Por: Francisco Hernando Muñoz Atuesta

¡Yo acuso…!
Carta abierta al Presidente de la República

Veedor Nacional del Patrimonio Cultural Sumergido de Colombia

Miembro de Número de la Academia de la Historia de Cartagena de Indias

Señor
IVÁN DUQUE MÁRQUEZ
Presidente de la República de Colombia

Excelencia, ya os he escrito antes por diferentes medios sobre las amenazas que se ciernen sobre el galeón Señor San José sin saber si en efecto recibisteis mis misivas. Vuestro silencio me hace temer no ha sido así y dado que este espantoso crimen contra la Historia dejará sobre vos la más vergonzosa e imborrable mancha, me he permitido asegurar a la Nación por este medio que si os encontráis completamente al tanto de lo que sucede y no podréis alegar ante ella ignorancia ninguna.

Puesto que se ha obrado con tan sin razón, hablaré:

En vuestra campaña a la presidencia de la República nos engañasteis a los colombianos mostrándoos en desacuerdo con lo que hoy no queda duda es la trama más espantosa contra el patrimonio cultural de la Humanidad que se haya maquinado jamás. ¿Creéis que por haber realizado la hipócrita declaratoria de los restos del naufragio del galeón San José como un Bien de Interés Cultural de la Nación ya habéis cumplido? ¿En serio consideráis que salvaguardar en el papel el más valioso bien patrimonial de los colombianos os excusa de los daños a los que le habéis condenado? Colombia llevará sobre si esta abominable mancha, será un nuevo estigma sobre todos los colombianos, como lo es hoy el narcotráfico, pero os aseguro que vuestro nombre estará ligado por siempre a ella, todos sabrán que este crimen se cometió con vuestra indolencia y permisividad.

Hacer esto lo considero mi deber, no quiero ser cómplice, estoy harto de tantos desvelos y sobresaltos que arremeten contra mi alma de historiador al imaginar cómo un grupo de despreciables apátridas comercia el patrimonio cultural de los colombianos, y lo peor, lo hacen en vuestro tiempo como primera autoridad de la República y es por eso me dirijo a vos gritando la verdad con todas las fuerzas que al corazón de un Veedor ciudadano le concede la Constitución de su Nación. ¿A quién más puedo acudir en un país devorado por la corrupción sino al primer mandatario?

Os diré la verdad acerca de la trama criminal que se ha diseñado en contra de los restos arqueológicos del naufragio del galeón Señor San José y su inminente condena a fenecer en gran medida en manos criminales.

Un hombre nefasto dirige la trama, el expresidente Juan Manuel Santos, quien una vez alcanzó el poder liquidó el proyecto de ley que cursaba en el Congreso por iniciativa del gobierno Uribe y presentó otro en su lugar, diseñado a la medida de sus perversos planes, dando origen a la inconveniente ley 1675 de 2013; una ley que supuestamente defendería el patrimonio cultural sumergido ¡mentira! El patrimonio arqueológico, tanto terrestre como sumergido, no necesitaba mayor defensa, pues ya estaba protegido por la Ley 397 de 1997.

Para ello el funesto cabecilla se asoció con unos personajes idóneos para el expolio, encabezados por un supuesto arqueólogo cuyo pasado criminal le antecede ampliamente, lo cual no fue óbice para que posaran juntos como los mecenas de la historia bajo el apoteósico aplauso de los áulicos fautores de la trama.

El remedo de arqueólogo tenía un “valioso aporte” a la criminal empresa, había conseguido muy a su estilo, la información necesaria sobre la ubicación del naufragio, de una compañía norteamericana con la cual trabajó. Esa empresa había buscado el galeón San José a inicios de los años 80´s con autorización del gobierno colombiano, e invirtió el equivalente hoy a unos 40 millones de dólares y efectivamente logró encontrar el campo arqueológico de la batalla de Barú ocurrida en 1708 donde se encuentran los restos del galeón San José. Por cierto, a esta empresa el Estado colombiano la intentó burlar inútilmente y la misma, tras dilatado pleito, obtuvo de la Corte Suprema de Justicia de Colombia derechos sobre el 50% de los tesoros que de ese sitio fueran extraídos.

