martes, octubre 26, 2021

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Tesoro de los Quimbayas vs. Galeón San José

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Tesoro de los Quimbayas vs. Galeón San José, controversia del ministro de Educación de España

De acuerdo con la declaración del ministro de Educación, Cultura y Deporte de España, Íñigo Méndez de Vigo, la petición del gobierno colombiano a España para que le devuelva el Tesoro de los Quimbayas, atendiendo una sentencia de la Corte Constitucional, estaría amarrada a los requerimientos que el país ibérico ha hecho a Colombia sobre el galeón San José, hundido en el mar del Caribe frente a Cartagena.

El gobierno español está a la espera de recibir una solicitud oficial de Colombia acerca de la devolución del Tesoro.

Méndez dijo que el gobierno español está a la espera de recibir una solicitud oficial de Colombia acerca de la devolución del Tesoro, advirtiendo que las relaciones entre los dos países son muy buenas, pero recordó que “en ocasiones hemos tenido alguna controversia como el galeón San José, donde también España tiene una posición y no siempre es atendida”.

Para los expertos en negociaciones diplomáticas, la declaración de Méndez es un adelanto de lo que será la controversia entre los dos países cuando se haga oficial la reclamación colombiana, como lo ordenó la Corte Constitucional. La lectura de los consultados es:

“Nosotros les devolvemos el Tesoro de los Quimbayas y ustedes nos dejan intervenir en el rescate de nuestro galeón San José”.

“En todo caso nosotros haremos lo que se hace siempre y más con los amigos que queremos y es que cuando nos llegue un requerimiento por parte del gobierno de Colombia lo estudiaremos con gran atención”, dijo Méndez al conocer la noticia de la Corte Constitucional de Colombia.

Por su parte, la canciller colombiana María Ángela Holguín ofreció ayer en Bogotá una rueda de prensa sobre el tema y dijo que no ha sido notificada del fallo de la Corte Constitucional y anunció que una vez lo sea analizará con su equipo las determinaciones y los caminos a seguir, lo que se hará en concordancia con el Ministerio de Cultura.

Le puede interesar: La providencia de la Corte Constitucional donde le pide al gobierno que solicite a España la repatriación del Tesoro de los Quimbayas es un triunfo de la Academia de Historia del Quindío

También dijo que no existe ninguna instancia internacional a la que el gobierno de Colombia pueda llevar el caso, para que se le obligue a España a devolver el Tesoro, y, por tanto, el tema pasa por una negociación entre los dos países. Esta tesis de la ministra ratifica el planteamiento de la controversia que ha surgido entre los dos países, en el sentido de negociar la devolución del Tesoro de los Quimbayas por la intervención de España en el rescate del Galeón San José.

El destino de uno de los últimos grandes galeones españoles

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El destino del Galeón San José, uno de los últimos grandes galeones españoles

El Galeón San José se terminó de construir en 1698 y fue uno de los últimos grandes galeones españoles. El 8 de junio de 1708 fue hundido en la batalla de Barú, cerca de Cartagena de Indias.

El galeón se enfrentó a su destino un 8 de junio de 1708. El buque, de tres mástiles, era la nave capitana de una flota de 17 navíos que navegaba hacia Cartagena de Indias. Una vez allí, debía hacer reparaciones, embarcar provisiones y, según el plan previsto, poner proa a La Habana. Y desde allí, por fin, rumbo a casa.

Se terminó de construir en 1698 y fue uno de los últimos grandes galeones españoles. El 8 de junio de 1708, fue hundido en la batalla de Barú, cerca de Cartagena de Indias

El capitán general de la flota, don José Fernández de Santillán, lleno de dudas, había levado anclas desde Portobelo. Hasta este importante puerto de Panamá habían llegado rumores de que barcos enemigos patrullaban la zona. Buques ingleses y holandeses jugaban al gato y el ratón con las flotas españolas para hacerse con su botín. Las travesías americanas se habían vuelto especialmente peligrosas con la llegada al trono de España de Felipe V, de la dinastía de los Borbones, y el estallido de la guerra de Sucesión.

Cada flota iba encabezada por dos galeones reales fuertemente armados, una capitan, con el capitán general de la flota, y una almiranta, con su segundo al mando. a estos se sumaban otra serie de galeones y pequeños barcos de escolta para proteger a los mercantes. Las flotas de mayor tamaño llegaban a reunir más de 50 embarcaciones, aunque en le época del San José apenas llegaban a 20

José Fernández de Santillán, nombrado conde de Casa Alegre por sus servicios militares, sopesó los riesgos. Era un hombre experimentado. Sin embargo, y a pesar de tener más de 70 años, era la primera vez que comandaba la Flota de Indias. Sabía del atractivo del barco para sus enemigos. Solo los impuestos recaudados por la Corona que llevaba en sus bodegas ascendían a 1.551.609 pesos y 7 reales. Y no era ni mucho menos el valor total de su tesoro tan esperado en casa, al otro lado del mar.

La España de aquella época era inconcebiblemente rica pero estaba en bancarrota. Los tesoros de las Indias les venían muy bien a los apurados monarcas. La metrópoli dependía completamente de sus virreinatos, sin que las toneladas de riquezas enviadas al otro lado del océano aliviaran la situación. Como dijo un embajador veneciano de la época, el oro del Nuevo Mundo resbalaba por España como el agua por un tejado; apenas cae, se desliza y se pierde. Además, aquella lluvia de oro no era del todo fiable.

Aquel año en que se cargó el San José en Portobelo, hacía ya 12 que no se celebraba ninguna feria en la ciudad por culpa de la amenaza de las flotas inglesas y de toda suerte de piratas. En los mercados de Portobelo confluían las mercancías procedentes de todas las provincias sudamericanas. Pero en esos 12 años ni una sola flota había llegado a la metrópoli. Por lo tanto, con el San José también navegaban las esperanzas de España.

La historiadora Carla Phillips ha reconstruido al detalle esa última singladura. No ha sido tarea sencilla, ya que, por su excelente conocimiento de las aguas locales, los españoles apenas anotaban posiciones exactas. Los ingleses, por su parte, se equivocaban con los nombres españoles de barcos y accidentes geográficos, de tal manera que en la actualidad muchas veces no cabe sino interpretar los informes.

Las rutas comerciales españolas eran arterias vitales que conectaban las Indias con la metrópolis. Aprovechando las corrientes marinas, unían Cádiz con Veracruz, en Nueva España, o con los puertos de Portobelo y Cartagena de Indias, en la llamada Tierra Firme. Para su regreso, los barcos se concentraban en La Habana (Cuba)

En cualquier caso, el puerto de Cartagena de Indias debía de estar ya casi a la vista de la flota española cuando Fernández de Santillán se topó con la flotilla comandada por Charles Wager. Los ingleses llevaban tres meses patrullando la zona con cuatro barcos. Y por fin había llegado la hora. Fernández de Santillán confió en poder alcanzar Cartagena antes de que los ingleses le dieran alcance. Quizá lo habría conseguido si la tarde anterior no hubiese ordenado echar el ancla a unos 80 kilómetros al suroeste, para dar así tiempo a que los barcos más lentos pudieran reintegrarse a la flota, una medida razonable pero letal.

A las ocho o nueve de la mañana del día siguiente, los españoles avistaron cuatro velas en el horizonte los buques de Wager. Fernández de Santillán ordenó que todos sus mercantes se situaran por detrás de los galeones. Es probable que a esas alturas ya contaran con que la batalla fuera inevitable. No obstante, no renunció a alcanzar el puerto de Cartagena hasta que, en torno a las cinco de la tarde, el viento roló y dejó de serles favorable. El comandante español cambió de estrategia y dirigió el San José directamente hacia los ingleses.

Los cañones rugieron durante horas. Un mercader embarcado en uno de los buques de escolta describió el combate. “Las andanas se sucedían, cuenta, a veces tan rápido “que las balas de cañón se cruzaban en el aire”. Al cabo de un tiempo, cuando empezaba a oscurecer, sucedió la catástrofe. Aparecieron llamaradas a bordo del San José. Todo apunta a que venían de la santabárbara. Lenguas de fuego salían por las troneras de los cañones. Maderos ardientes llovían del cielo. Poco después, todo concluyó”.

El capitán de uno de los barcos españoles cuenta: “Cuando el humo se dispersó, busqué a la capitana donde debía haberse encontrado. Pero no vi más que los faroles en la banda de sotavento de los tres buques enemigos”. El San José arrastró a las profundidades a casi toda su tripulación y un tesoro de leyenda.

Via: XLSemanal.com

La pelea judicial sobre el Galeón San José

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La increíble pelea judicial sobre el Galeón San José

El Consejo de Estado se alista para fallar el caso histórico más importante del país. La ponencia podría revisar actuaciones de los últimos 30 años.

Un tesoro hundido en los bloques de expedientes del Consejo de Estado fue descubierto por un magistrado relativamente nuevo que se dispone a rescatarlo del naufragio. El proceso es un capítulo más de 23 años de guerra judicial iniciada por la empresa ‘cazatesoros’ Sea Search Armada, en su lucha por la reclamación de la totalidad del botín hallado en Galeón San José.

La aparición de la legendaria nave en aguas del mar caribe colombiano, y que fue durante años la protagonista del realismo mágico del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, fue anunciada al mundo a finales del 2015 por el Presidente Juan Manuel Santos.

Para esa misma época, el Primer Mandatario posesionó al magistrado de la Sección Segunda William Hernández, quien tardó solo días en descubrir que en su despacho estaba el expediente “madre” del galeón. Nulidades, impedimentos, recursos, cambios de magistrados y hasta cambios de legislación lo habían hecho desaparecer del mapa.

