear un museo en Cartagena con los restos del galeón, el beneficio sería mutuo para los dos países, en especial para Colombia ya que los ingresos generados por este museo para el turismo sería de gran beneficio para el desarrollo económico de la ciudad y aportes para el mismo.

El Galeón San José fue construido en España más específicamente en Usurbil y aprestado en Pasajes por Pedro de Aróstegui, este se hundió con unas 570 personas a bordo en costas colombianas.
El Galeón San José fue construido en España más específicamente en Usurbil y aprestado en Pasajes por Pedro de Aróstegui, este se hundió con unas 570 personas a bordo en costas colombianas.

Sea Search Armada pide arbitraje internacional

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Sea Search Armada
Jack Harbeston, the managing director of the salvage firm Sea Search Armada, shows the location of the Spanish galleon San Jose as he poses for a portrait, Thursday, May 24, 2007 at his house in Bellevue, Wash. Sea Search Armada has been involved in a 20-year legal battle against Colombia's government, over claims to the Spanish galleon San Jose's loot, that has been lying on the ocean floor off Colombia for three centuries. (AP Photo/Andrei Pungovschi)

Piden arbitraje internacional obligatorio para galeón San José

La firma estadounidense Sea Search Armada dice que el gobierno evade solicitud de verificación in situ y que demandará Asociación Público Privada para el rescate.

El mapa de la propuesta de verificación reducida que ahora propone la firma norteamericana Sea Search Armada en la zona donde fue encontrado el galeón San José.
El mapa de la propuesta de verificación reducida que ahora propone la firma norteamericana Sea Search Armada en la zona donde fue encontrado el galeón San José.

En cartas enviadas al presidente Juan Manuel Santos y a la ministra de Cultura, fechadas el pasado 8 de agosto y el 24 de julio, la multinacional norteamericana Sea Search Armada -que defiende derechos sobre parte de la carga del galeón San José- pide al gobierno aceptar un arbitraje internacional para dirimir el litigio que sobre el galeón colonial sostiene con el Estado colombiano desde hace 35 años.

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo de verificación directa en inmediaciones de las Islas del Rosario, apenas a 12 millas náuticas de Cartagena, SSA propone como último recurso:

 “que las partes acudan a un arbitraje técnico internacional, de carácter obligatorio, que conforme a las circunstancias de la época determine la extensión de la vecindad inmediata que en 1982 se denunció como lugar de ubicación del naufragio”.

Se refiere a que desde ese año ellos denunciaron la posible localización del San José en el mar Caribe colombiano en unas coordenadas que fueron reconocidas por la Armada Nacional y validadas por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 2007, en el que le otorgó a esa firma busca tesoros derechos sobre la mitad de lo que el Consejo Nacional de Patrimonio considere tesoro (objetos repetidos comercializables) más allá del respeto del patrimonio cultural sumergido que es propiedad única de los colombianos.

Se lee en las cartas:

“en el área que resulte de ese arbitraje se realizaría la verificación. Se trata, sin duda, de un procedimiento imparcial, técnico, e inobjetable, si se quiere una solución pacífica, y se tiene fe en lo que se dice”.

Desde febrero 15 de 2017, cuando se reunieron en Bogotá representantes de SSA, la Dirección marítima de la Armada (Dimar) y el Ministerio de Cultura, se ha intentado sin éxito llegar a un acuerdo para que delegados de SSA vayan al lugar donde, según el gobierno de Juan Manuel Santos, se encontró el naufragio a fines de noviembre de 2015.

“El objeto de esa verificación es determinar con absoluta certeza si en 1982 se descubrió o nó el galeón San José. Si su resultado es negativo terminará en la práctica en favor de la Nación, el proceso iniciado el13 de enero de 1989 que aún cursa para algunas actuaciones posteriores a la sentencia. Pero si el resultado es positivo se deberá cumplir, sin más dilaciones, la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que hace 10 años resolvió definitivamente el litigio sobre la propiedad del naufragio”.

Danilo Devis, abogado apoderado general de SSA en Colombia y quien firma las cartas, asegura: “SSA probará que el nuevo descubrimiento se realizó en la vecindad inmediata de las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982. Y se trata, por tanto, del mismo naufragio 33 años antes descubierto”. Y añadió: “el descubrimiento de 2015 fue una farsa. No era necesario ese derroche de tecnología que supuestamente se utilizó, dado que Whoi se limitó a redescubrir lo ya descubierto a partir de las coordenadas entregadas por SSA”.

El pasado 15 de julio el Ministerio de Cultura envió un mensaje a El Espectador en el que explicó: “el Gobierno ha estado dispuesto a realizar la verificación conjunta con SSA a las coordenadas denunciadas en 1982, para que esta firma constate que allí no hay ningún naufragio, sin que ello haya sido posible, exclusivamente por la pretensión de SSA de extender dicha verificación a un área de una gran extensión”.

No ha habido consenso sobre las áreas marítimas de verificación al haber sido rechazada una propuesta inicial de 100 millas náuticas cuadradas a partir de las coordenadas incluidas en el denuncio de 1982, que SSA alega que el gobierno usó para dar con el San José violando “garantía en una confidencialidad que nunca se cumplió”. En todo caso, el 24 de julio pasado esa firma aceptó disminuir el área en cuestión “con el propósito de colaborar en extremo con una verificación conjunta del naufragio” y le mandó al gobierno un mapa en el que “reduce tal extensión a las áreas delimitadas en color naranja en el gráfico que se adjunta -que es físicamente imposible no calificar de vecindad inmediata-, todavía incluye el descubrimiento de 2015, habida cuenta que este nuevo descubrimiento se produjo gracias a las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982 como referencia para localizar el naufragio en su vecindad inmediata”. No valió la mediación de funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Bogotá. Ni el presidente ni la ministra han respondido a estas últimas solicitudes, pero una fuente allegada al caso da por hecho que el gobierno no aceptará el arbitraje.