Con la información del falso arqueólogo y con la ingente gestión del Drem Team estatal -meticulosamente escogido-, se dio inicio a la etapa de exploración de la perversa trama. Lográndose en mayo de 2015 la autorización para explorar un área de 256 mil metros cuadrados en nuestro mar Caribe, en cercanías de las islas del Rosario, vecinas de la ciudad de Cartagena de Indias.

No olvidemos que los distinguidos exploradores contaban con las coordenadas que el pseudo-arqueólogo asociado había “aportado”, y por tanto, estaban absolutamente seguros de la ubicación “exacta del barco” y así lo manifestaron por escrito al gobierno.

La recompensa estipulada para los asociados podía ser de hasta un 50% de la preciosa carga del galeón San José -gracias a las “bondades” de la ley 1675- así que la remuneración fue “negociada” por el Dream Team estatal… no importó que inicialmente se hubiese ofrecido un 10% y que los exploradores hubiesen suplicado para que la misma fuera del 20%. La corrupción hay que hacerla respetar, así que el negociado se determinó en un conveniente 45%.

Pero para fortuna del patrimonio cultural sumergido de los colombianos los exploradores no encontraron nada en esa área.

¿Qué pasó? ¿El arqueo-gánster había mentido? No lo creo. Simplemente, las coordenadas que sustrajo a los norteamericanos correspondían a protocolos de posicionamiento global anteriores a 1984 -que son los que actualmente rigen el sistema GPS-, y teniendo en cuenta que el arqueólogo impostor decía “dedicó más de 30 años a la investigación histórica” -la que a fin de cuentas no era otra, que la publicada desde 2010 por la gran historiadora estadounidense Carla Rahn Philips “El tesoro del San José” quien, según sus estudios ubica el naufragio del Galeón al Noroeste de las islas del Rosario-, habrá considerado el pseudo-arqueólogo que las coordenadas denunciadas por los norteamericanos en 1982 estaban demasiado al Noreste del área indicada por la Historiadora norteamericana, y por ello indicó un área un poco más al Sureste, pero se equivocó, y considero esta fue la causa por la cual no encontraron el naufragio en aquel primer polígono de 256 Km².

Así que, a pesar de que se autorizó a estos exploradores de 2015 para que buscaran en parte de la misma área que había sido autorizada por el Estado colombiano a los norteamericanos en los años 80’s, con la cual, como va dicho, libró el Estado colombiano un pleito de más de tres décadas, el cual culminó en 2007 con el enunciado fallo de la Corte Suprema de Justicia que le otorgó a los norteamericanos el 50% de los tesoros, no dieron los bribones con el naufragio a la primera.

ES QUE EL GOBIERNO COLOMBIANO JAMÁS HA DEBIDO AUTORIZAR LA BÚSQUEDA DEL MISMO BIEN EN LA MISMA ÁREA que había autorizado en los 80’s, pues al hacerlo sumaba al 50% que sentenció la Corte Suprema de Colombia a favor de los norteamericanos, un 45% adicional que fue la remuneración que acordaron con el staff del “Honrado Juan” los exploradores de 2015.

Lo anterior, sin importarles que al hacerlo, incrementaban la inseguridad jurídica sobre el patrimonio cultural sumergido contenido en el galeón San José a un absurdo 95%. Seguramente consideraron que estaba bien dejar a los colombianos con el 5%, a fin de cuentas, eso para un país donde la gran mayoría anda ocupado rebuscándose el sustento día a día, y que solo un pequeño porcentaje de sus naturales saben que significa “patrimonio cultural sumergido”, un cinco por ciento era más que suficiente…

Pero a pesar que todo salió mal en la primera exploración, la trama no se rindió y logró que el 19 de octubre de 2015 la DIMAR en asocio con Mincultura, entregara en un mapa las coordenadas del hallazgo de los 80’s claramente delineadas y escritas en papelería oficial -eso si, con la clara advertencia de que se trataba de “información reservada”-.

Dicha “filtración de coordenadas” fue DENUNCIADA por esta Veeduría ante la Fiscalía General de la Nación en mayo de 2019, y a pesar de que la denuncia iba acompañada con las respectivas pruebas, el eficiente ente investigador colombiano no ha dado hasta hoy ningún resultado. Esto a pesar de que el mismo Mincultura confesó posteriormente -en comunicación dirigida a la Contraloría General de la Nación-, que esas coordenadas se dieron fue “precisamente para proteger los derechos de la empresa norteamericana”…

Así que, con las coordenadas filtradas en el bolsillo, los exploradores de 2015 obtuvieron un nuevo polígono para explorar de 1.511.000 metros cuadrados, es decir un área seis veces superior al primer polígono, definitivamente, estaban decididos a encontrarlo y esta vez se aseguraron de que la zona de exploración cubriera todas las posibilidades -ya estaban curados en salud-.