Después de años de dar tumbos de despacho en despacho, Hernández se alista para terminar de proyectar el fallo sobre la verdad judicial del galeón. El documento será la base de la Sala Plena del Consejo de Estado emita quizá el fallo histórico más importante del país. Se espera que la ponencia sea entregada a los demás magistrados en dos semanas.

El tesoro perdido

El buque zarpó el 8 de junio de 1.708 desde Cartagena con una carga de 11 millones de monedas de oro y casi 200 toneladas de esmeraldas, barras y lingotes macizos del precioso metal. Solo el cargamento oficial ha sido avaluado en 10.000 millones de dólares, sin contar lo que haya entrado en el barco por contrabando.

El buque había pasado por los puertos de Callao (en Perú) y Potosí (en Bolivia) y Panamá. Una vez en puerto colombiano partió rumbo a Cádiz acompañado de una flotilla de naves. El ataque inmisericorde de piratas ingleses, en busca de las riquezas, lo hundieron en la mitad del mar, junto con otras cinco embarcaciones que lo custodiaban.

Galeón San José
Al salir de Cartagena, el San José y su convoy se encontraron con una escuadra inglesa. Tras el enfrentamiento, terminó en el fondo del Caribe. /Galeón San José

Varias empresas ‘cazatesoros’ atraídas por la historia del más valioso de los galeones sumergidos llegaron al mar caribe colombiano. Sin embargo, fue la Glocca Morra, hoy Sea Search, la que obtuvo del Director Marítimo y Portuario en 1982 el carácter de “denunciante”. Este título, a su juicio de la empresa, les concede derechos de exploración y de propiedad sobre los hallazgos.

A través de la resolución 354 del 3 de julio, el Gobierno colombiano le concedió también este estatus con base a un reporte de carácter confidencial que contiene las coordenadas de la ubicación de un tesoro o especie náufraga en el mar caribe colombiano. Esa es la base de una guerra jurídica contra Colombia, por cuenta de la cual Sea Search solicitó en 1994 la propiedad del 100 por ciento de uno de los botines más codiciados del planeta.

Desde entonces, muchos han sido los pronunciamientos, nacionales e internacionales, sobre la propiedad del galeón. Sin embargo, aún ninguno parece dar en el blanco, ni ser definitivo.

La guerra jurídica

La Corte Suprema de Justicia en el año 2007, presumiendo la legalidad de los títulos, procedió a resolver cómo debía ser la repartición del botín en caso de ser hallado: 50 % del tesoro y no del patrimonio cultural le corresponde a la firma estadounidense.

Para pedir que la justicia se pronuncie sobre la legalidad de los títulos, el profesor José Antonio Rengifo, doctor en derecho del mar de la Universidad de Londres y director de Centro de Pensamiento de mares y Océanos de la Universidad Nacional, interpuso una acción popular en el año 2012.

Para algunos expertos no es válido cuestionar los títulos después de 20 años de proferirse pues esto puede traer argumentos contra Colombia de parte de Sea Search Armada por falta de seguridad jurídica. Sin embargo, el demandante argumenta ante el Consejo de Estado que es en los títulos en donde comienza una cadena de acciones irregulares y que por eso, el Estado debe corregir sus acciones.

En medio de un mar de fallos judiciales en el país y afuera, surge la pregunta de ¿qué tan valioso puede ser el fallo del Consejo de Estado?

Lo que viene

Jurídicamente, este es el último recurso que le queda al proceso del Galeón San José. Se trata de una solicitud de revisión eventual (una especie de casación en lo penal), por la cual el alto tribunal podrá revisar todas las actuaciones en Colombia sobre ese caso.

El Consejo de Estado deberá determinar si algunos aspectos legales de mucho peso. Por ejemplo, entre los asuntos en cuestión está si hay lugar para la protección de los derechos colectivos, si hay causales para anular los títulos de la Dimar, si la recompensa para los ‘cazatesoros’ se fija con el Código Civil (como lo hizo la Corte) o con las leyes de la época. Incluso, fuentes aseguran que es muy posible que el caso genere un choque de trenes con la Corte Suprema de Justicia, por el fallo que había proferido en el pasado.

El expediente que reposa hoy en el Consejo de Estado tiene entonces un valor histórico y económico incalculable. El caso estará en manos del magistrado Hernández, un abogado que viene del Tribunal Administrativo de Caldas y que llegó a la Sección Segunda a finales del 2015. Desde entonces viene dando con sigilo importantes golpes judiciales.

Hernández fue quien presentó los proyectos de fallo con los que busca revivir políticamente a dos protagonistas de la política casi que antagónicos: Gustavo Petro y Fernando Londoño. También fue el que “rescató” a Piedad Córdoba de su sanción más dura: la que le impuso el Procurador por supuestos vínculos con las FARC, y también quien salvó la investidura del senador del Polo Democrático, Iván Cepeda, de las arremetidas del uribismo.

Ahora, mientras Sean Search pelea por las coordenadas reservadas del tesoro y el Gobierno se defiende con que fue hallado lejos de éste perímetro, el Consejero de Estado se dispone a apuntar a un blanco certero que permita pasar la página de treinta años de guerra judicial.

Via: Revista Semana

WHOI fueron los descubridores del galeón San José

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Woods Hole Oceanographic Institution – WHOI los descubridores del galeón San José

Aunque cualquier empresa interesada puede ofertar, el diaro Colombiano El Espectador revela la historia de la entidad que lo encontró a finales de 2015, y es la primera opción para asociarse con el Gobierno en la tarea de subir el tesoro a la superficie.

La misma tarde del 4 de diciembre de 2015, luego de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara vía Twitter: “Gran noticia ¡Encontramos el galeón San José!”, el científico Jeff Kaeli no se aguantó las ganas de contar lo que había estado haciendo en Cartagena durante semanas y tuiteó en inglés: “¡Es oficial! Por esta razón he estado en Colombia! ¡Encontramos el Galeón San José!”.

Jeffrey W. Kaeli fue uno de los operadores del vehículo submarino no tripulado Remus 6000 que estableció las coordenadas exactas para confirmar que se trataba del galeón español hundido por los ingleses cerca de las Islas del Rosario el 8 de junio de 1708.

Dos días después la investigadora oceánica Amy L. Kukulya, amiga de Kaeli, reconfirmó en Twitter: “En Colombia se descubre el naufragio del legendario galeón español, encontrado por mis colegas @Whoi @remusauv”. La científica Loral O’Hara también dejó constancia de las buenas noticias desde “Columbia”: “@WHOI y Remus reportan descubrimiento del legendario galeón San José”. Horas después el propio Grupo Remus admitió: “Los Remus 6000 que faenan en aguas colombianas han encontrado los restos del naufragio del San José, 307 años después de su hundimiento”.

Testimonios como estos responden la pregunta que el Gobierno Nacional no ha respondido: ¿Quién encontró, con el apoyo de la Armada Nacional de Colombia, el naufragio? -El proceso de búsqueda y localización del “santo grial de los galeones de la Colonia” ha estado cobijado por el secreto que en esta fase prevén las normas de asociación público-privada con que se formalizará la operación de rescate antes de que termine 2017-.

Fue el Whoi, que es la sigla de la Woods Hole Oceanographic Institution, la firma de investigación oceanográfica privada más grande del mundo. La misma prestigiosa entidad que pasó a la historia por el descubrimiento del Titanic en septiembre de 1985, fruto de un trabajo paciente, respaldado por tecnología de punta, exhibida a cualquier turista en su sede principal en el pueblo de Woods Hole, Massachusetts, costa atlántica de Estados Unidos, cerca de Nueva York. Allí funciona el centro de educación e investigación Whoi, donde trabajan científicos de todo el mundo, incluidos colombianos financiados por Colciencias, comprometidos con la filosofía de quienes lo fundaron en 1930: explorar todos los océanos del planeta para beneficio de la humanidad y, en teoría, sin ánimo de lucro.

Como si se tratara de un parque de Disney, cualquiera puede recorrer la exposición sobre la emocionante búsqueda del Titanic y tomarse selfies en las réplicas del Knorr y el Alvin, los submarinos que localizaron y detallaron el famoso buque que se hundió en el Atlántico Norte a comienzos del siglo XX. Seguramente el hallazgo del San José se convertirá allá en una próxima atracción.

Una vez la Armada Nacional verificó que se trataba de los mejores oceanógrafos, durante 2015 designó al buque ARC Malpelo, el más moderno del país, para apoyar las labores en alta mar. El monitoreo del lecho marino del archipiélago del Rosario se dirigió con el Seabed Prince, “Príncipe de los fondos marinos”, un buque rojo y blanco, operado por la empresa Swire Seabed AS, construido en 2009 y parte del grupo Swire Pacific Offshore (SPO) desde febrero de 2012.

Desde su cubierta se manejaron vehículos no tripulados, cámaras de alta resolución submarina Schilling HD35, otras de la Inside Pacific Inc., aparte de otros equipos de precisión de la Palfinger Marine y Emepc 2094. Operarios con el emblema de Swire Seabed aparecen en los videos difundidos por el Gobierno desde finales de 2015, con uniformes color naranja, manipulando equipos UTEC DA 4G O 40. Había 70 tripulantes extranjeros.

A la plataforma de ese barco llegó el presidente Santos en el helicóptero de la Armada ARC 228, para recorrerlo bajo la guía de Ernesto Montenegro, director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh) y cerebro de la operación del lado colombiano. En la sala de mando lo pusieron al tanto del primer año de la fase de prospección: le mostraron los planos levantados del San José, con resaltados amarillos y morados, dependiendo de si se trataba de información confirmada o por confirmar, y en letras verdes las zonas de exploración marcadas con letras mayúsculas A y B, en las que se observan anotaciones como “verificar si hay palanquetas o enramadas”. Cada dato es confrontado con los documentos originales y sellados de la historia del galeón, digitalizados en el Archivo de Indias de Sevilla, España, donde está la historia de cada embarcación oficial de la Colonia, desde su fabricación hasta su hundimiento, así como el manifiesto de carga y hasta su inventario de cerraduras y llaves, así como la relación de tripulantes y viajeros.