El pleito se intensifica mientras el gobierno mantiene abierta una convocatoria, cuyos aspirantes tienen carácter secreto, para constituir una Alianza Público Privada, mediante la que espera garantizar que una firma calificada rescate el galeón, su tesoro y sus restos y los lleve a la superficie para la creación de un laboratorio de conservación y un museo en Cartagena.

El Espectador reveló que la entidad que localizó el naufragio en 2015 fue el Woods Hole Oceanographic Institution (Whoi), institución estadounidense que, según SSA, “asumió los costos del redescubrimiento de 2015 con el compromiso del contrato para el rescate. Pero no se le informó del embargo que se decretó desde 1994 sobre lo que se rescate de las áreas marítimas denunciadas en 1982”.

Aparte del Whoi, que se encargaría de la parte logística, hay inversionistas internacionales que pondrían el dinero necesario. SSA dice tener una información, no confirmada y que ha circulado en redes sociales, según la cual algunos serían patrocinados por el exprimer ministro de Gran Bretaña,Tony Blair, cercano al presidente Santos. Una fuente oficial dijo que el gobierno sólo se volverá a pronunciar cuando se anuncie contratista elegido para la APP. El Ministerio de Cultura, en comunicación a este diario, había dicho el mes pasado: “el no revelar la identidad del originador no puede atribuirse a una falta de transparencia como se asevera erróneamente, sino al cumplimiento de un deber legal, al cual el Gobierno no puede sustraerse”.

Expertos en arqueología submarina calculan que la firma que sea elegida deberá invertir al menos 20 millones de dólares en el rescate, asumiendo el riesgo de que su posible remuneración del 50% sobre lo que se determine como tesoro se enrede por cuenta del litigio entre el gobierno y SSA, que espera el embargo judicial de cualquier objeto que se suba a superficie y demandará la nulidad del contrato de la APP. Por ahora, lo cierto es que los beneficios que le pueda traer el galeón San José a los colombianos parecen tan lejanos como el 8 de junio de 1708, cuando la codicia de los ingleses por robarse su carga pudo más que la de los españoles por llevársela a los reyes de España.

Via: El Espectador

La Batalla por el Galeón San José

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Lo que hay detrás de la batalla por el Galeón San José

La batalla por el Galeón San José, el santo grial de los naufragios, se libra en un tribunal, en medios diplomáticos y en el escenario político.

Desde que se hundió durante una batalla frente a la costa de Colombia en 1708, el galeón español San José ha generado reclamos conflictivos.

Para España, el barco de 64 cañones pertenece solo a la madre patria. Cazadores de tesoros, esgrimiendo el derecho a apropiarse de lo encontrado, exigieron una parte del fabuloso botín, que podría llegar a 17.000 millones de dólares en oro, plata y piedras preciosas.

El San José y sus renombradas riquezas siempre estuvieron destinadas a Fermina Daza, la heroína de la novela de Gabriel García Márquez “El amor en los tiempos del cólera”, cuyo febril pretendiente juro sumergirse hasta el fondo del Caribe para que ella pudiera “bañarse en una lluvia de oro”.

Tres siglos después, la batalla por el San José -el santo grial de los naufragios- se libra en un tribunal, en medios diplomáticos y en el escenario político.

El resultado podría recrear las reglas sobre quien tiene derecho al brumoso pasado o, al menos, probar hasta qué punto los que litigan por la historia están dispuestos a sumergirse para alcanzar su premio.

En ese campo, Colombia podría correr con ventaja. El 12 de junio, el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció el inminente lanzamiento de una sociedad público-privada para rescatar el San José.

El 12 de junio, el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció el inminente lanzamiento de una sociedad público-privada / Galeón San José.
El 12 de junio, el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció el inminente lanzamiento de una sociedad público-privada / Galeón San José.

Santos ha prometido convertir los restos del naufragio en un museo nacional, argumentando que el patrimonio cultural sumergido que se encuentra en aguas nacionales pertenece legalmente a Colombia.

La ONU lo respalda: la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar da “derechos preferenciales” sobre los objetos arqueológicos o históricos sumergidos al país de origen, por encima de la bandera del buque.

Sin embargo, para concretar su plan, Santos debe desechar una petición del gobierno español, que a menudo va tras su flota perdida de manera agresiva, y otra de la compañía estadounidense de recuperaciones Sea Search Armada, que informó haber descubierto el barco en 1982 en el marco de un acuerdo anterior con el gobierno de Colombia.

Todas las partes pueden citar disposiciones legales a su favor. El San José llevaba bandera española y la mayor parte de su tripulación también lo era. Tradicionalmente, eso le ha bastado a España para obtener la titularidad de los naufragios y su contenido.

De manera similar, la compañía privada de exploraciones tiene también fuertes argumentos. Originalmente respaldada por inversores celebres como el ya fallecido actor Michael Landon y el conspirador de Watergate John Ehrlichman, Sea Search Armada obtuvo derechos exclusivos de búsqueda y una participación de 50 por ciento en cualquier botín recuperado que no se considerará un objeto cultural.