Aclaro que este nuevo polígono también se sobreponía en parte al de los norteamericanos de los 80’s. Esta nueva autorización para explorar les fue otorgada a los cuestionados exploradores el 20 de octubre de 2015, es decir, exactamente UN DÍA DESPUÉS de la infame “filtración de coordenadas” dada a los exploradores por parte de los apátridas de la DIMAR y Mincultura.

Con esas argucias volvieron los dedicados exploradores sobre la zona autorizada a los norteamericanos de los 80’s y el 26 de noviembre de 2015 REDESCUBRIERON el campo arqueológico del galeón San José, y el patrimonio cultural sumergido de los colombianos, contenido en esa área, alcanzó la temida INSEGURIDAD JURÍDICA del 95%.

Menos mal, que un grupo de ciudadanos preocupados adelantamos una serie de acciones legales que dieron su primer fruto el 23 de julio de 2018 cuando se logró la suspensión del proceso contractual de la Asociación Público Privada estructurada por el líder de la trama y sus impolutos colaboradores -y algunos asesores particulares del mismo pelambre- cuyo evidente fin no ha sido otro, que dilapidar descaradamente el patrimonio cultural de los colombianos.

Pero ahí no pararon las cosas, en 2016 el “Honesto Juan” con sus asociados y equipo estatal, volvieron sobre los restos del galeón San José, ahora con un barco equipado con herramientas de última generación, para hacer un registro fotográfico y la toma de muestras bióticas y abióticas del contexto arqueológico. Para ello, lograron que la DIMAR -otra vez se “equivoca” esta entidad- autorizara una faena de 15 días a los eminentes exploradores, la cual fue acompañada por parte de los involucrados en la trama. Aquí surge una gran inquietud, el registro fotográfico y toma de muestras es un procedimiento que debe tomar solo unas pocas horas. ¿PARA QUÉ ENTONCES AUTORIZÓ LA DIMAR 15 DÍAS DE OPERACIÓN?

La pregunta anterior sería parcialmente contestada el pasado 2 de diciembre de 2020, cuando la Universidad del Norte de Barranquilla presentó a un verdadero arqueólogo vinculado a la Universidad de Southampton en Inglaterra, quien es un profesional de reconocida experiencia internacional en contextos de profundidad. Este ESPECIALISTAcomparó los registros fotográficos y de radar publicados en medios de comunicación por el gobierno colombiano y demostró científicamente que el contexto arqueológico del galeón San José daba muestras de estar ACTIVO, esto significa que daba muestras de haber sido tocado en medida indeterminada, es decir le metieron mano… es decir que lo han podido haber saqueado…

Estos hechos fueron DENUNCIADOS por esta Veeduría ciudadana, ante la Fiscalía General de la Nación el pasado enero de 2021, e igualmente comunicados al Consejo de Estado, donde se pidieron medidas cautelares de urgencia para la protección de lo que nos quedara del galeón San José.

PARA INDIGNACIÓN ABSOLUTA DE TODOS LOS COLOMBIANOS, la semana pasada al hacer una revisión del estado de las denuncias instauradas para una supuesta exposición programada ante una ilustre senadora de la República, quién canceló la audiencia sobre la hora con argumentos totalmente falaces por parte de sus emisarios, nos percatamos que la Fiscalía General de la Nación, había enviado la denuncia al Congreso de la República -presumimos ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes- y dejado el caso en la Fiscalía: INACTIVO.

Sobre esto último se envió un derecho de petición al señor Fiscal General de la Nación, solicitando explicación a su actuación, la cual parece más una “jugadita” para no procesar a la mayoría de los denunciados, pues el único aforado que debe atender la Comisión de Acusaciones es al honorable Juan Manuel Santos por haber sido presidente de la República, los demás involucrados -entidades y personas- han debido ser procesadas ante otras autoridades, incluyendo, por supuesto, a la propia Fiscalía General de la Nación.