Para cada objetivo, desde las arcas con tesoros, pasando por el armamento, hasta los restos humanos y las porcelanas, hay mapas de base, divididos por áreas delimitadas en gráficas digitales azules, con zonas amarillas y rojas marcadas por los sonares. Especialistas en mecatrónica, robótica, oceanografía, química y física aportan información. Una vez se decida el contratista que completará la asociación público-privada, la “exhumación” demandará unos seis meses.

Por ahora, quien tiene la primera opción es el Whoi, por ser el descubridor, el que arriesgó su capital para demostrar que podía hallar el San José. Sin embargo, el Gobierno convocó una audiencia pública en Cartagena el pasado 14 de julio para explicar que cualquier empresa interesada y calificada puede hacer una oferta para el rescate.

Del proceso está pendiente la firma estadounidense Sea Search Armada, porque desde 2007 la Corte Suprema de Justicia la declaró la descubridora de un naufragio que sería el San José -en coordenadas denunciadas por SSA desde 1982 y ratificadas por la Armada Nacional-, con derechos sobre la mitad de lo que se considere tesoro, es decir, los elementos repetidos o que no sean calificados como patrimonio sumergido inalienable por el Consejo Nacional de Patrimonio.

Según dijo el abogado de SSA, Danilo Devis, ellos no se presentarán como ofertantes, sino demandarán al gobierno y a su contratista y, mientras la disputa judicial por el San José se define, pedirán el embargo de cualquier objeto que sea subido a superficie. SSA ha intentado desde hace diez años realizar el rescate por su cuenta, con autorización colombiana, pero le han negado la expedición al lugar, en el caso del gobierno Santos porque asegura que localizó el galeón en un sitio distinto al que los norteamericanos habían reportado.

Ellos insisten en que vendrán en buques con bandera de Estados Unidos, el presidente Donald Trump notificado de por medio, para hacer valer sus derechos. La Armada colombiana activó anillos de seguridad y la ministra de Cultura, Mariana Garcés, será la encargada esta semana de hablar por primera vez del papel del Whoi y del futuro del naufragio que se convertirá en museo en Cartagena.

El Whoi se ha concentrado durante los últimos años en entender cómo afecta y afectará al mar el cambio climático, y las consecuencias sobre los seres humanos. La institución forma los científicos más importantes a nivel oceanográfico del mundo. Las mil personas con las que trabaja se especializan en vida oceánica, océano costero, océano y cambio climático, y exploración de los fondos oceánicos. Este último departamento es el que estaría encargado de ejecutar un acuerdo de trabajo con el Gobierno de Colombia para asesoría y transferencia de tecnología en todo el proceso de georreferenciación, inventario, estudio y rescate del galeón San José luego de 35 años de frustraciones y litigios.

Por eso el presidente Santos dijo el 5 de diciembre de 2015 que para esta misión lo asesoró del dream team de los océanos, como llaman al equipo que encontró el Titanic: científicos del Instituto de Arqueología Náutica estadounidense, de la Oficina Nacional de Santuarios Marítimos, del Centro de Recursos Submarinos y del ya mencionado Woods Hole, sumaron esfuerzos para garantizar el éxito de la expedición oceánica más exigente y de la cual hemos visto documentales desde que localizaron el naufragio hasta que lo reconstruyeron digitalmente en tercera dimensión sentando las bases de la arqueología marina moderna. Quienes trabajan en el proyecto San José, como en el Titanic, firmaron “cláusulas de reserva”.

Para una fuente de la Armada Nacional, que pidió omitir su nombre, conocer a estos expertos ha sido un honor. Aprendió cómo se halló y se sigue aprendiendo del Titanic, modelo que se está usando en el caso colombiano, aunque el trasatlántico está a casi 4.000 metros de profundidad y el galeón a mil.

La flota del Whoi incluye dos Remus 6000 y los robots Knorr y Alvin, aparte de los ultramodernos buques oceanográficos R/V Atlantis y R/V Oceanus, que cuentan con el apoyo, si lo piden, de la Marina de Estados Unidos. En caso de que se requiera submarino tripulado, el Whoi ofrece el R/V Tioga, un vehículo a control remoto por cable llamado Jason/Medea y vehículos autónomos como el Explorador Béntico Autónomo y el Seabed.

Desde que se fue a pique en 1912, con 2.224 pasajeros a bordo, el Titanic estuvo perdido casi un siglo en el fondo del mar hasta que, en septiembre de 1985, los restos fueron encontrados por el equipo liderado por Robert Ballard, científico que también habría sido consultado para oír su opinión sobre la forma como debe abordarse el San José. Desde el Knorr, Ballard ubicó al Titanic con base en la información del robot no tripulado Argos, que durante diez días había hecho un barrido del suelo marino.

En total se han hecho nueve expediciones al que se convirtió en el sepulcro de 1.514 personas y cada vez se desarrollaron más las posibilidades del Remus 6000 y del Remora 6000, los submarinos con aspecto de torpedo, no tripulados y que ahora están al servicio del proyecto del Gobierno de Colombia, equipados con cámaras fotográficas, de video, radares y sonares de última generación, que permiten levantar un mapa tridimensional.

La “metodología Titanic” será la base para el trabajo en el San José al menos durante los próximos cinco años, explica un arqueólogo submarino que asesora al Gobierno en la etapa de prospección. Para imaginar lo que viene, me invita a revisar la edición sobre la “Expedition Titanic 2010” que publicó la revista de la National Geographic en 2012.

A la hora de procesar fotografías el Whoi pone a disposición su Laboratorio de Imagen y Visualización Avanzada. Bill Lange es quien lo dirige y confronta los datos de los submarinos a control remoto ROV con los de los autónomos conocidos como AUV. Gracias a esa fusión reconstruye escenarios vedados al ojo humano.

El primer paso es crear una base de datos a partir de las evidencias del lugar, que se cruza con la base de datos que ya se tiene sobre la historia del galeón. De esta manera no se cometerán errores que afecten el patrimonio sumergido a la hora de intervenir el naufragio. Pieza por pieza, cañón por cañón, objetos, metales como oro y plata, piedras preciosas, tal vez partes del casco, se irán catalogando allí y subiendo a la superficie “entre algodones” para ser sometidos a un proceso de conservación antes de cualquier tipo de exhibición.

¿Quiénes más integraron ese dream team del que se está sirviendo Colombia?

Gregory Packard, director del Laboratorio de Sistemas Oceánicos del Whoi, fue “el mago” que operó los Remus 6000 hasta lograr las condiciones de iluminación y telemetría requeridas para una profundidad donde el océano sólo ofrece oscuridad, y David Gallo, director de Proyectos Especiales del Whoi lideró la expedición Titanic 2010 junto a arqueólogos de la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica (Noaa) y representantes del Instituto Waitt, fabricante de los Remus. Además, se habla de la firma Hydroid Inc., especializada en submarinismo arqueológico y registrada en Pocasset, Massachusetts, división de la multinacional norteamericana Konsberg Maritime.

Sea porque van a trabajar con el gobierno de Juan Manuel Santos o porque saben de la importancia científica del hallazgo del San José, estos cerebros, en su mayoría estadounidenses y británicos, han puesto en sus radares a Colombia. Vaticinan que el San José se convertirá en “el Titanic del siglo XXI” camino a la elaboración del primer mapa tridimensional de galeones hundidos. “El mar Caribe colombiano es el mayor camposanto (no olvidan a los miles de tripulantes ahogados) de las cápsulas de tiempo que permitirán recuperar la memoria de la época posterior al descubrimiento de América”.

El arqueólogo explica que a ese nivel de conocimiento, la mayoría de investigadores submarinos se conocen y se apoyan, razón por la cual terminan encontrándose en escenarios similares. Tal fue el caso del vuelo MH370 de Malaysia Airlines, desaparecido el 8 de marzo de 2014 y que no ha podido ser localizado en el océano Índico.

Otra experiencia traída a Colombia donde sí pudieron probar una vez más las ventajas de los Remus 6000 fue en la búsqueda del vuelo 447 de Air France que se perdió en el Atlántico después de despegar de Brasil rumbo a Europa, con 228 pasajeros a bordo la noche del 31 de mayo de 2009. El lugar de impacto en el océano era desconocido y para encontrar las cajas negras y los restos hubo que reunir a oceanógrafos de 11 institutos que trabajaron basados en la última señal de navegación que había transmitido la computadora del avión. Teniendo en cuenta las corrientes oceánicas, que también serán otro factor importante para evaluar la posición y acometimiento del San José, delimitaron un área de búsqueda de 750 millas cuadradas.

Las principales herramientas de precisión fueron estos vehículos submarinos autónomos que pesan 1.900 libras y pueden viajar 22 horas continuas, a velocidad promedio de seis kilómetros por hora, para permitir escaneo a un ritmo de media milla de terreno por pasada. Allí estuvo, como en el caso del Titanic, Dominique Rissolo, director del Instituto Waitt, para verificar que los aparatos estaban usando a tope los sonares de visión lateral para armar el mapa del lecho e identificar objetos anómalos hasta descubrir los restos del avión y de los pasajeros.

A este tipo de estudios se refirió el presidente Juan Manuel Santos cuando explicó que el sonar había detectado en principio miles de anomalías en el terreno y se mantuvo el rastreo hasta que 30 fueron catalogadas como de origen antrópico, es decir, cultural, y entre esas estarían seis, una correspondió al San José y las otras a posibles naufragios de varias épocas.