Colombia derogó ese acuerdo en 1984, desencadenando una pelea que llegó a la Suprema Corte y aún no está resuelta. En 2015, el gobierno de Santos rechazó a España reafirmando la propiedad única del San José; también intentó anular las demandas privadas anunciando que había encontrado el naufragio en un lugar diferente del informado por Sea Search.

Más allá de estos enfrentamientos hay un cambio de sensibilidad política respecto del derecho a reclamar la herencia mundial. Consideremos el legendario tesoro del Cisne Negro. Una carga de oro y plata valuada en 500 millones de dólares que se hundió a bordo de un barco español frente a la costa de Portugal en 1804.

Hasta con argumentos estrictamente legales, los jueces actuales podrían pisar un terreno resbaladizo. España pudo haber dominado los mares, pero al menos la mitad de lo que su flota cargaba a través de los océanos pertenecía a otras potencias mundiales, según el historiador Henry Kamen, un académico español.

La carrera al fondo del mar está lejos de haber terminado, pero el resultado es seguido de cerca. La ONU calcula que unos 3 millones de buques que naufragaron están diseminados por el fondo marino.

Algunos son atracciones turísticas y otros han sido declarados cementerios sumergidos y, por lo tanto, no pueden saquearse, pero solo una pequeña fracción de este patrimonio sumergido ha sido explorada.

En última instancia, preocupaciones más prácticas podrían decidir el destino de los naufragios históricos. Rescatarlos es una tarea abrumadora, costosa en cualquier circunstancia.

Agreguemos la carga de los litigios, una apuesta arriesgada que puede prolongarse durante años, y los costos pueden volverse prohibitivos.

Via Portafolio Colombia

Consejo de Estado decidirá sobre el Galeón San José

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En 2018, Consejo de Estado decidirá sobre el Galeón San José

Uno de los primeros temas que debatirá el Consejo de Estado cuando reanude sus funciones a mediados de enero, será la suerte que correrá el tesoro que está hundido en el Galeón San José, en aguas de la Costa Caribe cerca a Cartagena.

El alto tribunal deberá definir la resolución 354 del 3 de junio de 1982 de la Dirección General Marítima y Portuaria (Dimar) que beneficia con derechos de adquisición a la sociedad norteamericana Sea Search Armada.

La ponencia del magistrado William Hernández de la Sección Segunda señala que compartir los derechos sobre el tesoro violaría “la defensa del patrimonio público y el patrimonio cultural de la nación en especial el cultural sumergido”.

Paro el escritor y periodista Nelson Fredy Padilla, el Consejo de Estado sentará jurisprudencia y dará recomendaciones al Estado colombiano sobre “ratificar que la propiedad del tesoro es de los Colombianos como está previsto en la Constitución”.

Sin embargo, señaló que una vez el tesoro sea rescatado del mar, Estados Unidos podría activar las demandas y “estarán listos para embargar cualquier bien que sea subido a flote en Cartagena, lo que diga el Consejo de Estado se podría tener en cuenta, pero no cambiará el panorama frente al tesoro y el rescate”.

El Galeón está hundido desde el 8 de junio de 1708 a varios kilómetros al oeste de Cartagena con 200 toneladas de oro, plata, esmeraldas y tesoros de las colonias del continente americano.

Via RCN Radio

Unesco pide protección para el Galeón San José

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Bokova (Unesco): Lo importante con el Galeón San José es su protección

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, ha indicado hoy en Madrid que en el caso del Galeón San José, el buque español hallado en noviembre de 2015 frente a las costas colombianas, afirmó;

“lo más importante es proteger el patrimonio y no desarrollar una actividad comercial en los alrededores”.

La directora de la Unesco ha participado hoy en el Foro Nueva Economía, presentado por el ministro de Educación, Cultura y Deportes en funciones, Íñigo Méndez de Vigo, y ha asegurado el Convenio sobre el Patrimonio Subacuático ratificado por España, pero no por Colombia, “sirve como base bastante sólida para una cooperación internacional en tales casos”.

El embajador de Colombia en España, Alberto Furmanski, presente en la conferencia, ha asegurado al respecto que “están estudiando” si ratificar el convenio y ha subrayado que está de acuerdo con la directora de la Unesco en que “hay que defender el patrimonio”.

El pecio del galeón español San José fue hallado el pasado 27 de noviembre en el fondo del mar Caribe cerca de Cartagena de Indias, donde se hundió en 1708 durante una batalla con corsarios ingleses.

Restos del Galeón San José
Restos del Galeón San José

El buque había partido unos días antes de Portobelo (Panamá) cargado con oro, plata y piedras preciosas procedentes de los antiguos virreinatos de la Nueva Granada y el Perú.

Desde el hallazgo, España ha reclamado la titularidad del galeón, ya que, aduce, la Unesco le ampara por tratarse de un “barco de Estado”, si bien ha expresado su voluntad de alcanzar un acuerdo “amistoso” con Colombia.

Bokova ha celebrado que haya un diálogo entre España y Colombia para solucionarlo porque la “Convención sirve para proteger, pero después es responsabilidad de los gobiernos de los países dialogar, para resolver esas cuestiones”.

En cuanto a la posibilidad de que la fiesta taurina sea considerada Patrimonio de la Humanidad, Bokova ha contestado que no le consta que haya “tal propuesta”.