De paso informo que la solicitud de medidas cautelares hecha ante el honorable Consejo de Estado, aún no progresa. Sigue en estudio por el magistrado ponente encargado del caso por esta alta Corporación, a pesar de haber transcurrido más de dos meses y que la figura de “medidas cautelares de urgencia” tiene preestablecidos tiempos puntuales los cuales están hace rato agotados. Aclaro que esta Veeduría le manifestó -literalmente- al magistrado ponente: ¡que han podido o pueden, estarse robando el Galeón San José y su contenido, con la posible connivencia de las autoridades competentes o su omisión, por no haber ejercido estas al parecer el control, inspección y vigilancia para proteger el pecio, pese a ser esta su obligación! Y ni así se pronuncia el alto funcionario…

¡Ah! ¡Cuanta vaciedad! Parece mentira que en este país nuestras autoridades sean tan indolentes, por decir lo menos…

He aquí, Excelencia, una parte de los hechos que demuestran la magnitud de la trama que pretende negar a los colombianos su derecho constitucional de acceso a la cultura; si, esa misma Constitución que vos jurasteis defender y cumplir… Podría ahondar mucho más o traer ante vuestros ojos otros apartes de esta espantosa trama y de otras denuncias instauradas ante esas mismas y otras autoridades, pero vuestro tiempo es oro… así que con lo que va dicho considero tenéis suficiente…

Diréis… son instancias lejanas y distintas a mis funciones… ¿Qué queréis que haga ante la división de poderes creada hace siglos por el mismo Montesquieu? Pues os añado que él mismo filósofo argumentó: “Todo hombre que tiene poder se inclina a abusar del mismo; él va hasta que encuentra límites. Para que no se pueda abusar del poder hace falta que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”, y esto es precisamente, Excelencia, lo que os reclama la Nación… Porque a fin de cuentas, no podréis parecer inocente al tiempo que el resto del Estado parece culpable…

Y os recuerdo que sois vos el líder, la cabeza del Estado, no podéis escudar vuestros deberes diciendo, encargué de esto a tal o cual persona… sois el único responsable de que los bribones triunfen o fracasen… supongo no diluiréis vuestra responsabilidad, eso únicamente se espera de un cobarde y ciertamente vos no lo sois…

Tal es la verdad, Excelencia, verdad tan espantosa que no dudo quedará como una mancha en vuestro gobierno. La luz de verdad prevalecerá, os aseguro que nadie la podrá detener, quizá retrasar un poco si, eso es ya evidente… pero al final triunfará contundentemente ante tribunales internacionales, esto os lo garantizo.

Excelencia, concluyo, que ya es tiempo:

Yo acuso al expresidente Juan Manuel Santos, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al Ministerio de Cultura y su ministra en la época en que sucedieron los hechos, Mariana Garcés Córdoba, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al asesor jurídico del Ministerio de Cultura, en la época en que sucedieron los hechos, señor Juan Manuel Vargas Ayala, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al Instituto Colombiano de Antropología e Historia -ICANH y su director en la época en que sucedieron los hechos, Ernesto Montenegro Pérez, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la firma autorizada por el Ministerio de Cultura de Colombia para adelantar la exploración en 2016 MARITIME ARCHAEOLOGY CONSULTANTS SWITZERLAND AG dirigida por los señores Ross Kevin Hyett y Oliver Plunkett, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la Armada Nacional de Colombia, responsable, entre otras, de las funciones de control de la operación en que se supone sucedieron los hechos en 2016, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la Dirección General Marítima -DIMAR y su director en la época en que sucedieron los hechos, señor contralmirante Pablo Emilio Romero Rojas, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al arqueólogo Carlos Rómulo del Cairo Hurtado, vinculado a la Universidad Externado de Colombia, que acompañó la exploración de 2016 por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José. Este personaje además recibió inexplicablemente de parte de la empresa exploradora -AC, suma cercana a los USD $50.000.