Son técnicas perfeccionadas por Andrew J. Sherrell, uno de los tres genios de sonar más experimentados del mundo, en inglés un Lead Sonar Analyst de categorías 1 y 2, que presta servicios a través de Sherrell Ocean Services, con la que participó en la búsqueda del vuelo MH370. Es graduado en ingeniería oceánica del Instituto de Tecnología de Florida y se hizo conocido como empleado de Oceaneering International Inc. y del Harbor Branch Oceanographic Institute.

David Gallo, el director de proyectos especiales del Whoi, lo calificó vía Twitter como “el mejor experto en sonar con el que he navegado”. Lo llama “El señor de los pings”, en relación con el talento que tiene para manejar los programas computarizados de los submarinos en asociación con los sonares. Los pings tienen que ver con una señal sonora que se envía para detectar si hay algún obstáculo; si ésta vuelve significa que hay algún cuerpo o barrera en la trayectoria de la transmisión. Así se puede calcular la distancia del objeto detectado mediante el tiempo que tarda en retornar la señal.

En los videos difundidos por el gobierno se dice que “la historia del galeón saldrá a flote y revelará todos sus secretos”. Esperemos que sea cierto.

* Autor del libro “El galeón San José y otros tesoros. Relatos de intrigas y conspiraciones” (sello Aguilar).

Via el Espectador Colombia

Piden tumbar resolución que ordena compartir tesoro del Galeón San José

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Piden tumbar resolución que ordena compartir tesoro del Galeón San José

El Consejo de Estado pidió este jueves anular la resolución por la que la Dirección General Marítima y Portuaria (Dimar) le había otorgado pleno derecho sobre los tesoros del Galeón San José a la Glocca Morra Company, que luego cedió sus derechos a la sociedad Sea Search Armada.

La ponencia que ya está en manos de los magistrados de la Sala Plena del alto tribunal señala que deben ser amparados “los derechos e intereses colectivos a la moralidad administrativa, la defensa del patrimonio público y del patrimonio cultural de la Nación, en especial al patrimonio cultural sumergido”.

Esto porque la resolución de la Dimar le quita derechos a Colombia sobre el galeón, hundido con una valiosa carga el 7 de junio de 1708 cerca de Cartagena y que fue encontrado en diciembre de 2015.

La ponencia hace énfasis en que esos derechos se encuentran gravemente amenazados y en peligro por la resolución 354 del 3 de junio de 1982 expedida por la Dimar que reconoció “en calidad de denunciante de tesoros y especies náufragas” a la sociedad Glocca Morra Company.

Además, agrega en que con esa acción la Dimar incurrió “en abuso o desviación de poder que vulnera directamente los principios constitucionales, convencionales y corpus iuris de protección al patrimonio cultural sumergido, y también desconoció las competencias del Consejo de Monumentos Nacionales; incurrió en el vicio de expedición irregular del acto administrativo y violó de manera directa el artículo 14 de la Ley 163 de 1959”, precisa la ponencia del Consejo de Estado.

El documento es parte del estudio de una acción popular instaurada por el señor Antonio José Rengifo en el 2002 a propósito de una larga pugna entre Colombia y la Sea Search Armada que tomó relevancia luego de que el Gobierno colombiano anunciara su hallazgo.

Esa empresa reclamó en 1989 una suma cercana al billón de pesos solicitando “el 100 por ciento de los bienes de valor económico, histórico, cultural o científico que tuvieran la calidad de tesoros para el caso de lo que se encontrara en la plataforma continental” o dentro de las coordenadas que habían quedado consignadas en un reporte confidencial de 1982.

Cinco años después un juez de Barranquilla resolvió que los tesoros corresponderían en un 50 por ciento a Colombia y en otros 50 por ciento a la compañía Sea Search.

Sin embargo, de ser aprobada esta ponencia del Consejo de Estado quedaría sin piso esta decisión.

“La enunciada medida cautelar en caso de tener alguna vigencia en la actualidad, debe dejarse sin efecto alguno, por cuanto representa una clara contradicción con los fundamentos que inspiran la protección al patrimonio cultural sumergido de la Nación, que los excluye de toda clase de apropiación por parte de particulares y, como es lógico, no pueden garantizar un derecho litigioso”, se lee en el fallo.

El proyecto de fallo solicita además que se unifique la jurisprudencia sobre el tema para que se entienda que “si son actuales y persistentes los efectos jurídicamente nocivos, los derechos e intereses colectivos son amparables, aun cuando los hechos que dieron origen a la vulneración o amenaza fueran anteriores a la Constitución Política de 1991″, indicó.

Colombia informó el 5 de diciembre del año pasado que personal de la Armada Nacional halló el galeón, que transportaba, al momento de ser hundido, en 1708, 11 millones de monedas de oro, miles de lingotes de este mismo metal, barras de plata y esmeraldas, entre otros tesoros, según rezan las leyendas.

Via: El Tiempo Colombia

Difunden nuevas imágenes que acreditan el hallazgo del Galeón San José

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Hallan los restos del galeón español San José, el ‘santo grial de los naufragios’

El Galeón San José se hundió en 1708 durante un combate, frente a Cartagena de Indias y portaba un importante cargamento de oro, plata y esmeraldas.

La Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI) ha difundido imágenes submarinas que acreditan el hallazgo en el Caribe del ‘santo grial de los naufragios’: el galeón español San José.

Se trata de fotos que muestran recipientes y, especialmente, cañones con características distintivas que los acreditan como material a bordo de este buque, un navío español con 62 cañones que se hundió en 1708 durante un combate con una escuadra británica ante Cartagena (Colombia), con un cargamento de oro, plata y esmeraldas, valorado en miles de millones de dólares.

“La ubicación del pecio había sido un gran misterio durante décadas”

La investigación se produjo en 2015, y la WHOI ha obtenido recientemente la autorización de Maritime Archeology Consultants (MAC) y el gobierno colombiano para dar a conocer nuevos detalles en forma de imágenes del hallazgo.

Tazas de cerámica que también se han hallado en el lugar del naufragio. WHOI
Tazas de cerámica que también se han hallado en el lugar del naufragio. WHOI

El pecio encontró a más de 600 metros debajo de la superficie durante una búsqueda iniciada por MAC y aprobada por el Ministerio de Cultura de Colombia. La búsqueda fue supervisada por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima (DIMAR).

“Para garantizar una búsqueda exitosa, contratamos los servicios de la Institución Oceanográfica Woods Hole, que cuenta con una amplia y reconocida experiencia en la exploración de aguas profundas”, ha manifestado Roger Dooley, arqueólogo jefe de MAC. “Esta asociación ha sido la clave para el descubrimiento del San José”.

REMUS 6000, un vehículo submarino autónomo

WHOI ha jugado un papel crucial tanto en la búsqueda como en el descubrimiento del lugar de descanso final del San José, que había sido un gran misterio para los arqueólogos, historiadores, gobiernos y cazadores de tesoros marinos durante décadas. Específicamente, la institución proporcionó y operó un vehículo submarino autónomo llamado REMUS 6000 para inspeccionar un área frente a la península de Barú, en Colombia.

“El REMUS 6000 fue la herramienta ideal para el trabajo, ya que es capaz de llevar a cabo misiones de larga duración en amplias áreas”, ha dicho el ingeniero de WHOI y líder de la expedición, Mike Purcell.

Restos cerámicos del San José fotografiados por el submarino REMUS. WHOI
Restos cerámicos del San José fotografiados por el submarino REMUS. WHOI

Delfines grabados en los cañones

Para confirmar la identidad del naufragio, REMUS descendió a solo 10 metros sobre el pecio, donde fue capaz de capturar fotos de una característica clave distintiva de los cañones de San José. Misiones subsiguientes en altitudes más bajas mostraron delfines grabados en estos cañones de bronce únicos.

“El pecio estaba parcialmente cubierto de sedimentos, pero con las imágenes de la cámara de las misiones de menor altitud, pudimos ver nuevos detalles en los restos y la resolución fue lo suficientemente buena como para distinguir el grabado decorativo de los cañones”, ha manifestado Purcell.

“El arqueólogo marino de MAC, Roger Dooley, interpretó las imágenes y confirmó que finalmente se había encontrado el San José”.

REMUS 6000, un vehículo submarino autónomo
REMUS 6000, un vehículo submarino autónomo
Un nuevo mosaico de imágenes reticulado tomado por el REMUS 6000 muestra el sitio completo del naufragio.
Un nuevo mosaico de imágenes reticulado tomado por el REMUS 6000 muestra el sitio completo del naufragio.
Investigadores de WHOI (de derecha a izquierda) Greg Packard, Neil McPhee, Eric Hayden, Mike Purcell, Jeff Kaeli, el teniente Julio Monroy de la Armada colombiana y David Oliver de Benthic Geoscience a bordo del ARC Malpelo.
Investigadores de WHOI (de derecha a izquierda) Greg Packard, Neil McPhee, Eric Hayden, Mike Purcell, Jeff Kaeli, el teniente Julio Monroy de la Armada colombiana y David Oliver de Benthic Geoscience a bordo del ARC Malpelo.

Via: WHOI/RTVE

Navegue por la cubierta del Galeón San José

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Por primera vez se ve el galeón San José tras unir 6.000 fotografías.

Descripción:

1. Cañones: Los cañones del Galeón San José son de bronce, estos tienen un número de registro y el escudo de la Corona española, esto permitió determinar que eran del galeón y miden 9x12x16 pulgadas

2. Tazas provenientes de China. Desde ese entonces había un comercio entre China y Panamá. Están en la superficie y no tienen sedimentación.

3. Metate: utensilio usado por los indígenas para moler el maíz, no estaba en la cocina, por lo que se presume que se tenía como adorno.