“Me parece que hay algunos artículos en la prensa, pero España nunca ha hecho una propuesta”, ha asegurado.

Con respecto a los bienes considerados patrimonio de la humanidad ha indicado que “hay dos escuelas”, los que piensan que lo más importante es la inscripción” de un bien en la lista y los que creen que lo importante es la protección, entre los que ella se incluye.

“La inscripción es el principio de un viaje, donde lo más importante es conservarlo y protegerlo”, ha aseverado Bokova.

Via: EFE

Inversionista se encargará de extracción del Galeón San José

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Inversionista se encargará de extracción del Galeón San José

El Presidente Santos dijo ya hay una “propuesta” que cumple con los “más altos estándares”.

El presidente Juan Manuel Santos anunció este miércoles que a través de una asociación público- privada se iniciarán los estudios para la extracción del Galeón San José.

“Hoy puedo anunciar a Colombia y al mundo que, luego de más de dos años de estructuración, ya contamos con una propuesta que cumple con los más altos estándares científicos, tecnológicos y financieros requeridos para el conocimiento del patrimonio cultural”, afirmó el Presidente.

Según Santos, se trata de un inversionista que se encargará de sacar el buque del fondo del mar y garantizará un proceso “respetuoso con los valores históricos y patrimoniales del galeón”.

El Galeón San José fue hallado en diciembre de 2015, tras haber estado sumergido en el fondo del océano por más de 300 años. No se sabe con exactitud la riqueza que contenga la nave.

Fotografía del "mapa secreto" que permitió hallar el Galeón San José
Fotografía del “mapa secreto” que permitió hallar el Galeón San José

El mandatario también anunció que “el inversionista está dispuesto a contratar a los mejores del mundo para esta misión” y que los recursos para esta misión saldrán de una alianza entre el sector público y el sector privado.

“Nadie en el mundo ha propuesto una intervención científica de esta magnitud”, afirmó Santos y agregó que esta se podrá hacer gracias a la ley que regula el patrimonio sumergido del país.

Invitación del 5 de julio para dar a conocer avances de la investigación, exploración y divulgación de la extracción del Galeón San José
Invitación del 5 de julio para dar a conocer avances de la investigación, exploración y divulgación de la extracción del Galeón San José

Lea el resumen de sucesos históricos del Galeón San José

A continuación ofrecemos el video oficial del evento:

Via El Tiempo

Estiman 3 años para recuperar contenido del Galeón San José

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Excavación en el galeón San José duraría de dos a tres años

El proceso, que debe adelantarse a más de 700 metros de profundidad, requiere tecnología robotizada y debe tener un meticuloso registro arqueológico.

Con el fallo del Consejo de Estado que ratifica lo dicho antes por las otras dos altas cortes, la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional, hay una mayor seguridad jurídica y administrativa sobre la propiedad de la Nación colombiana de los hallazgos que se puedan hacer en el galeón San José, que se encuentra sumergido en las costas de Cartagena.

De acuerdo con el profesor José Luis Socarrás, director de la carrera de arqueología de la Universidad Externado de Colombia, la decisión tomada por el Consejo de Estado es un importante respaldo a los pronunciamientos anteriores.

“Es la tercera corte que se pronuncia en el mismo sentido, señalando claramente que el contenido y los bienes que se encuentren en el Galeón u otros naufragios son inalienables, inembargables, imprescriptibles, y que pertenecen a la Nación colombiana. Lo que hace realmente es ratificar esos fallos que ya existían”, explica Socarrás.

¿QUÉ HABRÍA AL INTERIOR DEL GALEÓN?

Con este respaldo del máximo tribunal de lo contencioso administrativo, Colombia ratifica su propiedad sobre los elementos que se encuentren en el punto arqueológico determinado por el área circundante al naufragio del galeón que fue hundido en el siglo XVIII. Si bien se dice que para ese momento a bordo de la embarcación se encontraba un importante cargamento de metales y piedras preciosas, también hay importantes elementos con valor histórico, cultural y arqueológico en su interior.

“El contexto arqueológico en el que estamos, está conformado por los sedimentos en los que se encuentra la embarcación, por la estructura misma del barco (componente fundamental en el sentido arqueológico) y están los objetos muebles que responden a la carga de la embarcación, de los pasajeros y la tripulación. Eso incluye una infinidad de objetos”, indica el académico.

“También hay evidencias de armas, como los cañones de la embarcación, espadas y otras armas cortas”, detalla Socarrás.

Agrega que “hay un cargamento importante de lingotes, monedas de oro y plata, y probablemente piedras preciosas, como esmeraldas, que es alrededor de lo cual más se polemiza y se habla en medios. Para los arqueólogos, estamos hablando de un contexto en el que, además de estos bienes muebles, está la estructura del barco y el contexto mismo que contiene el sitio arqueológico”.

ESTE ES UN PROCESO ÚNICO

El director del programa de Arqueología de la Universidad Externado afirmó que el rescate de los elementos y del galeón como tal constituyen un ‘proceso único’ pues sería la primera vez que se aborda, con criterios eminentemente científicos, una embarcación de esta envergadura y a esta profundidad.

“Se estima que el galeón se encuentra a más de 700 metros de profundidad en las aguas del Caribe, y por lo tanto se requiere tecnología robótica y de sensores remotos para extraer los objetos del lecho marino”.