Yo acuso a la compañía norteamericana WOODS HOLE OCEANOGRAPICH INSTITUTION -WHOI y el personal que acompañó la exploración en 2016 a bordo de la embarcación “SEABED PRINCE”, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la empresa noruega SWIRE SEABED AS, propietaria de la embarcación “SEABED PRINCE” la cual realizó la exploración en 2016, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la compañía norteamericana OCEAN INFINITY y sus representantes legales, señores Oliver Plunkett y/o Ross Kevin Hyett, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la empresa PUERTO MAMONAL S.A. -Sociedad portuaria- y su representante legal José Luis Fuentes Casadiego, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al INSTITUTO DE INVESTIGACIONES MARINAS Y COSTERAS “José Benito Vives de Andréis” -INVEMAR, y personal indeterminado encargado de la línea base ambiental del medio biótico, que estuvo por tiempo indeterminado a bordo del “SEABED PRINCE” durante la enunciada exploración, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso al CENTRO DE INVESTIGACIONES OCEANOGRÁFICAS E HIDROGRÁFICAS -CIOH, y personal indeterminado encargado de la línea base ambiental del medio abiótico, que estuvo por tiempo indeterminado a bordo del “SEABED PRINCE” durante la enunciada exploración, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la CAPITANÍA DE PUERTO DE CARTAGENA DE INDIAS, encargada de las inspecciones correspondientes a inicio y término de las operaciones de la embarcación “SEABED PRINCE” por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a la agencia marítima “ISACOL”, entidad privada encargada de la representación de la embarcación “SEABED PRINCE”, durante la mencionada exploración, por su participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a todas aquellas ENTIDADES Y PERSONAS indeterminadas, cuya participación y/o responsabilidad, sea esta por acción u omisión, haya desencadenado como consecuencia el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a los ENTES DE CONTROL DE LA REPÚBLICA, cuyas acciones u omisiones, hayan desencadenado como consecuencia el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, por persistir obstinadamente en mantener vigente la Asociación Público Privada la cual contempla ser remunerada con parte de un Bien de Interés Cultural de la Nación.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, porque patrocináis la capacitación académica sobre patrimonio cultural sumergido, con parte del personal e instituciones denunciadas en el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, por persistir obstinadamente en que sea con parte del personal e instituciones denunciadas por el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José, que se tenga que realizar el proyecto, pareciera que con esto se quisiera que los mismos tengan la oportunidad de borrar sus propias huellas y que nunca se sepa realmente en qué medida fue violado el contexto arqueológico del galeón San José.

Yo acuso a VUESTRA ADMINISTRACIÓN, por negarse a la conformación de una agencia especializada para adelantar el proyecto científico del pecio del galeón San José, dirigida por profesionales multidisciplinarios surgidos desde nuestras universidades, con el apoyo de profesionales y entes internacionales de reconocido prestigio técnico y moral.

Yo acuso a los MEDIOS DE COMUNICACIÓN NACIONALES por su silencio cómplice y cobarde con el cual han hecho el juego a la infame trama de expolio.

Yo acuso a la CLASE POLÍTICA COLOMBIANA por su inexplicable silencio, por no realizar el debido control político a la evidente pésima gestión del gobierno.

Yo acuso al ALCALDE DE CARTAGENA DE INDIAS por no haber declarado el galeón San José como un Bien de Interés Cultural de ámbito distrital, empoderando a los cartageneros de este singular patrimonio, lo que pondría límites a las maleficencias de Santafe.

Yo os acuso a vos, EXCELENCIA, por no haber intentado detener este desastre contra el patrimonio cultural del pueblo colombiano, así como a todos y cada uno de vuestros funcionarios, cuyas acciones u omisiones, hayan desencadenado como consecuencia el probable robo de parte indeterminada del contexto arqueológico del galeón San José.

Yo os acuso a vos LECTOR de estas líneas por vuestra indiferencia con el patrimonio cultural de la Nación.

En cuanto a las personas a quienes he acusado y acuso, debo decir que a la gran mayoría no los conozco ni he visto jamás, ni siento por ellas rencor ni odio alguno, simplemente las considero seres de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y la justicia.

Solo un sentimiento me mueve, solo deseo que la verdad y la razón vean la luz, lo cual imploro en nombre de la humanidad que ha perdido tanto en manos de los corruptos. Mi más ardiente protesta no es más que el grito de mi alma indignada para que se respete el patrimonio cultural sumergido de los colombianos.

Excelencia, os invito a que le habléis de frente a la Nación, a que permitáis a la verdad y a la razón un espacio en vuestra ocupada agenda, dando la oportunidad a los “ciudadanos preocupados” de enfrentar, FRENTE A VOS, a vuestros funcionarios y que la trama criminal que amenaza nuestro patrimonio sea puesta en evidencia o desmentida públicamente.

Termino dando gracias a Émile Zola por la inspiración, espero alcanzar en parte su éxito y difusión, aunque no el sufrir sus mismas consecuencias.

Santiago de Cali, marzo 22 de 2021