4. Jeringas francesas y clavos.

5. Dormitorio del capitán: vasenilla que solo usaba el comandante de la embarcación, había loza, platos y vasijas.

6. Vasijas.

7. Arganeo (anillo) de un ancla.

Haz clic para ver en grande los detalles

Infografia: Eltiempo.com

 

El galeón San José no ha sido saqueado

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‘El galeón San José no ha sido saqueado’, dice la Ministra de Cultura

Oro, plata y piedras preciosas estarían en una especie de caja fuerte que sigue intacta, asegura.

El 8 de junio de 1708, corsarios ingleses hundieron en el Caribe, al galeón San José, con un gigantesco tesoro de metales preciosos y esmeraldas.

El buque desplazaba 1.200 toneladas y fue construido cerca de San Sebastián (España).

El San José, con 64 cañones fue cargado en Panamá, y partió hacia Cuba con escala en Cartagena. 4 buques de guerra ingleses lo esperaban.

Abrieron fuego al interceptarlo y en el atardecer de ese día estalló el polvorín del San José y se produjo su casi inmediato hundimiento.

El bombazo mató a la mayoría de los 600 ocupantes. Solo se salvaron 10. El buque fue hallado 307 años después.

La ministra de Cultura, Mariana Garcés, narra lo que se va a hacer:

“Como se sabe, se hará una alianza público-privada (APP) para el rescate del galeón San José. Una empresa presentó una propuesta que estamos mirando en el Ministerio de Cultura. Tiene que ser aprobada por el Ministerio de Hacienda y por Planeación Nacional para ser sometida a consideración del Consejo de Ministros, que tiene que dar su aprobación. Cumplido ese trámite, la oferta se hará pública y un tercero puede mejorar. Si así lo hiciera, el originador puede hacer una segunda propuesta. “

¿Quién es el originador?

El que le ha propuesto al Estado colombiano la APP (alianza público privada) de rescate del galeón.

¿Es colombiano o extranjero?

Es extranjero. Le ha propuesto al Gobierno colombiano que el 50 por ciento del equipo que acompañe toda esta fase de extracción sea conformado por la Armada Nacional y el Instituto de Antropología e Historia, y el otro 50 por ciento con expertos de otras partes del mundo. El originador está conformado por equipos de distintas nacionalidades, y garantiza que son los mejores del mundo en cada competencia.

¿Por qué el originador pide eso en vez de dejarle todo a la Armada?

Porque nosotros no tenemos los conocimientos técnicos, ni la capacidad tecnológica para desarrollar lo que requiere semejante labor.

¿Es absolutamente claro que el San José pertenece a Colombia?

Sí. Tenemos claro que es colombiano y que no hay controversia con nadie.

Pero hay un fallo de la Corte que le reconoce unos derechos a la Sea Search Armada…

Sí, pero en el evento de que en esas coordenadas señaladas exactamente en el fallo de la Corte se encontrase un hundimiento, nunca nombra al galeón San José.

Entiendo que la Sea Search reclama que descubrió al San José, ¿no fue así?

No, eso no es cierto y lo digo con toda la contundencia, no es cierto que hayan descubierto el galeón San José. La Corte le reconoce unos derechos condicionados, pero solo en el evento de que las coordenadas presentadas por Sea Search hayan sido acertadas. El galeón San José se encontró en unas coordenadas distintas, diferentes a las denunciadas por Sea Search.

¿Si llegara a encontrarse un tesoro, se comparte con la Sea Search?

No, porque no son las coordenadas denunciadas por Sea Search Armada, son distintas, son diferentes, están en otra ubicación.

¿Quién descubrió al San José?

Nosotros; en la primera fase participó una empresa internacional que le solicitó al Estado colombiano que le definiera un polígono, que es un territorio en el mar, para poder hacer una exploración, e hizo el hallazgo y lo encontró en unas coordenadas distintas que fueron denunciadas por ellos al Gobierno.

¿Cuál fue esa empresa?

Eso es parte de la reserva. No fue colombiana, ni norteamericana. Internacional.

Objetos encontrados en la primera exploración del Galeón San José
Objetos encontrados en la primera exploración del Galeón San José
Avistamiento de cañones en primera exploración del Galeón San José
Avistamiento de cañones en primera exploración del Galeón San José

¿Por qué guardan en reserva el nombre?

Porque la ley así lo ordena, porque ellos pueden ser parte de la segunda fase que es la extracción y donde otro puede participar y proponer mejores condiciones.

El Consejo Nacional de Patrimonio tiene que determinar si lo que se encuentra en él es patrimonio o no.

¿Lo que se halle en el galeón no será exclusivamente de Colombia?

El Consejo Nacional de Patrimonio tiene que determinar si lo que se encuentra en él es patrimonio o no.

Sobre lo que no sea considerado patrimonio hay unos criterios internacionales, le voy a decir uno: las joyas preciosas con intervención del hombre, son consideradas patrimonios; es decir, las joyas, que ya han sido elaboradas; las piedras preciosas que no han tenido intervención del hombre, no son consideradas patrimonio, sino tesoro en los términos que habla el Código Civil.

¿Hay seguridad de que el galeón no ha sido saqueado?

Con toda la seguridad le puedo decir que no; el galeón, de acuerdo con lo que ya hemos visto en todas las fotografías que se tomaron, está completo en sus 3 cuartas partes.

Hay una cuarta parte que no está completa, está desperdigada en el fondo del mar, porque se perdió cuando el galeón explotó antes de hundirse.

¿Las fotografías y videos que existen quién las tomó?

Un robot controlado desde tierra, fue una operación que está toda documentada.

Nuestro experto del Instituto de Antropología, Ernesto Montenegro, que estudió en La Sorbona de París, vino a Colombia y por su experticia en patrimonio cultural se ha sumergido para ver el galeón, fue muy importante en las discusiones de la elaboración de la ley, en el paso por el Congreso, asimismo ha acompañado la operación científica a petición del originador.

¿Usted cree que hay tesoros en el galeón?

Estoy segura. Monedas de oro y plata, lingotes de oro y plata, no sabemos en qué cantidad, y también hay piedras preciosas como perlas y esmeraldas.

El San José era un barco de guerra, pero también era mercante; llevaba pasajeros.
De sus 600 ocupantes no sobrevivieron más de 10. Lo que dice el exministro Rodolfo Segovia en sus investigaciones es que el barco se hundió en menos de lo que se reza un credo.

¿Los piratas ingleses que atacaron tenían certeza de que estaba lleno de lingotes?

Sí. Haber salido de Portobelo en Panamá ya era un buen indicio, y haber llegado a Cartagena donde el barco se cargó parece confirmar su contenido.

¿Cuántos galeones acompañaban al San José?

Quince galeones y entre esos el San Joaquín, que llegó a puerto seguro en España.

¿Tengo entendido que España también reclamó la propiedad del San José?

No hay una reclamación en tribunales expresa del Gobierno español.

Nosotros hemos sostenido que el galeón fue encontrado en nuestro territorio. Alegar lo contrario equivaldría a afirmar que el castillo de San Felipe y las murallas de Cartagena son españolas.

¿Colombia no acepta discusión sobre la propiedad del San José y de su contenido?

Así es. Nosotros no somos suscriptores de la convención de la Unesco, sobre Patrimonio Cultural Sumergido.

No nos acogemos al criterio del abanderamiento, es decir, no aceptamos que el barco es propiedad del país que tiene la bandera, ni aceptamos la procedencia de la carga.  reemos que lo que está en Colombia, en nuestras aguas, es nuestro.

¿El socio privado de la proyectada APP es la empresa que lo descubrió?

Sí.

¿Si lo que se halla son solo piezas arqueológicas, todo es para Colombia?

Todo va para Colombia.

¿Y si hay tesoro?

La empresa propuso un porcentaje de repartición que no le puedo revelar.

La Corte Suprema de Justicia estableció que el originador, o sea el que proponga el APP, puede aspirar hasta, repito, un 50 por ciento de aquello que no sea considerado patrimonio cultural de la nación.

¿En cuánto tiempo la APP estará funcionando para iniciar el rescate?

Creemos que en noviembre y está prevista para 10 años con todas sus fases.
La fase de extracción se demorará más o menos entre 3 o 4 meses.

¿Es decir, está claro que bajo este Gobierno se sabrá si hay o no hay tesoro?

Así es. Y yo creo como lo he dicho, que sí hay tesoro. A mí me importa más el arqueológico que el patrimonial, si quiere que le sea bien sincera.

Hay quienes dicen que el tesoro hundido es de más de tres mil millones de dólares
Sobre eso hay mucha especulación, pero a mí me parece una cifra enorme.

¿Pero el barco sí tenía capacidad para llevar 60 cañones…?

Tenía cuarenta metros de eslora.

¿Entonces, sus conclusiones son cuales?

El galeón sí contiene un gran tesoro arqueológico y un gran tesoro patrimonial.
No ha sido saqueado. Toda la fase de la exploración lo comprueba y es el gran reto científico que tiene Colombia; por exagerado que suene y que parezca, los expertos que estuvieron en la fase de la exploración han dicho que esta operación científica es tan importante como cuando el hombre llegó a la Luna, eso puede ser una cosa que suene a película, pero fue lo dicho por el equipo científico.

Colombia será testigo del rescate subacuático más avanzado del mundo
Galeón San José.

¿Está confirmado que se encuentra a trescientos metros de profundidad?

Eso también hace parte de la reserva, pero le puedo decir que es muchísimo más profundo.

A la profundidad en donde está nadie ha hecho en el mundo una extracción como la que proyectamos realizar.

¿Usted sí cree que el barco será rescatado?

Sí, sí. Pues no el barco como tal, eso es imposible, pero sí su contenido. Creo que desde el punto de vista científico y arqueológico Colombia no tiene clara la dimensión de lo que eso significa.

Lo que rescatarán son sus objetos y se ha calculado que hay diez millones de objetos entre todo; sabemos que hay muchas vasijas, están los cañones; en las fotos, hay vajillas chinas que se ven en el galeón porque ya se tenía establecido el comercio con Asia.