A estas condiciones extremas de trabajo se suma el proceso que debe hacerse con el mayor cuidado para lograr la extracción de los elementos sin eliminar la información de importancia histórica y cultural.

“No sabemos cuánto dure la investigación arqueológica, de todas maneras todo proyecto de arqueología tiene unos tiempos muy dilatados debido a que la excavación arqueológica implica destrucción. Un arqueólogo mientras excava el contexto lo va destruyendo, por lo tanto tiene que hacer procesos minuciosos de registro fotográfico, de dibujo y de video, para garantizar la integridad de ese contexto a la hora de hacer las interpretaciones. Yo estimo que el proyecto pueda durar dos o tres años de investigación continua”, aseguró el profesor.

Nuevo libro el Galeón San José y otros tesoros

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Fue presentado el nuevo libro: el Galeón San José y otros tesoros

El escritor Héctor Abad Faciolince, autor de libros de memoria histórica como “El olvido que seremos” y columnista de El Espectador, presentó esta semana en la Universidad Eafit, en Medellín, el libro “El galeón San José y otros tesoros” (sello editorial Aguilar). En charla con Nelson Fredy Padilla, autor de la investigación fruto de una obsesión de más de quince años, hablaron de periodismo de largo aliento, crónica, literatura e historia.

Según Padilla, editor dominical del diario El Espectador, la obra “es un viaje de aventuras que, sin saberlo, surgió hace 17 años cuando tuve el privilegio de trabajar con Gabriel García Márquez en la revista Cambio y una mañana le pregunté por qué incluyó un galeón como imagen de portada de la primera edición de “Cien años de soledad” y en el argumento. Por eso el primer capítulo es un homenaje a él y a la forma cómo usó luego el galeón San José en “El amor en los tiempos del cólera” y sus inquietudes marítimas en un cuento”.

No es un trabajo que surgió a raíz de que en noviembre del 2015 el presidente Juan Manuel Santos reportara el hallazgo del galeón San José. Al contrario, el autor había propuesto el libro años atrás y fue a raíz del anuncio del gobierno que la editorial le pidió terminar los borradores que tenía. ¿Qué le ofrece al lector? Cada uno de los 31 capítulos del libro está conectado con algún viaje en busca de información. Fue al Archivo General de Indias, en Sevilla, España, donde estuvo por primera vez en 2006, que contiene la documentación histórica para emprender el viaje mayor a los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, para entender cómo los conquistadores saquearon el Nuevo Mundo. Otros lugares claves en el libro son Portobelo, Panamá, donde fue cargado el San José por última vez, e incluye idas y vueltas al Caribe colombiano, sobre todo a Cartagena, Tierrabomba y las Islas del Rosario.

Otro nivel interesante es el documental, pues reconstruye las historias de los principales galeones de esa época, que sólo manejan investigadores especializados a los que el periodista entrevistó y confrontó con los libros de historia. En ese proceso surgieron personajes claves que van desde el naufrólogo italiano Claudio Bonifacio, pasando por legendarios cazatesoros norteatericanos, hasta el historiador náutico colombiano Daniel de Narváez, a cada uno de los cuales dedica algún capítulo. El resultado: 31 relatos de conspiraciones e intrigas vistas desde la propuesta estética de un cronista.

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El último combate del San José

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Después de combatir a boca de fuego durante más de hora y media contra el buque inglés HMS Expedition de 74 cañones, el San José -de 62 cañones- seguía presentando batalla mientras las sombras del anochecer cayeron sobre el mar cerca de Cartagena de Indias. En pleno combate, el San José estalló y de su entera tripulación de 600 hombres apenas se salvó media docena. Ante la preocupante noticia de que Colombia puede rescatar y poner a la venta el 80% del galeón que es también una tumba de guerra, recuperamos el relato de cómo fue el último combate del San José.

Publicado por Agustín Ramón Rodríguez González

El último combate del San José

El “San José”, como su gemelo y compañero hasta su fin, el “San Joaquín”, había visto contratada por la Corona su construcción en 1696, en el astillero de Usurbil, no lejos de San Sebastián, botándose y entregándose ambos buques dos años después, y siendo ambos destinados a custodiar las Flotas de Indias. Su armamento, más bien débil para la época y para su porte, era de 26 cañones de a 18 libras de bala, otros tantos de a 10 libras y ocho o diez de seis libras en cubierta, más pensado para enfrentarse a corsarios que a buques de línea enemigos.

Popa del San José, según plano del Archivo de Indias.Cortesía de D. Enrique García-Torralba
Popa del San José, según plano del Archivo de Indias.Cortesía de D. Enrique García-Torralba

Ambos buques fueron a Cádiz, y ante el estallido de la guerra de Sucesión Española, contribuyeron a la defensa del puerto y de la plaza ante el ataque y desembarco de la escuadra angloholandesa del almirante Rooke, distinguiéndose en la victoria el ya viejo marino D. José Fernández de Santillán, Caballero de la Orden de Alcántara, que recibió por sus servicios el condado de Casa-Alegre y el mando, que ya tenía, de la Flota de Tierra Firme.

En plena guerra, y ante el dominio del mar de las escuadras angloholandesas, el anual viaje de la Flota se fue retrasando, hasta que una relativa calma hizo que partiera en 1706, con los dos navíos mencionados, transcurriendo la travesía sin novedad, unidas ahora las de Nueva España y Tierra Firme para más seguridad. La vuelta fue más lenta, pues tenía que confluir en Panamá, en las ferias de Portobelo, con las mercancías traídas por la Flota del Mar del Sur, desde Callao, cargas que atravesaban el itsmo por tierra, celebrándose en el puerto citado la consabida feria.