¿Por qué no hay fotos que muestren el tesoro?

Hay cajones cerrados, una especie de cajas fuertes, donde se supone está el tesoro.

¿Eso lo fotografiaron?

Sí. El cajón, no las monedas. No lo que hay por dentro. Se ve perfectamente la forma del barco. Le falta una parte que es donde dio el cañonazo pero ahí no iba la carga, esa es la verdad, la carga iba al otro lado, lejos de la cocina, donde ocurrió la explosión.

¿Si se llega a descubrir y a rescatar el tesoro, Colombia enfrentará las demandas?

Sí, señor. Reclama el Nuevo Reino de Granada: Panamá, Perú. Hasta el Vaticano.
Tenemos un equipo de abogados cuya oficina sede está en Estados Unidos y lo que venimos haciendo es mirar todos los posibles escenarios para defendernos. Le tengo una anécdota: cuando fuimos a una reunión binacional al Ecuador y se acababa de encontrar el galeón, el presidente Correa le dijo al presidente Santos: “Mira, Juan Manuel, tú que has encontrado ese galeón dame un pedacito haber si yo puedo con esta crisis económica”.

YAMID AMAT
Especial para EL TIEMPO

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Sea Search Armada pide arbitraje internacional

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Sea Search Armada
Jack Harbeston, the managing director of the salvage firm Sea Search Armada, shows the location of the Spanish galleon San Jose as he poses for a portrait, Thursday, May 24, 2007 at his house in Bellevue, Wash. Sea Search Armada has been involved in a 20-year legal battle against Colombia's government, over claims to the Spanish galleon San Jose's loot, that has been lying on the ocean floor off Colombia for three centuries. (AP Photo/Andrei Pungovschi)

Piden arbitraje internacional obligatorio para galeón San José

La firma estadounidense Sea Search Armada dice que el gobierno evade solicitud de verificación in situ y que demandará Asociación Público Privada para el rescate.

El mapa de la propuesta de verificación reducida que ahora propone la firma norteamericana Sea Search Armada en la zona donde fue encontrado el galeón San José.
El mapa de la propuesta de verificación reducida que ahora propone la firma norteamericana Sea Search Armada en la zona donde fue encontrado el galeón San José.

En cartas enviadas al presidente Juan Manuel Santos y a la ministra de Cultura, fechadas el pasado 8 de agosto y el 24 de julio, la multinacional norteamericana Sea Search Armada -que defiende derechos sobre parte de la carga del galeón San José- pide al gobierno aceptar un arbitraje internacional para dirimir el litigio que sobre el galeón colonial sostiene con el Estado colombiano desde hace 35 años.

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo de verificación directa en inmediaciones de las Islas del Rosario, apenas a 12 millas náuticas de Cartagena, SSA propone como último recurso:

 “que las partes acudan a un arbitraje técnico internacional, de carácter obligatorio, que conforme a las circunstancias de la época determine la extensión de la vecindad inmediata que en 1982 se denunció como lugar de ubicación del naufragio”.

Se refiere a que desde ese año ellos denunciaron la posible localización del San José en el mar Caribe colombiano en unas coordenadas que fueron reconocidas por la Armada Nacional y validadas por un fallo de la Corte Suprema de Justicia de 2007, en el que le otorgó a esa firma busca tesoros derechos sobre la mitad de lo que el Consejo Nacional de Patrimonio considere tesoro (objetos repetidos comercializables) más allá del respeto del patrimonio cultural sumergido que es propiedad única de los colombianos.

Se lee en las cartas:

“en el área que resulte de ese arbitraje se realizaría la verificación. Se trata, sin duda, de un procedimiento imparcial, técnico, e inobjetable, si se quiere una solución pacífica, y se tiene fe en lo que se dice”.

Desde febrero 15 de 2017, cuando se reunieron en Bogotá representantes de SSA, la Dirección marítima de la Armada (Dimar) y el Ministerio de Cultura, se ha intentado sin éxito llegar a un acuerdo para que delegados de SSA vayan al lugar donde, según el gobierno de Juan Manuel Santos, se encontró el naufragio a fines de noviembre de 2015.

“El objeto de esa verificación es determinar con absoluta certeza si en 1982 se descubrió o nó el galeón San José. Si su resultado es negativo terminará en la práctica en favor de la Nación, el proceso iniciado el13 de enero de 1989 que aún cursa para algunas actuaciones posteriores a la sentencia. Pero si el resultado es positivo se deberá cumplir, sin más dilaciones, la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que hace 10 años resolvió definitivamente el litigio sobre la propiedad del naufragio”.

Danilo Devis, abogado apoderado general de SSA en Colombia y quien firma las cartas, asegura: “SSA probará que el nuevo descubrimiento se realizó en la vecindad inmediata de las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982. Y se trata, por tanto, del mismo naufragio 33 años antes descubierto”. Y añadió: “el descubrimiento de 2015 fue una farsa. No era necesario ese derroche de tecnología que supuestamente se utilizó, dado que Whoi se limitó a redescubrir lo ya descubierto a partir de las coordenadas entregadas por SSA”.

El pasado 15 de julio el Ministerio de Cultura envió un mensaje a El Espectador en el que explicó: “el Gobierno ha estado dispuesto a realizar la verificación conjunta con SSA a las coordenadas denunciadas en 1982, para que esta firma constate que allí no hay ningún naufragio, sin que ello haya sido posible, exclusivamente por la pretensión de SSA de extender dicha verificación a un área de una gran extensión”.

No ha habido consenso sobre las áreas marítimas de verificación al haber sido rechazada una propuesta inicial de 100 millas náuticas cuadradas a partir de las coordenadas incluidas en el denuncio de 1982, que SSA alega que el gobierno usó para dar con el San José violando “garantía en una confidencialidad que nunca se cumplió”. En todo caso, el 24 de julio pasado esa firma aceptó disminuir el área en cuestión “con el propósito de colaborar en extremo con una verificación conjunta del naufragio” y le mandó al gobierno un mapa en el que “reduce tal extensión a las áreas delimitadas en color naranja en el gráfico que se adjunta -que es físicamente imposible no calificar de vecindad inmediata-, todavía incluye el descubrimiento de 2015, habida cuenta que este nuevo descubrimiento se produjo gracias a las coordenadas señaladas en el denuncio de 1982 como referencia para localizar el naufragio en su vecindad inmediata”. No valió la mediación de funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Bogotá. Ni el presidente ni la ministra han respondido a estas últimas solicitudes, pero una fuente allegada al caso da por hecho que el gobierno no aceptará el arbitraje.

El pleito se intensifica mientras el gobierno mantiene abierta una convocatoria, cuyos aspirantes tienen carácter secreto, para constituir una Alianza Público Privada, mediante la que espera garantizar que una firma calificada rescate el galeón, su tesoro y sus restos y los lleve a la superficie para la creación de un laboratorio de conservación y un museo en Cartagena.

El Espectador reveló que la entidad que localizó el naufragio en 2015 fue el Woods Hole Oceanographic Institution (Whoi), institución estadounidense que, según SSA, “asumió los costos del redescubrimiento de 2015 con el compromiso del contrato para el rescate. Pero no se le informó del embargo que se decretó desde 1994 sobre lo que se rescate de las áreas marítimas denunciadas en 1982”.

Aparte del Whoi, que se encargaría de la parte logística, hay inversionistas internacionales que pondrían el dinero necesario. SSA dice tener una información, no confirmada y que ha circulado en redes sociales, según la cual algunos serían patrocinados por el exprimer ministro de Gran Bretaña,Tony Blair, cercano al presidente Santos. Una fuente oficial dijo que el gobierno sólo se volverá a pronunciar cuando se anuncie contratista elegido para la APP. El Ministerio de Cultura, en comunicación a este diario, había dicho el mes pasado: “el no revelar la identidad del originador no puede atribuirse a una falta de transparencia como se asevera erróneamente, sino al cumplimiento de un deber legal, al cual el Gobierno no puede sustraerse”.

Expertos en arqueología submarina calculan que la firma que sea elegida deberá invertir al menos 20 millones de dólares en el rescate, asumiendo el riesgo de que su posible remuneración del 50% sobre lo que se determine como tesoro se enrede por cuenta del litigio entre el gobierno y SSA, que espera el embargo judicial de cualquier objeto que se suba a superficie y demandará la nulidad del contrato de la APP. Por ahora, lo cierto es que los beneficios que le pueda traer el galeón San José a los colombianos parecen tan lejanos como el 8 de junio de 1708, cuando la codicia de los ingleses por robarse su carga pudo más que la de los españoles por llevársela a los reyes de España.

Via: El Espectador

España: Galeón San José debe permanecer bajo el mar

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España: Galeón San José debe permanecer bajo el mar

El secretario de Estado de Cultura de España, José María Lasalle, ha reiterado que el Galeón San José, hallado en noviembre de 2015 frente a las costas colombianas, debe permanecer en el lecho marino. “España tiene una posición clara, el respeto a la convención de la Unesco que plantea una serie de protocolos de funcionamiento en relación con la protección del patrimonio subacuático”, dijo Lasalle en Cartagena, donde participa en la XVIII Conferencia Iberoamericana de Ministros de Cultura.

El pecio del galeón español San José fue hallado el pasado 27 de noviembre en el fondo del mar Caribe cerca de Cartagena de Indias, donde se hundió en 1708 durante una batalla con corsarios ingleses. El buque había partido unos días antes de Portobelo (Panamá) cargado con oro, plata y piedras preciosas procedentes de los antiguos virreinatos de la Nueva Granada y el Perú.