Los ingleses no tardaron en saber del caso, y para interceptar aquel valioso convoy, enviaron al comodoro Charles Wager, al frente de una escuadrón compuesto de los navíos “Expedition”, insignia y de 74 cañones, “Kingston”, de 60 y el más pequeño “Portland”, de 50, así como la fragata “Severn”, de 44 y un brulote o embarcación incendiaria, el “Vulture”, de ocho cañones. Cabe señalar que el buque insignia inglés era mucho más potente que el español, pues su batería baja era de cañones de a 24 libras de bala, mucho más contundentes que las españolas de a 18.

Pero Wager no sabía si los españoles pensaban dirigirse a Cartagena de Indias o a La Habana, en su viaje de regreso a España y como escala previa, así que extremaron la vigilancia.

Aparte de problemas burocráticos y relacionados con las alteraciones de los precios en la feria por el ya tradicional contrabando, el jefe español se vió preocupado por el mal estado de sus barcos, haciendo el “San José” bastante agua, por lo que decidió recalar en Cartagena para su reparación, antes de abordar el largo y siempre difícil regreso.

Por fin salió la Flota de Portobelo, pero con pocos y malos vientos, que le obligaron a recalar ante las islas de Barú, cerca ya de Cartagena, en la atardecida del 8 de junio de 1708. Ninguno de los reiterados avisos que se les habían mandado sobre la presencia de la escuadra inglesa les pudo llegar.

Formaban la Flota española, lejos del número y poder de años muy anteriores, los dos navíos mencionados, siendo el “San José” la capitana o buque insignia y el “San Joaquín” el del segundo jefe, D. Miguel Agustín de Villanueva. Otro más, el “Almudena”, tuvo que quedarse en puerto por las averías, substituyéndole el buque de un naviero particular, el “Santa Cruz”, armado precariamente con 44 cañones, y la urca mercante “Concepción”, con solo 24 cañones. El resto eran unidades ligeras, los pataches de la época, no aptas para el combate entre buques mayores, y once mercantes, incapaces de una seria defensa.

El ataque británico no se hizo esperar, cambiando andanadas las dos agrupaciones y batiéndose el “Expedition” con el “San José” a menos de 60 metros durante más de hora y media, hasta que con la caída de las sombras, el buque español estalló al reventar su Santabárbara por una u otra razón, hundiéndose inmediatamente, de forma que de sus casi 600 tripulantes y pasajeros, apenas pudieron salvarse entre 5 y 11 personas, según las distintas relaciones de la época.

Ante aquel desastre, el resto de los ya muy inferiores buques españoles tuvieron que batirse en retirada, siendo apresado el mercante armado “Santa Cruz”, al mando de D. Nicolás de la Rosa, conde de Vega Florida, tras una más que heroica resistencia que duró hasta las cuatro de la madrugada, luchando solo contra tres enemigos, y perderse encallada la urca “Concepción”, al huir, si bien pudieron salvarse sus ocupantes y quemar el casco, para que no fuera apresado por el enemigo.

Por su parte, a la mañana siguiente, el “San Joaquín” reagrupó a los once mercantes, y tras desarbolar a uno de sus perseguidores y utilizando habilmente su conocimiento de los fondos costeros, lograron entrar en Cartagena con más o menos averías el primero e intactos los indefensos cargueros por los que se había sacrificado la escolta.

Los británicos quedaron bastante defraudados pese a su triunfo, pues el “San José” se hundió con toda su carga y el “San Joaquín” logró escapar, y era costumbre que el oro y la plata se embarcasen precisamente en los buques de guerra, para mayor seguridad y control, por lo que el botín en el “Santa Cruz”, único apresado, fue bien modesto para lo esperado.

Tal había sido su confianza en una victoria total, que el Almirantazgo separó del servicio a los capitanes de los dos navíos menores, Bridges y Windsor, por su floja actuación en el combate. Ascendió sin embargo a contralmirante a Wager, que empezó así una continua promoción que le llevaría a ser Primer Lord del Almirantazgo en los últimos años de su vida. Por cierto que ya había participado anteriormente en la toma de Gibraltar en esa misma guerra, en el gran combate de Vélez Málaga (donde resultó herido Blas de Lezo, aún guardiamarina) y en la toma de Barcelona, hasta entonces fiel a Felipe V.

Sir Charles Wager, en un retrato de época.
Sir Charles Wager, en un retrato de época.

Ese fue el combate que dio origen, presumiblemente, al hallazgo de estos días, en apretado resumen por la urgencia de la noticia, y utilizando como fuentes el clásico de Fernández Duro, “Armada Española”, tomo VI, páginas 89 y 90, y el libro de Pablo Emilio Pérez-Mallaina “Política Naval Española en el Atlántico, 1700-1715”, publicado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Sevilla, 1982, páginas 48 y 49, que además de partes oficiales y relaciones de época, incluye documentación del Archivo de Indias. Sin mencionar el trabajo de la gran investigadora Carla Rahn Phillips sobre los dos navíos españoles, y la biografía del almirante español por su heredero, ambos de reciente aparición.

Restos encontrados del Galeón San José
Restos encontrados del Galeón San José

El galeón San José no ha sido saqueado

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‘El galeón San José no ha sido saqueado’, dice la Ministra de Cultura

Oro, plata y piedras preciosas estarían en una especie de caja fuerte que sigue intacta, asegura.