Desde el hallazgo ha habido disputas entre España y Colombia por la titularidad del galeón, ya que el país europeo aduce que la Unesco le ampara pues se trata de un “barco de Estado”, si bien han expresado su voluntad de alcanzar un acuerdo “amistoso”.

Según ha recordado Lassalle, los protocolos de la Unesco recogen que para proteger los pecios deben mantenerse “tal y como están” y subordinarlos a “criterios de investigación científica y de interpretación cultural”. Debe evitarse por tanto las actividades “especulativas” o “asociadas a monetarizaciones o explotaciones económicas que son poco conciliables con la arqueología y el patrimonio subacuático”, agregó Lasalle.

“No es una discusión la que se está haciendo en torno a la titularidad (del San José) porque los protocolos de la Unesco son claros: es patrimonio de la humanidad y trasciende las fronteras territoriales de cualquier país”, subrayó.

Por todo ello, dijo que el destino del buque español debe ser de “naturaleza académico-investigadora y cultural” y debe ser sometido a un proceso de interpretación que permita “determinar correctamente lo qué pasó con ese barco, así como las “circunstancias históricas que lo envolvieron”.

En opinión del funcionario, afrontar la exhibición o su valor comercial o económico es secundario. Preguntado acerca del estado de los diálogos entre Colombia y España, dijo que está en manos de las Cancillerías de ambos países porque “así se ha entendido que es la mejor manera de resolver la situación”.

Pintura de la batalla entre el Galeón San José y el navío inglés | Wikipedia
Pintura de la batalla entre el Galeón San José y el navío inglés | Wikipedia

El Galeón San José no puede quedar en manos de cazatesoros

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“No podemos permitir que el Galeón San José quede en manos de cazatesoros”: Juan Guillermo Martín

El experto en hallazgos submarinos advierte de los vacíos del Gobierno Nacional al informar sobre los detalles del descubrimiento del Galeón San José.

Un 8 de junio de 1708 se vivió una cruenta batalla naval que acabó con la tripulación de más de seiscientos hombres a bordo del Galeón San José. La escuadra inglesa abordó la famosa flota española de Tierra Firme, a la que llevaba semanas cazando en las aguas para controlar el rico comercio del área.

En su libro ‘El tesoro del San José’ la investigadora Carla Rahn Phillips, quien se ha conmovido más por la vida de las cientos de víctimas del naufragio y documentado las historias de esos hombres, relata que el barco inglés HMS Expedition armado de 70 cañones emprendió contra el San José con tan solo 64 cañones.

No fue la batalla ni los cañonazos que impregnaron el aire de humo y olor a pólvora los que hicieron que el navío se hundiera tras el ataque sino que fue una explosión al interior del galeón, contada por testigos británicos, la que originó la tragedia y fue así como la carga más valiosa que jamás se haya visto en altamar se perdió bajo el océano hasta nuestros días.

En una entrevista concedida a EFE, Rahn Phillips describió que el legendario tesoro consta:

“según los documentos y los registros de la época, entre nueve y diez millones de pesos de a ocho reales, incluyendo plata y oro” es lo que había en el galeón, a lo que habría que añadir “cierta cantidad de joyas, perlas, y otras cosas sin valoración precisa”.

El experto en hallazgos submarinos advierte de los vacíos del Gobierno Nacional al informar sobre los detalles del descubrimiento. Galeón San José
El experto en hallazgos submarinos advierte de los vacíos del Gobierno Nacional al informar sobre los detalles del descubrimiento. Galeón San José

La Universidad del Norte con cooperación internacional ha logrado emprender varios proyectos de exploración submarina. El arqueólogo Juan Guillermo Martín y director de Museo Mapuka de Uninorte recibió en 2012 una beca de National Geografic para hacer una investigación relacionada con el ataque de Edward Vernon a Cartagena en 1741 en donde se hundieron varias naves españolas que estaban ancladas en la bahía y que defendieron a la ciudad durante el ataque. “Pudimos hacer el análisis y registro de uno de los naufragios que está dentro de la bahía en inmediaciones a Castillo Grande que al parecer se trata de El Conquistador y estamos precisando esa identificación”.

Varios buzos calificados descendieron a las profundidades de la bahía y a pesar de las turbias aguas y la contaminación de esta zona hallaron un total de 17 cañones y varias ánforas. De igual forma, con equipo de la Universidad de Texas y Uninorte hicieron la exploración al naufragio de la embarcación alemana Prinz August Wilhelm hundida en 1918 en aguas de Puerto Colombia.

Esta semana el presidente Juan Manuel Santos volvió referirse sobre el rescate del Galeón San José lo que de nuevo genera preguntas en la comunidad científica del país que ha estudiado el tema. “Vuelve otra vez el mismo interrogante ¿quién es el socio de Colombia en este rescate? Desconocemos quienes son los investigadores o cómo será la operación y que me diga el presidente que se va a proteger pues no es ninguna garantía”, se cuestiona Martín.

El experto también señala que ha sido muy poca la información que ha salido realmente a flote sobre cómo se realizará el rescate.

“No creo que esos detalles deban ser confidenciales y en este tipo gobierno esta información debería ser transparente y debemos saber quién realmente está al frente”, enfatizó.

Según el experto, que cita la ley de patrimonio emitida en 2013, la carga del Galeón no se considera patrimonio cultural y se identificará como un bien de valor comercial que puede ser vendida. “Al menos el cincuenta por ciento de la carga del naufragio va a ir a esos privados desconocidos y con eso se les va a pagar por el rescate”, advierte Martín.

El arqueólogo reveló que en 2013 un grupo de investigadores de la Universidad de Texas se ofreció con su barco oceanográfico para hacer la búsqueda del Galeón San José. “Ese ofrecimiento se hizo sin que la Universidad de Texas pidiera pago con retribución de carga y yo se lo hice saber directamente a Ernesto Montenegro director del ICANH y nunca hubo respuesta porque desde el principio se pretendía que esto beneficiara a unos privados”.

Sobre el proceso de licitación

El presidente Santos también anunció que hubo un proceso de licitación para esta exploración, pero de acuerdo a Martin, el Ministerio de Cultura no publicó ningún tipo de licitación asociada a arqueología submarina en estos años.  “No hay nada que se refiera a patrimonio cultural sumergido ni Galeón San José y llama la atención que se anuncia una licitación que no existe”.

Los científicos piden que de la misma forma como se informa los pliegos de las obras públicas en el país haya claridad sobre la convocatoria que supuestamente se llevó a cabo para esta operación. “Ahí vemos detalles de ilegalidad porque el decreto 1698 del 2014 menciona que temas de licitación deben ser públicos y si hubo esa tal licitación, que todos desconocemos, entonces ¿cuáles fueron sus términos?”, pregunta Martín.

Tampoco se ha anunciado cómo será la conservación posterior de los restos del navío ni en qué lugar estará ubicado el laboratorio donde se tratarán los hallazgos del patrimonio cultural sumergido. “El museo del barco Vasa en Estocolmo alberga un navío que sacaron hace más de 30 años y todavía sigue el proceso de conservación con los costos que esto acarrea y aquí todavía no se conoce cómo se ejecutarán estas obras”.

El mejor laboratorio del mundo en estos temas se encuentra en el Arqua, en España que aún estudia el tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes hundida en 1804 y cuyos restos fueron entregados en 2013 al país español luego de lucha jurídica contra una empresa de cazatesoros.

De acuerdo a Martín para la ubicación del laboratorio del San José en Cartagena se estuvo estudiando las instalaciones del Castillo San Luis en Bocachica. “Es una decisión totalmente irracional porque el lugar no tiene las condiciones que se requieren. El gobierno ya debe estar buscando un espacio asignado para esta tarea”, opinó.

Además Martín advirtió sobre los costos de la operación que el país no debería estar aportando del todo el capital. “Desde nuestra experiencia es posible hacer investigación a través de trabajo interdisplinario y de cooperación internacional y mediante alianzas de carácter académico y científico que serían menos costosas”.

Piden una intervención no invasiva

Los estudiosos del tema esperan que el rescate de este naufragio no destruya información valiosa que desconocemos de nuestro pasado y de paso la vida submarina que se haya anclado a los restos del navío. “El principio fundamental de un proyecto de arqueología subacuática es la documentación y el registro evitando el deterioro natural y físico. Uno puede llegar al naufragio usando equipos ROV que te permiten llegar a gran profundidad, limpiar zonas del naufragio y tomar un buen registro fotográfico”, explicó Martín.

Sobre cómo confirmar la identidad real del San José este experto indicó que “uno puede sacar un cañón, solo uno para confirmar la identidad del barco, porque los cañones tienen el escudo del rey y con esos escudos uno puede precisar la cronología y la fecha al igual que sacar muestras de maderas para mandarlas a fechar sin necesidad de alterar todo el contexto del barco”.

Lo que más preocupa a los estudiosos es que más trescientos años de historia que se hundieron al mar en tan solo pocos minutos, luego de la explosión del San José en 1708, sean destruidos para siempre. “Estamos quedando muy mal ante la comunidad científica a nivel nacional e internacional por estas acciones del Ministerio de Cultura, de Presidencia y del ICANH si en esta alianza público-privada que anuncian participen cazatesoros”, concluyó Martín

Anuncio presidencial sobre El Galeón

El Presidente Juan Manuel Santos anunció que en los próximos días el Gobierno Nacional dará a conocer el proyecto para el rescate del Galeón San José, proceso que se cumplirá a través de una alianza público-privada. “Lo que hemos hecho en estos últimos meses es estructurar bien la alianza público-privada para hacer bien el rescate de ese Galéon”, dijo el Mandatario durante la firma del acta de inicio del proyecto de cuarta generación ‘Accesos Norte de Bogotá’, que se cumplió este lunes en Chía, Cundinamarca.

“Esa noticia creo que se la puedo dar a los colombianos en los próximos días, porque ya está lista”, precisó el Jefe de Estado.

De acuerdo con el Presidente Santos, desde que el Galeón San José fue descubierto, el Gobierno “ha hecho todo un proceso para rescatarlo como un patrimonio de los colombianos”.

Enfatizó en que se busca rescatarlo “como un patrimonio arqueológico, más que por la plata” y subrayó que esta actividad debe cumplirse con “sumo cuidado”.

Cabe recordar que el hallazgo del Galeón San José fue anunciado por el Presidente el 5 de diciembre de 2015.

En esa ocasión, el mandatario indicó que el hallazgo se produjo en la madrugada del 17 de noviembre del mismo año en aguas del Mar Caribe colombiano.

Así mismo, reveló que en las labores de búsqueda del Galeón participaron el Instituto Colombiano de Antropología e Historia, la Armada Nacional y científicos internacionales.

El hallazgo de la nave se produjo 307 años después de su hundimiento.

Via: Publimetro

Proyecto Rescate del Galeón San José en progreso

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Exploración Galeón San José

El gobierno ultima detalles para rescatar el Galeón San José y sus tesoros

El presidente, Juan Manuel Santos, anunció hoy que en los próximos días se dará a conocer el proyecto para rescatar el Galeón San José, hundido por una flota inglesa en junio de 1708 en las cercanías de Cartagena de Indias cuando portaba un suculento tesoro.

En la actualidad, este buque lleno de riquezas es motivo de controversia entre el país, en cuyas aguas caribeñas descansan sus restos y España, titular de la embarcación cuando esta se hundió, y la compañía estadounidense Sea Search Armada (SSA), que insiste en reclamar parte del tesoro del barco.

“Lo que hemos hecho en estos últimos meses es estructurar bien la alianza público-privada para hacer bien el rescate de ese galeón”, dijo el mandatario durante un acto público en la localidad de Chía, cercana a Bogotá.

Monedas encontradas de otros Galeones Españoles.
Monedas encontradas de otros Galeones Españoles.

Según destacó el presidente, se busca rescatar la polémica embarcación “como un patrimonio arqueológico, más que por la plata” y subrayó que esta actividad debe cumplirse con “sumo cuidado”.

Paralelamente, la Sala Plena del Consejo de Estado estudiará en los próximos días una ponencia que señala que el galeón español San José es patrimonio cultural sumergido y pertenece al país.

En una reunión que mantuvieron una semana después que Colombia anunciara el hallazgo, los cancilleres, María Ángela Holguín, y el entonces ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, admitieron “discrepancias” acerca de la propiedad del buque, pero acordaron buscar fórmulas de entendimiento para la conservación y la protección del pecio.

En la disputa también está la empresa cazatesoros Sea Search Armada (SSA), que pidió acceder a los restos del galeón, cuyas coordenadas se mantienen en secreto, para cerciorarse de que no se encuentran en el lugar en el que fue hallado un pecio en 1982, pretensiones que han sido rechazadas por el Gobierno.

El galeón San José, cargado con oro, plata y piedras preciosas procedentes de los antiguos virreinatos de la Nueva Granada y del Perú, se hundió el 8 de junio de 1708 durante una batalla con corsarios ingleses.

EFE

La Batalla por el Galeón San José

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Lo que hay detrás de la batalla por el Galeón San José

La batalla por el Galeón San José, el santo grial de los naufragios, se libra en un tribunal, en medios diplomáticos y en el escenario político.

Desde que se hundió durante una batalla frente a la costa de Colombia en 1708, el galeón español San José ha generado reclamos conflictivos.

Para España, el barco de 64 cañones pertenece solo a la madre patria. Cazadores de tesoros, esgrimiendo el derecho a apropiarse de lo encontrado, exigieron una parte del fabuloso botín, que podría llegar a 17.000 millones de dólares en oro, plata y piedras preciosas.

El San José y sus renombradas riquezas siempre estuvieron destinadas a Fermina Daza, la heroína de la novela de Gabriel García Márquez “El amor en los tiempos del cólera”, cuyo febril pretendiente juro sumergirse hasta el fondo del Caribe para que ella pudiera “bañarse en una lluvia de oro”.

Tres siglos después, la batalla por el San José -el santo grial de los naufragios- se libra en un tribunal, en medios diplomáticos y en el escenario político.

El resultado podría recrear las reglas sobre quien tiene derecho al brumoso pasado o, al menos, probar hasta qué punto los que litigan por la historia están dispuestos a sumergirse para alcanzar su premio.

En ese campo, Colombia podría correr con ventaja. El 12 de junio, el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció el inminente lanzamiento de una sociedad público-privada para rescatar el San José.

El 12 de junio, el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció el inminente lanzamiento de una sociedad público-privada / Galeón San José.
El 12 de junio, el presidente colombiano Juan Manuel Santos anunció el inminente lanzamiento de una sociedad público-privada / Galeón San José.

Santos ha prometido convertir los restos del naufragio en un museo nacional, argumentando que el patrimonio cultural sumergido que se encuentra en aguas nacionales pertenece legalmente a Colombia.

La ONU lo respalda: la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar da “derechos preferenciales” sobre los objetos arqueológicos o históricos sumergidos al país de origen, por encima de la bandera del buque.

Sin embargo, para concretar su plan, Santos debe desechar una petición del gobierno español, que a menudo va tras su flota perdida de manera agresiva, y otra de la compañía estadounidense de recuperaciones Sea Search Armada, que informó haber descubierto el barco en 1982 en el marco de un acuerdo anterior con el gobierno de Colombia.

Todas las partes pueden citar disposiciones legales a su favor. El San José llevaba bandera española y la mayor parte de su tripulación también lo era. Tradicionalmente, eso le ha bastado a España para obtener la titularidad de los naufragios y su contenido.

De manera similar, la compañía privada de exploraciones tiene también fuertes argumentos. Originalmente respaldada por inversores celebres como el ya fallecido actor Michael Landon y el conspirador de Watergate John Ehrlichman, Sea Search Armada obtuvo derechos exclusivos de búsqueda y una participación de 50 por ciento en cualquier botín recuperado que no se considerará un objeto cultural.

Colombia derogó ese acuerdo en 1984, desencadenando una pelea que llegó a la Suprema Corte y aún no está resuelta. En 2015, el gobierno de Santos rechazó a España reafirmando la propiedad única del San José; también intentó anular las demandas privadas anunciando que había encontrado el naufragio en un lugar diferente del informado por Sea Search.

Más allá de estos enfrentamientos hay un cambio de sensibilidad política respecto del derecho a reclamar la herencia mundial. Consideremos el legendario tesoro del Cisne Negro. Una carga de oro y plata valuada en 500 millones de dólares que se hundió a bordo de un barco español frente a la costa de Portugal en 1804.

Hasta con argumentos estrictamente legales, los jueces actuales podrían pisar un terreno resbaladizo. España pudo haber dominado los mares, pero al menos la mitad de lo que su flota cargaba a través de los océanos pertenecía a otras potencias mundiales, según el historiador Henry Kamen, un académico español.

La carrera al fondo del mar está lejos de haber terminado, pero el resultado es seguido de cerca. La ONU calcula que unos 3 millones de buques que naufragaron están diseminados por el fondo marino.

Algunos son atracciones turísticas y otros han sido declarados cementerios sumergidos y, por lo tanto, no pueden saquearse, pero solo una pequeña fracción de este patrimonio sumergido ha sido explorada.

En última instancia, preocupaciones más prácticas podrían decidir el destino de los naufragios históricos. Rescatarlos es una tarea abrumadora, costosa en cualquier circunstancia.

Agreguemos la carga de los litigios, una apuesta arriesgada que puede prolongarse durante años, y los costos pueden volverse prohibitivos.

Via Portafolio Colombia

Museo del Galeón San José duplicaría turismo en Cartagena

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Colombia recuperará el galeón San José a finales de 2017

El hallazgo arqueológico mide unos 20.000 metros cuadrados y “está claramente identificado un cuerpo central o sitio principal y un conjunto de materiales que están distribuidos conformando cuatro pequeños núcleos de materiales” dijo Ernesto Montenegro, el director del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICAHN), Montenegro, informó este viernes desde Cartagena que el Gobierno de Colombia espera que los trabajos subacuáticos para la extracción física de los restos del galeón San José inicien a finales de 2017.

“Estamos en los procesos administrativos, una vez surtido el procedimiento de audiencia pública se surtirán los tiempos para la extracción del pecio”, enfatizó Montenegro al terminar la primera audiencia pública sobre la Alianza Público Privada (APP) para la recuperación del galeón San José.

El director aseguró que la propuesta para recuperar el Galeón San José la tiene actualmente el Ministerio de Cultura y su identidad no ha sido revelada aún por el Gobierno colombiano.

La empresa que financiará su recuperación tardará alrededor de “seis meses” en hacerlo. “Pero esto dependerá de las capacidades técnicas que se pongan a disposición del proceso de extracción“, precisó.

Cañones del Galeón San José
Cañones del Galeón San José

Explicó que identificaron las tres cuartas partes del galeón San José y que “la parte faltante debió ser objeto de destrucción y degradación tanto en el momento de su hundimiento como durante estos 300 años de transformación de los materiales“.

Por su parte, el jefe de la oficina asesora jurídica del Ministerio de Cultura, Juan Manuel Vargas, expresó que “el Consejo Nacional de Patrimonio aplicará cinco criterios para determinar qué es y qué no es patrimonio, lo que determinará qué parte del hallazgo se puede monetizar o vender“.

El galeón San José es una embarcación del símbolo del imperio español hundido en 1708 a cañonazos por piratas ingleses con un cargamento de oro, plata y esmeraldas frente a las costas colombianas. Fue encontrado en noviembre de 2015.

Restos del Galeón San José
Restos del Galeón San José