El 8 de junio de 1708, corsarios ingleses hundieron en el Caribe, al galeón San José, con un gigantesco tesoro de metales preciosos y esmeraldas.

El buque desplazaba 1.200 toneladas y fue construido cerca de San Sebastián (España).

El San José, con 64 cañones fue cargado en Panamá, y partió hacia Cuba con escala en Cartagena. 4 buques de guerra ingleses lo esperaban.

Abrieron fuego al interceptarlo y en el atardecer de ese día estalló el polvorín del San José y se produjo su casi inmediato hundimiento.

El bombazo mató a la mayoría de los 600 ocupantes. Solo se salvaron 10. El buque fue hallado 307 años después.

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, narra lo que se va a hacer:

“Como se sabe, se hará una alianza público-privada (APP) para el rescate del galeón San José. Una empresa presentó una propuesta que estamos mirando en el Ministerio de Cultura. Tiene que ser aprobada por el Ministerio de Hacienda y por Planeación Nacional para ser sometida a consideración del Consejo de Ministros, que tiene que dar su aprobación. Cumplido ese trámite, la oferta se hará pública y un tercero puede mejorar. Si así lo hiciera, el originador puede hacer una segunda propuesta. “

¿Quién es el originador?

El que le ha propuesto al Estado colombiano la APP (alianza público privada) de rescate del galeón.

¿Es colombiano o extranjero?

Es extranjero. Le ha propuesto al Gobierno colombiano que el 50 por ciento del equipo que acompañe toda esta fase de extracción sea conformado por la Armada Nacional y el Instituto de Antropología e Historia, y el otro 50 por ciento con expertos de otras partes del mundo. El originador está conformado por equipos de distintas nacionalidades, y garantiza que son los mejores del mundo en cada competencia.

¿Por qué el originador pide eso en vez de dejarle todo a la Armada?

Porque nosotros no tenemos los conocimientos técnicos, ni la capacidad tecnológica para desarrollar lo que requiere semejante labor.

¿Es absolutamente claro que el San José pertenece a Colombia?

Sí. Tenemos claro que es colombiano y que no hay controversia con nadie.

Pero hay un fallo de la Corte que le reconoce unos derechos a la Sea Search Armada…

Sí, pero en el evento de que en esas coordenadas señaladas exactamente en el fallo de la Corte se encontrase un hundimiento, nunca nombra al galeón San José.

Entiendo que la Sea Search reclama que descubrió al San José, ¿no fue así?

No, eso no es cierto y lo digo con toda la contundencia, no es cierto que hayan descubierto el galeón San José. La Corte le reconoce unos derechos condicionados, pero solo en el evento de que las coordenadas presentadas por Sea Search hayan sido acertadas. El galeón San José se encontró en unas coordenadas distintas, diferentes a las denunciadas por Sea Search.

¿Si llegara a encontrarse un tesoro, se comparte con la Sea Search?

No, porque no son las coordenadas denunciadas por Sea Search Armada, son distintas, son diferentes, están en otra ubicación.

¿Quién descubrió al San José?

Nosotros; en la primera fase participó una empresa internacional que le solicitó al Estado colombiano que le definiera un polígono, que es un territorio en el mar, para poder hacer una exploración, e hizo el hallazgo y lo encontró en unas coordenadas distintas que fueron denunciadas por ellos al Gobierno.

¿Cuál fue esa empresa?

Eso es parte de la reserva. No fue colombiana, ni norteamericana. Internacional.

Objetos encontrados en la primera exploración del Galeón San José
Objetos encontrados en la primera exploración del Galeón San José
Avistamiento de cañones en primera exploración del Galeón San José
Avistamiento de cañones en primera exploración del Galeón San José

¿Por qué guardan en reserva el nombre?

Porque la ley así lo ordena, porque ellos pueden ser parte de la segunda fase que es la extracción y donde otro puede participar y proponer mejores condiciones.

El Consejo Nacional de Patrimonio tiene que determinar si lo que se encuentra en él es patrimonio o no.

¿Lo que se halle en el galeón no será exclusivamente de Colombia?

El Consejo Nacional de Patrimonio tiene que determinar si lo que se encuentra en él es patrimonio o no.

Sobre lo que no sea considerado patrimonio hay unos criterios internacionales, le voy a decir uno: las joyas preciosas con intervención del hombre, son consideradas patrimonios; es decir, las joyas, que ya han sido elaboradas; las piedras preciosas que no han tenido intervención del hombre, no son consideradas patrimonio, sino tesoro en los términos que habla el Código Civil.

¿Hay seguridad de que el galeón no ha sido saqueado?

Con toda la seguridad le puedo decir que no; el galeón, de acuerdo con lo que ya hemos visto en todas las fotografías que se tomaron, está completo en sus 3 cuartas partes.

Hay una cuarta parte que no está completa, está desperdigada en el fondo del mar, porque se perdió cuando el galeón explotó antes de hundirse.

¿Las fotografías y videos que existen quién las tomó?

Un robot controlado desde tierra, fue una operación que está toda documentada.

Nuestro experto del Instituto de Antropología, Ernesto Montenegro, que estudió en La Sorbona de París, vino a Colombia y por su experticia en patrimonio cultural se ha sumergido para ver el galeón, fue muy importante en las discusiones de la elaboración de la ley, en el paso por el Congreso, asimismo ha acompañado la operación científica a petición del originador.

¿Usted cree que hay tesoros en el galeón?

Estoy segura. Monedas de oro y plata, lingotes de oro y plata, no sabemos en qué cantidad, y también hay piedras preciosas como perlas y esmeraldas.

El San José era un barco de guerra, pero también era mercante; llevaba pasajeros.
De sus 600 ocupantes no sobrevivieron más de 10. Lo que dice el exministro Rodolfo Segovia en sus investigaciones es que el barco se hundió en menos de lo que se reza un credo.

¿Los piratas ingleses que atacaron tenían certeza de que estaba lleno de lingotes?

Sí. Haber salido de Portobelo en Panamá ya era un buen indicio, y haber llegado a Cartagena donde el barco se cargó parece confirmar su contenido.

¿Cuántos galeones acompañaban al San José?

Quince galeones y entre esos el San Joaquín, que llegó a puerto seguro en España.

¿Tengo entendido que España también reclamó la propiedad del San José?

No hay una reclamación en tribunales expresa del Gobierno español.

Nosotros hemos sostenido que el galeón fue encontrado en nuestro territorio. Alegar lo contrario equivaldría a afirmar que el castillo de San Felipe y las murallas de Cartagena son españolas.

¿Colombia no acepta discusión sobre la propiedad del San José y de su contenido?

Así es. Nosotros no somos suscriptores de la convención de la Unesco, sobre Patrimonio Cultural Sumergido.

No nos acogemos al criterio del abanderamiento, es decir, no aceptamos que el barco es propiedad del país que tiene la bandera, ni aceptamos la procedencia de la carga.  reemos que lo que está en Colombia, en nuestras aguas, es nuestro.

¿El socio privado de la proyectada APP es la empresa que lo descubrió?

Sí.

¿Si lo que se halla son solo piezas arqueológicas, todo es para Colombia?

Todo va para Colombia.

¿Y si hay tesoro?

La empresa propuso un porcentaje de repartición que no le puedo revelar.

La Corte Suprema de Justicia estableció que el originador, o sea el que proponga el APP, puede aspirar hasta, repito, un 50 por ciento de aquello que no sea considerado patrimonio cultural de la nación.

¿En cuánto tiempo la APP estará funcionando para iniciar el rescate?

Creemos que en noviembre y está prevista para 10 años con todas sus fases.
La fase de extracción se demorará más o menos entre 3 o 4 meses.

¿Es decir, está claro que bajo este Gobierno se sabrá si hay o no hay tesoro?

Así es. Y yo creo como lo he dicho, que sí hay tesoro. A mí me importa más el arqueológico que el patrimonial, si quiere que le sea bien sincera.

Hay quienes dicen que el tesoro hundido es de más de tres mil millones de dólares
Sobre eso hay mucha especulación, pero a mí me parece una cifra enorme.

¿Pero el barco sí tenía capacidad para llevar 60 cañones…?

Tenía cuarenta metros de eslora.

¿Entonces, sus conclusiones son cuales?

El galeón sí contiene un gran tesoro arqueológico y un gran tesoro patrimonial.
No ha sido saqueado. Toda la fase de la exploración lo comprueba y es el gran reto científico que tiene Colombia; por exagerado que suene y que parezca, los expertos que estuvieron en la fase de la exploración han dicho que esta operación científica es tan importante como cuando el hombre llegó a la Luna, eso puede ser una cosa que suene a película, pero fue lo dicho por el equipo científico.

Colombia será testigo del rescate subacuático más avanzado del mundo
Galeón San José.

¿Está confirmado que se encuentra a trescientos metros de profundidad?

Eso también hace parte de la reserva, pero le puedo decir que es muchísimo más profundo.

A la profundidad en donde está nadie ha hecho en el mundo una extracción como la que proyectamos realizar.

¿Usted sí cree que el barco será rescatado?

Sí, sí. Pues no el barco como tal, eso es imposible, pero sí su contenido. Creo que desde el punto de vista científico y arqueológico Colombia no tiene clara la dimensión de lo que eso significa.

Lo que rescatarán son sus objetos y se ha calculado que hay diez millones de objetos entre todo; sabemos que hay muchas vasijas, están los cañones; en las fotos, hay vajillas chinas que se ven en el galeón porque ya se tenía establecido el comercio con Asia.

¿Por qué no hay fotos que muestren el tesoro?

Hay cajones cerrados, una especie de cajas fuertes, donde se supone está el tesoro.

¿Eso lo fotografiaron?

Sí. El cajón, no las monedas. No lo que hay por dentro. Se ve perfectamente la forma del barco. Le falta una parte que es donde dio el cañonazo pero ahí no iba la carga, esa es la verdad, la carga iba al otro lado, lejos de la cocina, donde ocurrió la explosión.

¿Si se llega a descubrir y a rescatar el tesoro, Colombia enfrentará las demandas?

Sí, señor. Reclama el Nuevo Reino de Granada: Panamá, Perú. Hasta el Vaticano.
Tenemos un equipo de abogados cuya oficina sede está en Estados Unidos y lo que venimos haciendo es mirar todos los posibles escenarios para defendernos. Le tengo una anécdota: cuando fuimos a una reunión binacional al Ecuador y se acababa de encontrar el galeón, el presidente Correa le dijo al presidente Santos: “Mira, Juan Manuel, tú que has encontrado ese galeón dame un pedacito haber si yo puedo con esta crisis económica”.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

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